Hoy treinta de Diciembre de 2012, quiero entrar en el blog por última vez en este año. Un año del que nadie puede sentirse orgulloso, repleto de alternativas, cuajado de sustos. Desagradable en sus resultados-
Pasemos hoja y dejemos todas las vicisitudes para estudio de eruditos. No rasquemos más la superficie. El Coronel Pardo me remite el comentario de un libro que se refiere a la Batalla de Levante y que lleva como título La Batalla Olvidada. Directamente por mi familia más directa e indirectamente por mi mismo he sufrido sus consecuencias de aquella traca final de la guerra civil. Por favor, déjenlo estar. Ya está bien de remover los rescoldos de una hoguera que todos creíamos consumida.
Por entonces, cuando en casa, se hablaba cotidianamente de aquellos momentos de zozobra, de familias separadas, de los inconvenientes creados por la propia guerra, mi abuelo, tal día como mañana me invitaba a que fuera al portalón de la Posada de San Juan y que esperase allí, sentado en el guardacantones la aparición de “l´home dels nassos” que tenía tantas narices como días quedaban en el año. Como obediente nieto acepté la invitación del abuelo y, pacientemente, esperé al fenomenal individuo hasta que, harto de la espera y posiblemente escamado por las miradas que me brindaban los que por allí pasaban, volví grupas hacia casa y, ni yo dije nada ni mi abuelo ab rió la boca en relación con el “home del nassos”.
Lo escribí en cierta ocasión y el admirado Paco Pascual lo encontró como un acontecimiento extraído de las profundidades de la memoria. Simple cuentecillo con escasa profundidad y que me sale a flote en estos momentos de un año poco grato que se va. Y, con Lope digo que “a mis soledades voy/de mis soledades vengo,/porque para andar conmigo/me bastan mis pensamientos.”
Feliz año nuevo a todos mis amigos que andan por la “nube”.
Buenas noches.

A lo largo de mi trayectoria vital que no es corta, cada año, con cierta curiosidad me acercaba a la primera plana de los periódicos en este día de los Inocentes, tratando de encontrar alguna barbaridad como tema. O buscando algo no habitual o desacostumbrado. Recuerdo algunas inocentadas como la de los cazadores de patos que en el Cuadro encontraron petróleo puro; a la de la foto trucada con el Campanar cayendo sobre el personal y alguna otra que no recuerdo bien. Ello era una salida a la imaginación, salida “inocente” que no trataba más que de divertir a los lectores. En las escuelas, el famoso monigote se colgaba por todos y a todos tratando de ridiculizar lo que ese día, casi no era ridículo. También se fabricaban con hojas de libreta unos “petadores” que trataban de producir una cierta sorpresa entre el alumnado.
Hoy, muy de mañana me he lanzado sobre las páginas del diario y por más que he buscado no he encontrado una verdadera inocentada. Lo que si he encontrado han sido noticias diversas de la actualidad en España que merecerían ser tratadas como inocentadas, pero eso no cuela. Son tantos los despropósitos que nos brindan las clases dirigentes (léase: políticos, financieros, sindicalistas y otros) que en mucha medida no se podría hacer una selección puesto que todo, en su conjunto, es una solemne inocentada.
Esperemos que cuando regresen las aguas a sus cauces naturales y unos y otros dejen de ofrecernos una vida inocente de cara al público, podamos encontrar el ingenio y la gracia que se perdió, como la inocencia, de forma tonta y gratuita.
Buenos días.

Hoy veintisiete de Diciembre nos encontramos en mitad de la semana festiva más importante del año. Pasada la Navidad viene el año Nuevo. Los humanos pensamos que con ese saltito del treinta y uno al uno puede variar nuestra vida y con la fuerza que se le supone al nuevo año, vamos a ver cumplidos todos aquellos deseos que durante el año anterior no hemos visto cumplidos.
Todo es cuestión de magia. Magia que se supone a todo lo relacionado con estas fiestas. La magia de los regalos, la magia de la solidaridad y hasta la magia de la caridad navideña. Todo ello, lo mágico, encuadrado en un marco navideño dulzón y de colorido intenso tal como hemos importado de USA. Ese espíritu de la Navidad que se circunscribe a estas fechas en que el corazón se enternece y se le quitan las arrugas al alma… y que posiblemente desaparece el resto del año sin que durante este resto se eclipsen las necesidades, siempre perentorias, de quienes ahora, son objetivo de los magos de la solidaridad. Infinidades de entidades, clubs, empresas, sociedades urbanas y congregaciones de todo tipo rivalizan en ofrecer lo material a quienes lo precisan y, hasta aparece alguna organización que rechaza las caridades por excesivas y también quien, atareados, ni siquiera recogen lo que otros han recogido.
Tanto es así que entidades, organizaciones, empresas y ayuntamientos rivalizan en ser los más generosos y los mas desprendidos; los mas organizados en recoger el óbolo (a veces ocasional) de la población . Se llega hasta el extremo de afirmar (según leo en la prensa de hoy mismo) que determinada localidad de la provincia “se erija como la capital del espíritu navideño…”
Si, durante todo el año, las necesidades de muchos son acuciantes, agobiantes, debería dosificarse tanta generosidad para que en ningún momento nadie llegara a desesperar. Que nadie tuviera que recurrir a la mendicidad. Que la grandeza de la población se extendiera a lo largo del año sin esperar a ninguna magia navideña, a ningún espíritu navideño de corta duración.
Es lo que pienso. Buenos días.

