Tras los acontecimientos de estos últimos días con el acceso a la presidencia de la Generalidad de Alberto Fabra, se ha dado a conocer su agenda y han empezado a notarse los efectos de sus otras iniciativas. En tal agenda, el amigo Fabra, tiene anotadas infinidad de cuestiones que va a tratar de solucionar, muchas ellas referidas a la provincia de la que procede, es decir, la nuestra, Castellón.
De entre todas las cuestiones que están pendientes y que él trata de dinamizar hay dos que a mi, castellonense, me preocupan en cierto modo. La llegada del AVE a Castellón y la resolución del ya famoso Corredor del Mediterráneo. Y me preocupan por la sencilla razón de que carecemos de numerario suficiente para emprender, sobre todo, lo del AVE. La otra cuestión la del Corredor del Mediterráneo es de responsabilidad compartida entre la Generalidad y el Estado.
Aquí hay algo que no concuerda y es el hecho de que lo del corredor, por ser compartido, quien haya de decidir habrá de deshojar la margarita y decirnos si nos quiere, o prefiere los amores con otras comunidades. Al parecer es un problema de familia ya que es la Presidenta de Castilla-La Mancha la que pretende encauzar por sus tierras los beneficios que puede aportar el tal corredor.
Si al final, la traca explota a favor de aquella Comunidad mal lo tenemos, sobre todo en Castellón que, teniendo la frontera a quinientos kilómetros, la provincia, a pesar de su lugar privilegiado entre Valencia y Barcelona, se quedara como culo del mundo.
Naturalmente lo del AVE, lo asocio a este corredor, porque ¿De que sirve un AVE que tenga su final en Castellón y no llegue hasta la frontera?
Ya se que los momentos actuales, con los bolsillos vacíos y habiéndonos comido hasta la herencia de la abuela, no es momento de reclamaciones ni disquisiciones políticas.
Buenas tardes, que no suden mucho.