MENOS LOBOS, CAPERUCITA

Junio 11th, 2007
MENOS LOBOS, CAPERUCITA ¿Quién niega que seguimos siendo en Castellón el culo del mundo? ¿Cómo pueden arrogarse algunos políticos los avances y progresos aquí producidos en los últimos años y que, no hay ninguna duda, se deben a la iniciativa, esfuerzo, trabajo y capacidad de empuje de la sociedad civil? ¿Quiénes fueron los primeros que invirtieron, por ejemplo, con gran visión, en el azulejo, tantos años locomotora de nuestra economía? ¿Fueron los políticos los que invirtieron en el ladrillo y el cemento independientemente de poner el cazo en algún caso? ¿Acaso en el sector turístico? Y así, paradigmas, hasta el infinito, pero no vale la pena seguir. Pues menos lobos, Caperucita, porque, que yo sepa desde que tengo uso de razón, siempre hemos sido más ricos, con una economía mucho más boyante (en su tiempo debido a la taronja y nuestro turismo costero) que Albacete, Murcia, Almería..., por poner unos ejemplos. ¿Y acaso estas poblaciones, con bastantes menos medios que nosotros no han progresado? Pues están preciosas. Y más ordenadas que Castellón. De lo expuesto, se colige que los políticos castellonenses, por más que alguien quiera refulgir con luz propia, y aunque ciertamente “el tuerto sea el rey en el país de los ciegos”, son del montón y que han ido a rebufo, de un lógico progreso que –en todas partes cuecen habas– se ha producido acullí y acullá. Ni Albacete ni Murcia ni Almería..., u otras decenas de capitales de provincia, han necesitado de los políticos castellonenses para abandonar el atavismo. Lo diré más claro pero no más alto: el peso político que han tenido o tienen ante las instituciones públicas de la Generalitat Valenciana es de cero pelotero –como le gusta decir al pequeño muñeco diabólico de labio leporino–. Una demostración palpable de lo que digo es la reciente foto publicada de los “cuatro chinetes del apocalichis”, dedo pulgar en posición victoriosa, que inundó mi retina de dudas y desazón. Allí estaban Fernando Roig, el Bernie Ecclestone –capo de la fórmula 1–, Francisco Camps y José Luis Olivas “El Breve” –motillano encajonado en Bancaixa y ex secretario general que fue de la Federación Provincial de Hostelería en Valencia, que no sé qué pintaba ahí y si iba en representación de la Obra Social de la entidad financiera valenciana–. Pues bien, ¿cómo es posible que en días –¿qué digo?–, minutos –¿qué digo?–, segundos después de la foto saliese a licitación pública el proyecto de circuito urbano para el “Cap i Casal”? Es decir, con una velocidad de vértigo, más de la que van imprimir a los bólidos por el recorrido, se solucionan las cosas en Valencia y los proyectos, en poco tiempo, son una realidad. Algo parecido ocurre en Alicante. ¿Y porqué para los proyectos de Castellón (accesos al puerto; autovías; soterramiento de la vía del tren, etc., etc.) hemos tenido que esperar, y esperamos siempre, años y años, y más años, a que se materialicen? ¿Es consustancial a nuestra idiosincrasia tanto conformismo y “meninfotismo”? Pues sí. Ciertamente. ¿Quién dijo que el electorado también se equivoca? Pues lo dijo, hace años, Julio Anguita. Y el “Califa”, queramos o no queramos, tiene razón. ¡TOMA TRES TAZAS! Estos cabroncetes gabachos –por no decirlo en aumentativo– creí que dejaron de detestarnos cuando se murió Franco. Antes, nos llamaban a todos fascistas y decían que esa era la razón de sus desamores. Pero no, el domingo, con Rafael Nadal, destaparon sus fobias y aplaudían, a favor de Federer, hasta los errores propios del manacorí. Pues vale, que sigan aplaudiendo a los rivales de Rafa y éste que siga sumando ediciones del Roland Garros. No soportan las fiestas que se montan los españoles, incluidas finales entre ellos, como la de Carlos Moyá y Alex Corretja en 1998, con victoria del primero, cuando el segundo, Alex, dejó en la cuneta al número 1 francés Pioline. No perdonan los estragos de la “Armada Invencible”, estos últimos 20 años en París. Pues si no quieren caldo español, ¡toma tres –no dos– tazas! ¡Que les den...!