Mi amigo Pepe Prades que tiene el mejor archivo fotográfico de temas castellonenses que existe en este pueblo, me recriminaba esta misma mañana que no hubiese publicado la foto de quienes formaron aquel equipo de tenis de mesa, triunfador en varias ocasiones y en diversos campeonatos, a los que me referí hace pocos días. Ignoraba que mis amigos estuviesen recogidos en foto o, cuanto menos no la tenía a mano.
En aquellos años sesenta cuando toda actividad cultural y deportiva estaba asumida por la Obra Sindical de Educación y Descanso, ahora con el paso del tiempo, me viene a la mente la pregunta del porqué aquel equipo no estaba incardinado en aquel organismo. Lo cierto es que el grupo tenía cedido alojamiento para entrenar en lo que se llamó el Círculo Catalán, con sede en la entonces calle del General Aranda, y hoy Asensi. Allí, en donde catalanes ausentes de su tierra llevaban prendido en el alma y en la voz aquellos versos de “Dolça Catalunya, patria del meu cor. Qui de tu s´allunya d´anyorança es mor…” que Amadeo Vives muchas veces alejado de su Collbató natal compuso. Curioso resulta que un catalán tan acendrado como el Maestro Vives fuera el autor de una de las zarzuelas más “madrileñas” del repertorio.
Era el Círculo Catalán una entidad muy prestigiosa a la que acudían no solo catalanes sino que muchos castellonenses de todas las procedencias participaban de las actividades culturales que allí se llevaban a cabo. Como por ejemplo, los matinés musicales que un grupo reducido de artistas celebraban casi todos los domingos. Fue presidente de la Entidad Don Manuel Cerdá Velázquez, descendiente directo del Arquitecto artífice del Ensanché Barcelonés Don Ildefonso Cerda.
Pues allí, bien arropados por aquella entidad ya desaparecida, entrenaban Albino Navarro, Carlos Balmanya, Fernando Broch y Aledo.
Perdonarán la insistencia pero me creía en la obligación de hacer una referencia a aquel Círculo Catalán cuando, en la más rabiosa actualidad, lo catalán, entre unos y otros lo tienen entretenido.
Buenas tardes.

Un amigo, muy enfadado, me dice que va a dimitir como lector de prensa diaria porque ésta, dale que dale, le reconcome el hígado y le fastidia la convivencia. Que no puede aguantar tanta estulticia social y que lo que gasta en periódicos se lo guardará como suplemento de la pensión si es que le llega. Me dice que es una verdadera pena el suplantar las buenas lecturas de que dispone, universales y profundas, por la fugaz y, a veces patética chorrada proclamada por cualquier titirimundi en los medios. Porque su fastidio sobrepasa la escrita e incluye a la radiada y a la televisada.
Yo le digo que ha de tener paciencia. Que no solo pueden ser edulcoradas noticias de eventos agradables y placenteros. La prensa lo ha de decir todo pues es su tarea. Discrepa mi amigo y me dice que la prensa no es la culpable de lo que el personal interpreta en esa comedia o drama que todos los días desfila ante nuestros ojos. Pero es lo que tiene más a mano.
Efectivamente, si nos fijamos no mucho, hemos visto estos últimos días el carnavalesco desfile de profesores, abogados, médicos y enfermeras, y gente de la administración de la justicia, enarbolando pancartas, tocando pitos y ofreciendo a las cámaras de tv la más desagradable de sus muecas como expresión de su descontento contenido. Y digo contenido porque después de tantos años de sufrir se les ocurre, todos a una, como en Fuenteovejuna, salir a la calle ahora.
Para colmo de tanta exacerbación, de tantos malos modos y de tanta mala uva, ayer mismo, los abogados de su Colegio de Madrid, se llegaron a tentar las caras como parlamentarios ucranianos.
Todas estas profesiones que he citado, en frío y profesionalmente, son detentadas por personas en las que el tino y la circunspección son base de su cometido. Al menos para mí, médicos, abogados y jueces son profesionales a los que he profesado siempre mi mayor respeto y consideración. Sería una pena que tuviera que repasar mis admiraciones a la vista de sus reacciones.
Menos mal que sale Fofito y nos recuerda que, aunque las cosas vayan mal, los españoles tenemos muchas cosas de las que enorgullecernos.

Mira por donde, gracias a la perspicaz sagacidad del amigo Drosi, me entero de que hoy es el doce del doce de dos mil doce. Es decir un arreglito pseudomatemático para entretenimiento de buscadores del pie que le falta al gato. Superada esta fecha habrá que esperar al supuesto vaticinio del fin del mundo según el calendario de los mayas. Curiosidades y casualidades que nada tienen que ver con el ambiente de la calle en este día de manifesdtaciones lleno. Porque en la calle hoy están, vociferantes y reivindicativos una larga serie de colectivos que van desde el circunspecto magistrado hasta el currito del azulejo.
Por ello, por no interferir en las peticiones, me pongo a mirar hacia atrás sin ira, porque está misma mañana me he cruzado con un antiguo y también viejo amigo como Albino Navarro, compañero y vecino de lo que fue la Plaza Nueva castellonense, ocupante lúdico de aquellos espacios en los que habría que incluir el entonces el casi vigente Hort del Corders (/que no es de los corderos sino de los sogueros, para aclaración de algún traductor atrevido).
La charla de encuentro ha derivado hacia el empastre nacional vigente y, pronto, de común acuerdo, le hemos dado un viraje a la cháchara, yendo a parar a una época en la que mi amigo fue protagonista junto a otros de unas competiciones a nivel nacional de algo tan tenue como el tenis de mesa. Efectivamente, Albino junto a Carlos Valmaña, un tal Aledo y Fernando Broch, formaron un equipo sólido, activo y entusiasta que paseo su nombre y el de su pueblo por allá en donde cualquier competición o campeonato los incluía entre los participantes. Hoy el amigo Albino, con más años que el culo de un mortero, sigue activo en otra faceta, ésta mucho más personal como es la del destarifo o deslligo como variante de una determinada clase de esperpento. Formaba frases absurdas y, hoy las hemos recordado, por la segura eufonía que hacía agradable la combinación de las palabras. “Els vaig vore vindre amb un funeral al cap i vaig dir: María posa el arròs que en som dotze”. Ya se que no tiene ni pies ni cabeza pero ¿lo tiene acaso el ambiente de la calle en este 12-12-2012?
Buenas tardes, buena gente.

