Hace algún tiempo ya me ocupé de un asunto harto espinoso que cercenaba en redondo una de las características más importantes de nuestra manera de entender la vida en todos sus aspectos, sobre todo, en el festivo.
Recuerdo que todas las entidades políticas y administrativas de nuestra Comunidad, elevaron quejas por la intención de la Unión Europea de impedir los fuegos de artificio en cualquiera de sus manifestaciones públicas y privadas.
Aquellas quejas toparon con el recto sentido de la responsabilidad tan propio –según ellos mismos—de los que manejan el cotarro europeo. Su sensibilidad, tan recta, tan impecable, tan estricta en la aplicación de las normas, nos obligan a modificar nuestra manera de ser, alegre y despreocupada por espontánea y nos impiden hacer ruido no sea que los europeos confundan una traca con un ataque nuclear.
El caso es que la Consellería de Gobernación., fiel a la norma y cumplidora de los preceptos europeos ya tiene organizado un chiringuito educativo que servirá para formar “coeters”, adjudicándoles previo curso y examen un título de CRE (Consumidor reconocido experto) que le acreditará para prender fuego a un gran castillo de fuegos como a una “piuleta”.(Dice la información utilizada que, por el momento ya hay 450 formadores acreditados para poder comenzar a impartir los cursos)
Se acabaron las tracas en las bodas y en su lugar se facilitará a los invitados gran cantidad de cerveza europea y buenas dosis de salchicha de carne masticada.
Parece ser que en Mayo acaba el período transitorio concedido por los europeos. Ello quiere decir que el 24 de Junio, Festividad de San Juan que celebramos en la ermita de su nombre junto al rio Seco, los asistentes aplaudirán de forma europea –con ritmo y elegancia—en vez de dispararse los diez cohetes voladores y la traca de diez metros que cada año se han venido disparando.
El único consuelo que nos queda puede ser el de que, con generosa actitud, se faculte a la Universidad Jaume I parea que imparta los cursillos de CRE y faculte a los “coeters” del futuro para que, con seriedad europea, puedan prender los artilugios pirotécnicos que autorice la Unión Europea.
Buenas noches.