¿PERIODISTA COME CARNE DE PERIODISTA?

Junio 5th, 2007
No sé ustedes como andarán de tiempo –imagino que bastante escaso, como yo–. Pero entre ayer y hoy, de 23’30 hs. a 00’15, me eché la manta al cuello y cumplí con una asignatura pendiente: empaparme, desde las páginas de El Mundo Digital, con la tormentosa e inemitida entrevista de “El Loco de la colina” (Jesús Quintero) a “Butanito” (José Mª García). Sinceramente, no tiene desperdicio y me alegro de haberla visualizado ahora, después de las elecciones del 27-M, porque tiene otra dimensión, otra perspectiva... que te hace pensar que el censor de turno se equivocó volatilizándola de la parrilla de TVE2 el pasado 21 de febrero. Pues sinceramente, el casi monólogo más que entrevista, es para verlo dos veces. Por cierto, algunos de los peores parados con la incontinencia verbal de José Mª García son sus dos íntimos amigos, y ex socios en la cadena de los obispos, la COPE, Federico Jiménez Losantos –del que dice que hace tiempo dejó de ser periodista (opinión que comparto con él)– y el castellonense Luis Herrero –del que dice: “Me ha decepcionado se vendió al PP por un puesto” (opinión que también comparto, decepción incluida, con él)–. De José Mª Aznar dice... bueno, mejor escúchenlo ustedes pinchando en este vínculo. http://www.elmundo.es/elmundo/2007/05/31/comunicacion/1180599678.html Pero lo que realmente interesa ahora, a estas alturas de la película, y tras la réplica de García a TVE2, emitida el pasado martes tras un negro cartelón en la pantalla, son las declaraciones de Quintero, ayer, parte de las cuales reproduzco para ver si el encefalograma plano que dan algunos “chimichurris” (grata salsa argentina de acompañamiento cárnico, pero que sola no vale para nada) de la profesión se revuelve y recuperan algo del descerebramiento en que viven y han elegido acomodaticiamente. Quintero asegura que durante la polémica se ha sentido "solo y vulnerable", así como "decepcionado" por la reacción de los compañeros de profesión. En esta línea, indicó que "pensaba que los periodistas reaccionarían ante el atropello, pero es algo que no ha ocurrido". "Vivimos en malos tiempos para el compañerismo periodístico", continuó Quintero, quien subrayó que "si no nos enfrentamos a una decisión arbitraria como ésta cualquiera nos puede silenciar en el futuro". De verdad, Jesús, ¿hay futuro mientras periodista coma carne de periodista? EMPIEZAN LAS QUINIELAS POLÍTICAS Que el Sr. Camps tiene que formar gobierno autonómico, vamos, eso lo sabe mejor que nadie Joan Ignasi Pla –¿seguirá el camino de Miguel Sebastiá y Rafael Simancas o dirá que dimita primero Carmen Alborch?– y, lógicamente han empezado las quinielas, los rumores, que pueden ser la antesala de la noticia. ¿A quién colocará esta vez Carlos Fabra para intentar controlar el Consell? ¿Le queda algún Vicente Rambla o Víctor Campos en esta nueva Legislatura? Porque Alejandro Font de Mora, no nos equivoquemos, primero fue zaplanista antes que fabrista, y después, y ahora, antes campsista que fabrista. ¿Alguien piensa que ha sido una decisión de Carlos Fabra –unilateral y omnímoda, como siempre las ha tomado– el que el forense villarrealense, afincado desde hace tiempo en Valencia, fuese de número 1 en las autonómicas? ¡¡¡Huuummm!!! Pues todo apunta a que quien está llamado para nuevos y altos fines políticos sea un jovenzuelo que a unos les cae muy bien y a otros les cae fatal, pero fatal. Un jovenzuelo de politocrática –este palabro me lo acabo de inventar yo– familia, cuyos miembros, todos, han tocado, en unos cargos u otros, las áureas del poder. ¿Ya saben a quien me refiero? Les doy más datos: su hermanísimo fue uno de los ministros más jóvenes, si no el que más, de los gobiernos centrales compuestos desde la transición. ¿Ya lo saben? A ver, blanca y en botella: ¡leche! Pues eso, Ricardito Costa. ¿Será el conseller más joven de todos los gobiernos autonómicos desde la transición? La solución, pronto.