Que yo recuerde todo empezó con el “espíritu de la Navidad” que preconizaban los americanos del norte a través del cine, de la TV y de todos los medios en que son maestros y están presentes. Luego pensé que ese espíritu sincopado, intermitente y a plazo fijo no era sino una posibilidad de ampliar mercado por parte de quienes se dedican a comercializar las fechas claves del año comercial. Y estuve en lo cierto. Las ventas, no sólo se disparan ahora por la Navidad: son indispensables para un equilibrio comercial siempre deseable.
Y no lo desdeño del todo aunque sí preferiría que el objetivo directo de la compraventa masiva no fuera el pobre, el desarrapado o el desahuciado. Y lo preferiría por la sencilla razón de que las carencias que se observan en la sociedad de la que formamos parte, dura exactamente lo que dura el año, con el anterior y, posiblemente, con el siguiente. Es decir el que es pobre y tiene carencias materiales, sigue siendo pobre el resto del año y las carencias, las materiales y las espirituales tienen una anualidad de duración, por lo menos.
Ahora, aquí en España no se hace referencia al “Espíritu de la Navidad” yanqui. Aquí, ahora, nos hemos sacado de la manga como gran descubrimiento la solidaridad que según el diccionario de la RAE es “la adhesión circunstancial a la causa o la empresa de otros). Y siendo circunstancial, naturalmente no es necesario que sea continua como continuas son las necesidades. Por ello, cuando vienen estas fechas unos y unas, otros y otras organizan almuerzos solidarios, comidas solidarias, cenas solidarias, rastrillos solidarios. Etc. etc. que dicho sea de paso no están mal como ejercicio solidario pero estarían mucho mejor si ello tuviera unas posibilidades de hacerse continuo porque continuas son…
Juan Manuel de Prada, tan certero, el otro decía que so capa de la solidaridad se había desterrado la gran palabra, caridad. Puede que exista un cierto pudor en la utilización de la palabra. Pero solo es pudor u prejuicio humano. La caridad es lo que puede encender el espíritu humano para que se note no sólo en Navidad. Mejor todo el año.
Buenas tardes. 
Hace algunos años, cuando los municipales estaban investidos de una cierta autoridad, en la calle de Enmedio y, sobre todo, en la calle de Colón, como consecuencia de la estrechez de las aceras, advertían muy educadamente a los viandante o peatones que circularan por su derecha, para no entorpecer la circulación en determinadas horas del día.
Ahora, los vehículos, expulsados de las calles citadas, cuando circulan por los nuevos viales ciudadanos, han de cuidarse mucho de no salirse de su derecha so pena de encontronazos no deseados. Más aún, los expertos en circulación manifiestan su preferencia por que los vehículos observen la derecha de la derecha. Y es que, lo recto y aconsejable es la circulación por la derecha, todo lo contrario de los ingleses que erre que erre se empeñan en circular por la izquierda. Cuando en los cruces sin semáforo no se respeta la derecha puede ocurrir lo irremediable: reparación.
Yo estaba esperando que el Sr.Wert se sacara de la manga una disposición en la que se advirtiera a los peatones usuarios de las aceras que circularan a modo y con educación, sin empujar. Más aún cediendo a mayores y embarazadas el paso por la derecha. Es decir que aconsejara a la clase política que se desenterraran las buenas formas y los buenos modales. En vez de tan salutífera política, los que no son de su cuerda han optado, y así se lo reclaman, por fijarse más en la lengua que en la seguridad peatonal.
En mis cuatro viajes a USA he observado algo muy especial en relación con el deambular de los americanos. Como si estuvieran dentro de una burbuja, se cuidan muy mucho de rozar y mucho menos de tropezar con quienes comparten las aceras. Siempre tienen en la boca la petición de perdón o la presentación de una excusa. “skius mi” (¿).
Todo esto lo digo porque, al parecer, con la anunciada desaparición de Educación parea la ciudadanía, tenía que renacer un sencillo y elemental tratado de urbanidad y educación, parea uso de ciudadanos maleducados.
De la ignominiosa usurpación de las aceras por los ciclistas, me ocuparé otro día.
Buenas tardes.

Aquel gran taurino castellonense que fue Pepe Tirado Chiva, en una época determinada y con mucha sorna, proclamaba que a él no se le helaban nunca las naranjas porque las tenía situadas en el Paseo, frente al “Pany d´Espresati”.
Ello me lleva a considerar que nuestra sociedad –la de siempre, claro—ha tratado, para mejorar su estatus, de modificar y perfeccionar el estado natural. En una palabra, ha modificado lo natural que da la tierra por otros productos más acordes con el pensamiento y también el paladar humano. Así, aquellas naranjas del Paseo, realmente amargas y desagradables del amigo Pepe Tirado habían sido modificadas --¿genéticamente?—para ser utilizadas como alimento, en naranjas comestibles mediante la técnica del injerto, esa labor tan apreciada en nuestra tierra que detentan esos personajes llamados “empeltaors”. No solamente son las naranjas las que han sido modificadas. Cualquier árbol ve modificada su natural prestancia por injertos necesarios para la comercialización de sus frutos. Cualquier frutal, los olivos, los almendros, etc.
Por su parte, el hombre, ese ser finito repleto de imperfecciones, en ocasiones también precisa de injertos, de prótesis y de trasplantes como si fuera un vehículo a motor que renquea y precisa de revisiones. Ahí tenemos a nuestro monarca que, según su Real opinión, tenía que pasar por el taller…una vez más.
No es nueva la técnica ya que esos “apaños” vienen de lejos. Dicen que George Whasington, utilizaba una prótesis de madera a modo de dentadura. Aunque externa, la utilización del bastón no es sino un apoyo. Dicen que Sócrates ya ironizaba con aquello de que el ser humano era el único que cuando nacía iba a cuatro patas, pasado el tiempo utilizaba dos y de viejo tenía una tercera pierna que era el bastón. En cuanto a los trasplantes, técnica algo más complicada que la del injerto, nos deja infinidad de personas que siguen funcionando con corazones cedidos. O de hígados, como el de Raphael .
Manolo Sos que era mi suegro tenía una gracia especial para tocar la guitarra. Cuando se cansaba en aquellos largos e interminables bureos de tocarla con la derecha, simplemente la cambiaba de brazo sin modificar las cuerdas. A él le debo el conocimiento de una canción casera y borrasquera que se refería a estas cuestiones que apunto más arriba. Dice así:
La dona de don Jeroni
Porte postisses les dens,
La peluca y les pestañes
I un ell de vidre també.
Porta una cama de fusta
I de madera porta un bras…
I també te un altra cosa
Que jo no se explicar.
Jeroni, Jeroni la primera nit
Agarre a la dona i s´en va a dormir
I al vore-la tota, tota desarmà
Va cridar a un guardia
I correns s´en va anar.
Pues bien. La cosa va de lejos. No somos sino el resultado de aquel adagio que también dice:
Hermoso oficio este del barro
Dios fue el primer alfarero
Y el hombre su primer cacharro.
Buenas tardes.