¿CAMBIO SOCIAL? JUÁ, JUÁ, JI

Junio 1st, 2007
Ya solo nos faltaba los sesudos dictámenes y análisis de los expertos politólogos que, después de unas elecciones, como las del 27-M, pronostican los resultados presentes en vez de los del futuro. Un axioma, vamos, puro reduccionismo, diciéndonos que ha habido un cambio social. Juá, juá, ji ¡Qué cojones cambio social! Lo que se ha perdido es la vergüenza social y se pretende ser iguales que otros ante la clara evidencia de que a los más poderosos, hagan lo que hagan, nunca les pasa nada. Y cuando comentas algo relacionado con la corrupción son tan tajantes y de tan mala conciencia, que dan miedo: "¡Yo haría lo mismo y si tú no lo hicieses es porque eres gilipollas!". Y esta mala conciencia, hasta que alguien me demuestre lo contrario, en muchas ocasiones se traduce en votos. ¡Hala!, todos a trabajar con caja B y al trapicheo. Viva la pepa y mientas Hacienda no me moleste que los de arriba se los lleven. Miren si habrá cambiado tanto la cosa, de uno años acá, que aquella famosa frase de uno de los políticos más importantes de la transición –así es, le caiga mal o bien a usted–, el sevillano Alfonso Guerra, hoy en día ha sufrido una mutación. De la indemostrable “nozotros nos podremo equivocá, pero nunca meteremos la mano”, casi hemos pasado a la de “nosotros nunca nos equivocaremos, pero os prometemos que meteremos la mano en el cajón, la caja y la cajetilla. Eso sí, que quede bien claro, para las bases la guinda –ya tenéis bastante, que más queréis– y para nosotros los elegidos, siempre los elegidos, la tarta, el gran pastel. Y hay mucho borrego, bastantes miserables, que se conforman con la guinda. La de ellos, no la de los demás. Amén. ¿SERÁ POR CARRETERAS? ¡Dios mío, Dios mío! Qué guapo, que requetequerreguay. Nos dice la propaganda oficial que el Gobierno de Zapatero garantizará la conexión por carretera de Castellón con Aragón y el País Vasco. ¡Albricias!, ya era hora. Pues ciertamente, fue, era, es y será, una necesidad vital para nuestras comarcas del norte, para revitalizarlas, para generar riqueza, con divisas de otras comunidades y, así, que el “Marqués de Els Ports” –aquel ex periodista llamado Ximo Puig que “sacrificó”, desde muy jovencito, su amor letrero por la profesión política y servicio a los demás– pueda ponerse en su pecho una medalla más grande que la de Màgic Andreu y tengamos alcalde en Morella –de manta, tupé y cecina– por más años que don Manuel Fraga como capitoste de Galicia. Y en esta situación, adiós, don Carlos (Fabra), adiós; las llaves del irreducible castillo morellano no le serán repuestas, como a Boabdil le fueron requisadas las de Granada. Claro, que conociéndole a Ud., fuerte como es, no llorará. Además, siempre quedan otros reductos para el juego del castillejo o el amor palaciego: El Palasiet, más cercano que esa teta con un gran pezón que, desde lejos, asemeja la imagen de la bella e histórica capital carlista, de gran atractivo turístico y monumental. Pero chascarrillos al margen, si se hace esa prometida carretera va a volver a convertir a Vinaròs en el entrañable puerto de Zaragoza... Y de Teruel, ¡coño!, que también existe. Además, su asesor Vicente Farnós, el inefable director general de esa cosa cultural de Castellón, no volverá a marearse ni a revolvérsele el estómago en el coche presidencial por culpa de tanta curva. Es decir, siempre hay que mirar la parte buena y positiva de todo. Sólo una duda ante tanta maraña electoral: ¿será el propio Zapatero quien inaugure esa carretera? ¡Ay! Pues anda que Edu (Zaplana) no inauguró cosas que había iniciado Joan Lerma. Pero claro, eso, como lo de Morella, es historia, pura historia. ACOSO A LOS PERIODISTAS Me consta, por fuentes bien informadas –que no significa que sea una información del Sr. Fuentes– que, en los círculos del poder establecido por la voluntad popular, no ha sentado nada bien el breve comunicado, bastante light, de la Asociación de Periodistas de Castellón, en defensa de los profesionales, como respuesta a las declaraciones postelectorales de Carlos Fabra, en el sentido de que va a presentar una querella contra una periodista de Castellón por las informaciones que ha venido ofreciendo desde un medio de Comunicación. Como me consta que a algunos miembros de esta Asociación, que preside Carlos Laguna –joder, está en todo–, le ha temblado hasta el DNI en el bolsillo. Por cierto, este chico que está en todo, igual le monta una fiesta electoral al PP en la Pérgola que un debate electoral al PSPV-PSOE y Bloc en el Casino Antiguo para gran cabreo de EU y de ERPV. ¿A qué juega?