Ahora, cuando Toni Leblanc ha fallecido a sus muchos años, podría decir que en su película “Los tramposos”, traza junto a Ozores un verdadero y completo estudio de la vida de la mangancia y del oportunismo, aparecen como un sarpullido en esta España nuestra, un sinfín de personajes que han encontrado en el robo, en el fraude, en el pillaje y en el desfalco un modus vivendi en el que, al parecer, han estado años enteros robando, quitando, hurtando, pillando, rapiñando, saqueando, entrando a saco y a sacomano, soplando, limpiando, gateando, desvalijando, despojando, sisando, defraudando, limpiando, expoliando, sustrayendo, atracando, usurpando, timando, afanando, estafando, malversando…en fin mangando a todo incauto que se les ha puesto por delante.
Estos individuos, muchos de ellos, amparados en la mentira y en el disimulo se han estado llevando la pasta ajena, la estatal, la municipal y la autonómica en provecho propio siendo verdaderos profesionales. Así los ladrones, cacos, rateros, atracadores, cuatreros, rateros, carteristas, mecheros, golfos, gatos, randas, ratas, salteadores, bandidos, bandoleros, chorizos, mangantes, descuideros, pícaros, truhanes, granujas, frescales, sablistas, sacacuartos, vividores, gorrones parásitos y trileros no se han salido con la suya y tendrán que dar cuenta ante la ajusticia de su aventura vital repleta de saltos mortales ¿por qué? Vaya usted a saber. Y como decía un personaje de de tebeo: ¡El criminal nunca gana!
Buenas tardes y que no les roben todos esos de arriba que son muchos.

Me escribe una amiga jubilata y entre las muchas cuestiones que me plantea descuella la actitud adoptada por muchos periodistas y por muchos políticos a la hora de enjuiciar el cobro de las pensiones, la posibilidad de anular las pagas extras, eliminar las pensiones de viudedad, la no puesta al día de las pagas con el aumento de lo prometido… etc.
Aquí hay algo que no se llega a tener en cuenta por la multitud de opinantes y aprendices de economistas. Sin rechistar, desde el primer día asumimos (en mi caso durante cuarenta y ocho años), por algo era obligatorio, los descuentos en nuestras pagas y salarios para poder lograr, quien llegara a ello, la correspondiente pensión que debía durarle hasta el día de la mortaja.
Parece ser que estos economistas de “carreró” se han dado cuenta ahora que para que pueda salir el agua de la balsa, previamente hay que llenarla permanentemente puesto que permanente es tal salida. Esgrimen leyes económicas y alardean de ser seguidores de algún que otro gurú de la economía que, por fortuna para todos, no siempre acierta ni son eternas sus predicciones.
Déjense de monsergas unos y otros y preparen la pasta necesaria para poder seguir cobrando lo que la nación, es decir España, nos prometió solemnemente a quienes hace muchos, muchos años pasamos por situaciones económicas mucho más graves que las actuales, que ya es decir.
Y no quiero referirme a quienes con desparpajo, con alegría y con descaro, han dado bocados enormes a las reservas económicas destinadas al pago de lasa jubilaciones.
Lo digo como lo dijo el Guerra, “zin acritú”. Pero déjennos en paz quienes alardean de saberlo todo, todo, todo…,
Buenas tardes.

Como ya hace algunos años –muchos—que ocupo un espacio bastante grande en este mundo, me considero autorizado para poder montar el catalejo de la memoria y establecer determinadas comparaciones en lo que podríamos considerar el mundo musical de Castellón, que es mi pueblo.
Esta misma semana ha habido tres acontecimientos Artístico musicales que han tenido lugar en el Auditorio y Palacio de Congresos. El primero de ellos fue una gala en beneficio de la Asociación Española de la Lucha contra el Cáncer en la que tomó parte la Banda Sinfónica del Conservatorio Superior de Música “Salvador Seguí”, acompañando a la soprano Salomé Ropdriguez ty al Barítono Antonio Gascó, amaigo del alma.
La segunda, el viernes, fue un concierto de la Orquestra Sinfónica de Castelló con la presencia de la pianista Natasha Garcia-Guinot (de honda resonancia castellonense) y, hoy domingo, al mediodía ha sido la Banda Municipal de nuestra Ciudad con un repertorio repleto de estrenos.
No pretendo juzgar interpretaciones musicales que a otros corresponden pero si hacer una referencia a algo tan importante como que tres agrupaciones musicales llenen nuestros días de música y que, (ahora viene la comparación), haya tanta gente preparada parea poder “hacer música”.
Estimo importante que esta actividad, a pesar de los aires que corren, pueda desarrollarse ahora cuando en otras épocas esta actividad no era tan intensa. Si a ello añadimos las distintas agrupaciones corales que existen en nuestra ciudad veremos que el panorama ofrece un saldo muy positivo. Prescindo, por desconocerlo, de hacer un comentario sobre la otra clase de música y no menos digna, a cargo de agrupaciones mas reducidas.
Bueno es que en este mundo tecnificado en extremo, pueda mucha gente dedicar, en muchos casos de forma gratuita, muchos ratos al ejercicio de la actividad musical con todas las ventajas espirituales que ello
Supone.
Estamos de enhorabuena. Adelante. Buenas tardes.

Me resulta chocante el desmeleneo demostrado por unos y por otros como consecuencia de la publicación del último libro del Papa Benedicto XVI en el que se refiere a la niñez de Jesús. Un libro del cual, al parecer, no ha llegado a España la correspondiente versión castellana. Supongo que entre sus páginas, que no serán pocas, habrá referencias muy concretas a la época en que acaeció el hito más importante de la Humanidad.
Las referencias al texto que se publican estos días tan solo se refieren a la afirmación del Papa sobre la no existencia de animales en el establo o pesebre en el que, en medio de una gran pobreza llegó al mundo su Salvador.
Los belenistas, en bloque, se han manifestado con una cierta rebeldía ante tal aseveración. Todos reivindican para el buey y la mula su cometido de insufladores de calor para el Recién Nacido. Y digo con una cierta rebeldía, porque parecen defender algo que desde San Francisco de Asís no es sino un añadido muy voluntarioso de cara a la catequesis que el conjunto prestó y presta a la Iglesia en general. No fue dogma y sigue no siéndolo. Nadie va a prohibir que en los belenes caseros y en los públicos figuren ambos animales. Y como nadie lo va a prohibir, los discrepantes déjense de enfados y monten su diorama belenístico que mucho bien hacen.
En el montaje de los belenes, cuando se hace en el ámbito familiar, padres, madres e hijos recurren a su imaginación poniendo palacios, casas, molinos, tierras cultivadas, puentes y montañas con sus piquitos llenos de nieve. Que ese veinticuatro de Diciembre hiciera mucho frío en Belén no es nada extraño. Que hubiera una nevada imponente podría ponerse en duda. Los añadidos cuando con buena voluntad se hacen, bienvenidos sean. Ahora bien, esa figura estrambótica del “caganer” últimamente incorporada por estos pagos en los montajes belenísticos, dice muy poco de la seriedad con que debe acometerse la tarea y nada tiene que ver con la cultura que tenemos por esta parte del Ebro. Para alguien puede tener su gracia, pero, por favor absténgase de poner a tan estrafalario personaje, en aras del buen gusto.
Buenas tardes.

Hacia 1917 es la fecha que se considera inicial en el descubrimiento de las pinturas rupestres de la Valltorta, la Gasulla y todas las demás que componen el conjunto de arte rupestre levantino (entre otros muchos de nuestra provincia) y que hoy se considera parte del Patrimonio de la Humanidad. Los estudios que se han hecho de las pinturas, de los abrigos y su componente artística han concitado el interés de infinidad de intelectuales de todo tipo, destacando entre ellos los arqueólogos. Estimo que es un patrimonio que ha resultado en algunas ocasiones dañado y en otras preterido a causa de las comparaciones que con otros tipos de hallazgos se han llevado a cabo. Para nosotros los castellonenses tan contiguos a estos tesoros rupestres han de citarse tres nombres que han significado el todo de las investigaciones constantes durante tantos años. Un sabio, Obermaier, otro entendido, el Abate Breuil y nuestro pintor Juan Bautista Porcar han significado mucho en la propagación a nivel mundial de estas pinturas.
Hace unos días giraron visita al recinto rupestre de Tirig unos entendidos en arte de este tipo que incluso llegaron a valorar otra característica de los refugios, cual es la de su sonoridad. Bueno es que se sigan efectuando estudios sobre todas estas cuestiones, de las cuales no siempre se tiene la certeza de su datación. Al parecer, según los entendidos, los hombres que pintaron todas estas figuras estuvieron dedicados a tan importante tarea en el período Mesolítico e, incluso algunos los sitúan en el neolítico. Muy lejos, por tanto, del paleolítico que le adjudica el atrevido redactor que firma la noticia de la última visita. Hay que tener sumo cuidado con estos períodos de la prehistoria puesto que las fechas pueden bailar en miles de años sin apenas darnos cuenta.
De todos modos quisiera que alguien me cogiera el guante y me ayudara a lograr para Don Hugo Obermaier y para el Abate Breuil el reconocimiento expreso en forma de calle rotulada a su favor por parte del Ayuntamiento castellonense. ¡Qué menos! Nuestro pintor Porcar ya tiene su plaza.
Buenas tardes.

A pesar de que la información que nos brinda la prensa está muy centrada en las elecciones de Cataluña y en los líos que se adjudican a unos y a otros, queda patente que La Generalitat Valenciana no paga del todo a las farmacias y las farmacias no abren del todo al sufrido colectivo de los polimedicados.
Leo hoy: “la única forma de evitar que el presupuesto farmacéutico se desborde pasa por controlar cuantos y qué medicamentos consume cada uno de los ciudadanos de la Comunidad…”, “…una vigilancia que recaerá en los pacientes “polimedicados” y los jubilados que son los que más medicación inapropiada presentan…”, “…las medidas son la citada revisión exhaustiva de historiales farmacoterapéuticos para detectar y reducir tratamientos, mejorar la eficiencia en la prescripción mediante asistencia informatizada…”
Sr. Rosado, yo soy un polimedicado por la sencilla razón de que a mi edad, las deficiencias que presenta mi cuerpo han de suplirse con las dosis correspondiente de pastillitas, cremas, cápsulas, píldoras, etc. que me receta mi médico no por mi capricho sino por la necesidad; no por arbitrariedad del facultativo sino por ser necesarios a la vista de análisis, por ejemplo, o por lo que según su ojo clínico de mi amigo el médico necesito para seguir respirando.
Nadie habla de los millones que cuesta la cuenta de envases, envoltorios y literaturas que acompaña a los medicamentos y tampoco nadie habla de las dosificaciones que se observan en los fármacos, en muchos casos inadecuadas y exageradas para el tratamiento justo. ¿No hay nada que decir de la industria farmacéutica?
Ya está resultando cargante la cantidad de literatura en la que se penaliza al “polimedicado” por el simple hecho de serlo. Ya está bien de calcular cuantos trabajadores activos se necesitan para nutrir, medicar y aguantar a los jubilados. Los jubilados que, de manera obligatoria han estado cotizando durante años y años a la Seguridad Social (Antes INP y Mutualidades), para que ahora despierte la incomodidad de quienes en su día serán jubilados y “polimedicados”.
Buenas tardes.