HISTORIA DE UN 27 DE MAYO DE 2007

Mayo 29th, 2007
Fue un 27 de mayo de 2007, tiempos de elecciones, locales y autonómicas, en la Comunidad Valenciana, más antiguamente denominado el Levante feliz, cuando 68 años más tarde de aquel victorioso 1º de abril de 1939, se repetía la historia, de la memoria histórica, de la España irredenta de la ilusa Dolores Ibarruri: “¡No pasarán! Y pardiez, si pasaron. Pero en esta ocasión no fueron las armas de la derecha las que vencieron la desordenada resistencia y pueril estrategia de las hordas marxistas y republicanas —¿quién llamó, alguna vez, republicana y de izquierdas a estas fértiles tierras en las que el minifundio fue la base de su prosperidad y riqueza en el mismo siglo de la guerra fraticida?— sino la fuerza de la urnas: del ¿puro? sistema democrático —aquél en el que se transforman, acechan y vencen algunos antidemócratas—, quien hizo tronar de nuevo, con voz más potente que nunca, a un imaginario caudillo: “En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército rojo...” para, a renglón seguido, añadir: “Podemos seguir haciendo lo que nos dé la gana. Os vais a enterar”. Y fue un 27 de mayo de 2007, domingo, fiesta de guardar, cuando el electorado, sabio, maduro, reflexivo él —eran algunas de las lisonjas que le dedicaban los políticos de entonces para engatusarlo más—, habló de la lógica de lo ilógico o de lo ilógico de la lógica sin basamentos científicos o sociales: ni los unos, un partido llamado entonces PP, ni los otros, este llamado entonces PSPV-PSOE, se esperaban lo que les venía encima. Los unos por exceso, los otros, por defecto. ¿Qué había pasado? Ni etnólogos, antropólogos,psicólogos, sociólogos, cienciólogos, polítólogos y todos los ólogos del mundo, reunidos en aquelarre, acertaron a dar conla más mínima explicación que desentrañase tan extraño e intrincado comportamiento o suceso electoral. Ni en la Edad del Hierro, cuando la “democracia” se practicaba con el trancazo y la fórmula del tentetieso —quien a pesar del trancazo vuelve siempre a su misma posición—, hubo un electorado más fiel, seguidor y derecho como el que había votado a aquel partido entonces llamado PP. Unos sabios se preguntaban: ¿Acaso el electorado puede ser igual que la clase política? El más viejito, mientras se mesaba la albina barba, y casi balbuceando, atinó a contestar: Pues claro, la clase política no es ni más ni menos que el reflejo de la sociedad que tenemos. Aquella reflexión los dejó muditos y pensativos a todos. Y hoy, doscientos años después, todavía sigue estudiándose aquel extraño suceso político, acaecido en el territorio valenciano, desde Vinaròs hasta Pilar de la Horadada —límites de aquel pedazo de cemento con poca tierra de un país entonces llamado España—. Y, a pesar de que han pasado los años, se hace con gran fruición por parte de reconocidos historiadores de magín pasado, presente y futuro: se consultan bibliotecas digitales instantáneas; hemerotecas de papel adiamantado; los procesos judiciales, censos poblacionales, actas electorales, legajos expedidos por unos antiguos cachivaches llamados ordenadores, documentos todos ellos hoy en día encriptados y conservados en cráteres de Marte; peligrosos genes protegidos contra su reproducción y expuestos en los museos etnológicos itinerantes a través de la constelación etérea, etc. Hoy, 200 años después, en esta vieja pero gran nación llamada Europa, donde la Justicia (con mayúscula, sí) —independiente ella de cualquier poder fáctico o político—, impera por encima de cualquier conveniencia, connivencia o confabulación, donde los derechos y la igualdad son un hecho real, de todos y para todos, donde la palabra corrupción ha desaparecido de todas las lenguas y diccionarios habidos y por haber, el electorado se pega de hostias por votar calidad y calidez humana, honradez y honestidad. ¡Coño!, joder, me he despertado. Qué putada. ¡Nos faltan todavía 200 años!.