s tornen a perdonar
S´havia quedat l´altre plat dins del forn. vostes perdonen
El amigo Juanjo Trilles, el más eficientre de los "maneguetas" que se mueven por aquí, me comprometió para que le preparara "algo" destinado a las Jornadas Culturales celebradas hace algunas semanas en nuestro pueblo. Lo preparé y...circunstancias personales que no vienen al caso me impidieron, no solo no asistir sino enmtregar una a modo de participación en relación con la cerámica, tema a tratar en las jornadas.
Pasados todos los inconvenientes surgidos, pretendo que, aunque sea fuera de plazo se me admita la comunicación. porque si la tengo guardada ni sirve de nada y de hacerla pública aunque sea en mi bolg, podría tener un mínimo de interés para alguien. Puede pue Juanjo y su Jefe el Director de las Jornadas, mi amigo Henri Bouché, se extrañen, pero así es la vida.
""Com que aquesta reunió o aplec es fà per tal d´estudiar els afers de la cultura en general i instruir-se en els més amagats i poc coneguts, vull aportar una xicoteta mostra del que va esser als nostres carrers i als nostres pobles l´ofici de adobador, adobador de cossis i de llibrells.
Abans voldría fer una referencia a algo tan important com la modificació de les costums y el canvi que es pot observar en questió tan important com la economía a les cases, a les families. L´observancia de uns costums estalviadors consequència de una manca general dels diners necesaris per a adquirir bens que ara, endinssats en la cultura del consum (encara…) li restem importancia. I, de veres, era molt important el conservar als bens inclosos en el aixovar per que permaneixqueren nous i en perfecte us tot el temps posible. Molts dels que aquí seieu sou persones vinculades a la historia i la investigació. Os invito a que estudieu un poc qualsevol testament en el que voreu relacions de bens vells i que avuí llansariem al fem per inútils.

Per tant s´impossava la reparació de determinats objectes per traure-los el major benefici posible al llerg de la seua vida. I es feia utilitzant el fil i la agulla en teles i vestimenta o, donant-lo a fer a persones especializades com sabaters o… adobadors de cossis i llibrells. Siga pel valor dinerari dels objectes en general o pel valor sentimental d´haver estat generacions sanceres veent-los o fent us d´ells.
Vull referirme, tractanse en aquesta reunió de cerámica, a un objecte per mi molt volgut, herencia de sis generacions. Es tracta d´un plat de cerámica posiblement de Manises que va perteneixer a la meua avia materna, la qual, había heretat de la seua avia (com que la meua avia tenía dos avies, a la part de darrere figuren amdues per que en l´altre mon no es barallen). Es un plat que va sofrir una trencadura per l´us, per haver sigut usat com a projectil en alguna barralla domèstica i que le feia falta una reparació. I, aquella avia llunyana va cridar al adobador de cossis i llibrells o “lañador” per que el deixara llest per a ser usat.
El ofici en questió hi era ambulant per tant em fa pensar que qui a tal ofici es dedicava era, principalment, de (tal como es diu ara) etnia gitana o, tal vegada hongarés o romanés. Yo recordé haver vist per Castelló, posiblement, al darrer adobador de cossis i llibrells que era gitano de Castellón i conegut com el “Colorao” home major amb poques possibilitats visuals portava una “quevedos” a sobre el nas que le donaven una certa prestancia. Portava a sobre el muscle un “cabasset” amb totes les eines necessaries, entre elles el “parahuso” (no he pogut trovar la traducció exacta) que era un a mode de taladre amb el que pel darrere de les peces feia les corresponents incisions on había de colocar les grapes o “lañas”.
Com podeu vore, a la vista era quasi perfecte. Penjat el plat no ofereix cap defècte.
Deu vullga que la crisis que ens acompaña, no servisca per a treure del passat aquestos oficis que per cuestión de diners han quedad relegats a que un destarifat com jo ho traga a relluir."" 
Me entero por un reportaje leído hoy mismo que en París, su alcalde, por razones de contaminación, ha prohibido la circulación de los coches de más de dieciocho años de edad. El autor del reportaje especula sobre el tiempo en que determinados vehículos (Renault, Peugeot o Citröen) en sus versiones más populares aparecieron de pronto por todas las carreteras de Francia y por extensión por las nuestras, conviviendo con nuestro Seiscientos.
Fue entonces cuando muchos de los que por allá íbamos creciendo, pudimos acceder a las cuatro ruedas, desdeñando, por lo menos por mi parte, la incomodidad de motos y velomotores. No había llegado, ni por asomo, la posibilidad actual de poder tener un Mercedes. Yo, al menos, me sentía muy satisfecho del Renault 4/4 de segunda mano (o tercera o cuarta…) que sirvió para sentirme satisfecho y, al mismo tiempo, para poder acceder a un turismo explorador de cercanías, no muy lejano y modesto.
A veces pienso que muchos pretenden cercenar la línea directa que nos lleva a nuestros recuerdos como queriendo borrarlos no solo de mi propia memoria sino de la colectiva. Peor aún, pretenden imponer sus memorias a las de los demás. Lo que pretende el Alcalde de París, no es sólo salvaguardar su ciudad de la contaminación, sino borrar del mapa colectivo una serie de valores, una serie de paradigmas por muchos aceptados durante tiempo.
Tengo un amigo que es coleccionista de coches. Supongo que no los tendrá archivados para su contemplación. Más bien pienso que lo que le supondrá una verdadera satisfacción será el poner las manos en el volante de cada uno de ellos, pulsar los pedales y escuchas el ronroneo antiguo y familiar de sus motores. Con ello seguro que amplía, a través del recuerdo, la facultad de saltarse las barreras que el presente le impone.
Hoy, como es día de huelga, me niego a cerrar mi negocio porque forma parte de mi existencia…como el de muchos.
Buenos días.

No tengo más remedio que incidir sobre el asunto que planteé ayer en relación con la proporcionalidad y la territorialidad en este enclave geográfico llamado Comunidad Valenciana.
Leo :“alguien con una capacidad de análisis envidiable y una inmaculada trayectoria política (¿) define a Alberto Fabra como un líder hidropónico…la aplicación de un concepto tan rebuscado a la figura del Presidente del Gobierno autonómico se relaciona con su aparente falta de arraigo en la sociedad valenciana después de un tiempo más que prudencial en el ejercicio del cargo. El empresariado de más alta cualificación, tan exigente como atrabiliario en ocasiones, le ha concedido un estrecho margen de tiempo…La consecución del Jefe del Consell en la consecución del pequeño triunfo que ha supuesto la marcha atrás del Gobierno en el denominado “tasazo” del gas no hace sino cargar de razones a esos valencianos y alicantinos parea quienes resulta del todo insuficiente la yuxtaposición territorial del liderazgo vicario que ejercen Serafin Castellano y José Císcar…”
La lectura de estos textos, entresacados de un articulo publicado ayer me plantea varias cuestiones:
1. La florinata del Cap i Casal va a por Fabra de todas todas.
2. La acusación de falta de arraigo tiene varias connotaciones. Saquen conclusiones.
3. El empresariado de más alta cualificación le ha concedido un plazo no excesivamente largo.
4. El menosprecio por el éxito ante Madrid por lo del gas,m es evidente “pequeño triunfo” y “marcha atrás parcial del Gobierno”.
5. Apela a las razones de los valencianos y de los alicantinos, entonces ¿los de Castellón que somos? ¿valencianos? Me niego a serlo en condiciones de bochorno. Los alicantinos ¿no son valencianos?
Pienso por ello que los de Castellón somos descendientes de aquellos (churros y moros) que se quedaban fuera de las murallas “a la luna de Valencia”, desprovistos de toda protección
Creía que lo del “bunquer barraqueta” había terminado. Veo que no es así.
Buenas tardes.

En mi pueblo que, como es bien sabido es Castellón, siempre hemos sabido que residimos en la menor y mens poblada de las provincias que componen la actual Comunidad Valenciana. Por ello, admitimos que los beneficios sean menores que los que las otras dos provincias reciben, en un sentido cuantitativo. Lo que de siempre hemos mantenido es el hecho de que nuestro cupo no se corresponde con la admitida y deseable proporcionalidad. Siempre notamos esas diferencias y por ello nos lamentamos aunque los lamentos sirvan de poco.
El 17 del pasado mes de Octubre, en este mismo espacio colgaba un post que hacía referencia a un viaje realizado por el Presidente de la Comunidad a Alemania y del que, al parecer, se podrían alcanzar beneficios para el común de los valencianos. De forma muy discreta me dirigía al amigo Fabra, aprovechando la anécdota de un magnifico cuadro, y le decía: “El Presidente de la Comunidad, que es de mi pueblo, que es de Castellón, bien podría convertirse en aquel personaje retratado (el del cuadro) y asumir las labores de conseguidor, sin saltarse nada más que a unos cuantos personales del *Cap i Casal*”.
Efectivamente en el desarrollo de sus funciones de mediador, ha conseguido para la industria cerámica una importante rebaja en el asunto del gas. No sé si es mucho o es poco. Solo sé que el intento no ha sido del todo fallido.
Pues bien. La gallina cantó. Un titular de prensa de ayer mismo dice: “Los empresarios piden a Fabra un trato equilibrado entre provincias. Las gestiones para reducir la tasa de gas en Castellón reabren la brecha territorial.” Al final de la noticia, se añade “La concentración de la industria azulejera en Castellón, de cuya capital de provincia fue alcalde Fabra hasta ser elegido Presidente de la Generalidad, ha vuelto a abrir la herida de las susceptibilidades territoriales. El malestar del empresariado de las provincias de Valencia y Alicante es creciente, toda vez que se considera que Fabra ha volcado sus esfuerzos en su provincia de procedencia y, sin embargo, sus gestiones con el Gobierno no han dado todavía resultado en el resto de territorios de la Comunidad Valenciana…”
Pues eso. Ustedes mis amigos pueden juzgar.
Buenas tardes.
Es una manía constante y repetida la de los humanos por querer saber algo, sea lo que sea, de la vida futura, de los éxitos o de los fracasos; del dinero o de escasez en algunos casos, del amor… Desde siempre la humanidad ha tratado de buscar solución a eternas preguntas. Y, la humanidad encontró, en cierto modo, la solución a sus dudas sin que éstas coincidiesen siempre con el deseo de los hombres. Los griegos, los etruscos, los egipcios y los hebreos tenían instituido el Oráculo como solución a las preguntas que la vista no podía alcanzar. El Oráculo respondía a las preguntas a través de una pitonisa o de la Sibila. Hubo Oráculos famosos como el de Delfos situado junto el Monte Parnaso dedicado al dios Apolo, era un importante lugar de culto. La pitonisa hablaba por el Oráculo, estando en situación de éxtasis frenético. Se creía el ombligo del mundo. Los romanos heredaron las mismas dudas y los mismos sistemas aunque introdujeron la variante de los augures que interpretaban las señales del cielo (rayos y relámpagos) los gritos y los vuelos de las aves o la observación de las entrañas de otros animales.
La humanidad ahora, aunque recurre a sistemas más o menos iniciáticos y esotéricos, prefiere, a través de la ciencia que siempre adelanta, esperar los acontecimientos bien guarnecidas sus ciudades y seguros de haber tomado todas las previsiones posibles. Cosa que, como se ve, pongamos por caso el hurucan Sandy.
Todo este cuento macabeo de las adivinaciones viene a cuento por la actitud de un personaje, creo que portugués, que hierático como una pitonisa lanza al viento todos sus pronósticos seguro de encontrar en ellos la verdad y nada más que la verdad.
El tal Mourinho del que poca cosa se, aparece en todas las secciones de deportes de todas las televisiones para darnos a entender que el lo sabe todo sobre todo lo que quiera saberse, hasta el extremo de que, por lo que aparenta, se siente también ombligo del mundo…por lo menos, del futbolístico.
Que nadie piense que tengo algo en su contra. A mí el futbol no me entusiasma. Pero los individuos que con cara de palo y con tan solo medio idioma, se dedica a ser Oráculo, me cansan.
Buenas noches.