Mayo 24th, 2007
¡A BOTAR!, ¡A BOTAR!, ¡A BOTAR!, ¡A BOTAR!, ¡A BOTAR!, ¡A BOTAR!, Querido lector internauta, lo que cambia de una v a una b, ¿verdad? Lo de ¡a votar!, ¡a votar!, ¡a votar!, etc., que he puesto en la bitácora, es un titulillo trampa para que pinches en mi blog porque, en realidad, este próximo 27-M, nos va a tocar ¡botar!, botar!, ¡botar!... (quiero decir: bailar) con la más fea.. Porque, de manera real, ¿vamos a votar en consecuencia y reflexivamente con lo que hemos oído y escuchado? Porque, también de manera real, al margen del terrorismo y la corrupción; de ser la campaña más empozoñada desde la transición, donde han trascendido las fobias de los unos y los otros; de los recuerdos de la memoria histórica e histérica, y del que “todos somos los mejores y los más guapos”, siempre en el plano nacional, realmente, digo, ¿se ha hablado de los auténticos problemas de los ciudadanos en el ámbito local y autonómico, que es lo que estamos dilucidando y más nos interesa? Y puestos ya en las alturas, ¿Zapatero o Rajoy –que han sido las estrellas de esta campaña basura que nos estamos tragando– han dicho que van a corregir la putada y engañada, en toda regla, que supuso para nuestras economías domésticas y pérdida de poder adquisitivo, para el común de los mortales y el enriquecimiento –lícito o ilícito– de los mortales inusuales, la puesta en marcha del euro por parte de la Europa de los mercaderes? ¡Ja, ja, ji, ji, jo, jú! Pues eso, ¡a votar!, o ¡a botar! Menos mal que cuanto más se acerque el solsticio de verano, más se habrá alejado la campaña electoral. Pero... cuanto más se acerque el solsticio de invierno, ¡joder!, más se acercará la otra campaña electoral: ¡las generales del 11 de marzo –u otra fecha cercana– del año que viene, 2008¡ Tatará, tarí, tarí, tariiii, ya están tocando rebato. ¡Dios mío!, la que nos queda todavía desde el próximo día triunfal, 28 de mayo –un día después de las elecciones, o el mismo día–, en el que todos han ganado, desde los de la sabrosísima victoria e incluso los de la amarga y los de la dulce derrota –el que no se conforma en política es porque no le da la gana–, hasta las susodichas generales. ¡Que Dios, una vez más, nos pille confesados! Incluidos los ateos. NUEVA PERLA ELECTORAL No sé yo, no sé yo... si este médico forense y ex conseller de Educación y Cultura en la pasada legislatura y actual candidato número 1 por Castellón en las listas autonómicas del PP, Alejandro Font de Mora, estuvo con Aznar allá por la Ribera de Duero hace unos días, cuando Chemari con el vino hizo poesía –ado, ado, me ha salido un pareado–. Lo digo porque, a lo que se ve, José Mª Aznar hizo las declaraciones que hizo, sobre el alcohol y la conducción, después de saborear el buen caldo castellano, cuando lo lógico es que las hubiese hecho antes de la cata. ¿Me cogen? Sí, que son mayorcitos. Pues bien, como tras la finalización de muchos mítines, sobre todo en pueblos pequeños, se suele agasajar a la gente del partido con alguna copita, me gustaría saber si eso que ha dicho don Alejandro, de que “el PP ha revolucionado la política cultural en toda la provincia de Castellón”, lo soltó antes, durante o después del mitin. ¡Qué cosas hay que oír durante la campaña electoral. ¡Y antes y después! ¿No querría decir el flamante candidato, y también poeta -como Calles-, correspondientemente con su profesión de galeno perito, que el PP ha trepanado la cultura, no sólo de Castellón sino de toda la Comunidad Valenciana, País o Reino? Porque vamos, entre el asalto a lo Pavía en la Academia Valenciana de la Lengua y la muerte por asfixia de la TV3 en la cámara de gas, ¡ya me dirán que revolución¡ ¡Que viva Zapata!