Unos dicen que el terror pánico se atribuye al semidiós griego Pan, el cual en plan de fauno gamberro aparecía en las encrucijadas y asustaba al personal. Otros dicen que era personaje ducho en el arte de la guerra y que disfrazado de gigante causó tanto pavor a los persas que supuso para ellos la derrota en la batalla de Maratón. La verdad es que en algunos momentos muy concretos de la vida de las personas puede aparecer un miedo desproporcionado, el llamado terror pánico, que anula la voluntad de las personas y reduce su capacidad de respuesta y coordinación.
Aún cuando aún no se conocen las causas exactas por las que la multitud de jóvenes se dirigió a una verdadera ratonera y allí dejaron la vida cuatro chicas, hay que pensar en el miedo ante una situación poco clara y para la que no tenían respuesta. A continuación viene lo inevitable. La gente cae, es pisada y se hace imposible el salir de tal situación.
Al hilo de cuanto ha ocurrido he de pensar en una situación bastante parecida a la de Madrid Arena que ocurrió en Castellón en la segunda década del siglo XX en un cine llamado La Paz situado en el mismo lugar que después ocupó el “Doré” y, a partir de los años cuarenta y durante muchos años el Cine Rialto en la calle Asensi, esquina a Herrero.
Y digo que la situación fue similar porque alguien gritó ¡fuego! Sin que lo hubiera. La oscuridad propia de la sala, una sesión infantil, un día lluvioso… impulsó a los chicos a buscar la salida. Ésta disponía de dos salidas pero las puertas se abrían hacia dentro. El terror pánico se adueñó de todos. Veintiún niños y un soldado fallecieron a causa de aquella criminal alarma que alguien con pocas luces bramó.

Estos detalles me los contaba mi padre que por aquellas fechas tendría poco más o menos la misma edad que los fallecidos. Perduraba en su memoria como algo que, sin lugar a dudas, pone la carne de gallina.
Se levantó en su memoria un mausoleo que se sitúa en la parte más antigua del cementerio de San José. Allí figuran inscritos los nombres de los veintidós fallecidos.
Perdonarán haya descrito un suceso tan amargo como aquel del Cine de la Paz. Las circunstancias similares a lo ocurrido en el Madrid Arena, me impedían no referirlo.
Buenas tardes.

Es de agradecer el gesto de Castelló Cultural al remitirme el programa de actividades previstas para el ya actual mes de Noviembre. Es del todo claro que la precariedad económica con la que tiene que bregar va a suponer una merma en el número de actos y eventos pero, que quede claro, no en la calidad de los que tras el naufragio presupuestario pueda ofrecernos la entidad.
Tal vez por ello quiero apuntar un hecho muy cierto del que somos casi todos los castellonenses beneficiarios. Me refiero a nuestra condición privilegiada de ciudadanos que, desde casi el mismo nacimiento, nos topamos con la suerte de poder utilizar, sin esfuerzo, dos lenguas para poder entendernos. Cualquier persona de cualquier sitio, estoy seguro, puede acreditar tal bondad.
Desde hace años ya, viene entablada una sorda lucha entre mis paisanos como queriendo evitarse a toda costa esta dualidad, esta suerte. Unos, por la perfección escrita y hablada de una de las lenguas y otros por el desprecio hacia alguna de ellas, está montándose un chiringuito que resulta a todas luces y a mi modo de ver, algo absurdo.
En el programa a que aludo, la información que se nos brinda, en cuanto a lengua se refiere, es una verdadera ensalada. Unas veces son los títulos de los actos, otras la entidad que los patrocina y otras los domicilios de las entidades en donde se celebran.
Quisiera para mayor claridad y mejor información de quienes no participan del bilingüismo que a muchos favorece,que la expresión escrita fuera en una de nuestras dos lenguas con la correspondiente traducción a la otra, sin que nunca supusiera desdoro para nadie.
Y eso del desdoro lo digo por la sencilla razón de que siempre, más en Cataluña que aquí en nuestra tierra, ha supuesto objeto de burla, la pronunciación de los recién llegados ávidos de integración en su nuevo domicilio. El anecdotario es frondoso: “Vamo a Cadeldefels a come arró con cunil y con mujclo”. Otra “Rafae, ¿cuando torea? El dijuns. ¿Dónde? En la Var d´uzó? ¿y cuanto cobras? No re cinc quinzets…”
Perdonarán la inclusión del absurdo ejemplo. Pero era de verdad.
Buenas tardes.

Según me dice el tío Guguel, el Jalovin es una fiesta de origen céltico que intercalada con la festividad de Todos los Santos, aparece en USA llevada por los irlandeses. O sea que, los irlandeses, eminentemente católicos recogen la festividad de Todos los Santos en su aspecto más tenebroso (anticipándose, eso sí, a las festividad de los fieles Difuntos) sin dejar de aprovechar la raíz celta que, como se sabe, mola un montón. De ello sale un refrito (muy americano) conocido como eso, el Jalovin.
En esta España nuestra tan acostumbrada a asumir todo lo que le echen, asume, cómo no, una festividad tan disparatada y absurda como la que nos ocupa. Padres y madres, tan receptivos a través de sus retoños, han preparado los disfraces que han de ser, lo más tremebundos posibles. Duendes, fantasmas, cadáveres más o menos sangrantes, recorren las calles por aquello del “truco o trato” recabando ayudas, o ensuciando las puertas con espuma de afeitar o huevos estampados.
Y por encima de todo, como símbolo absurdo la famosa calabaza de color extraño.
Como se podrá observar si han llegado en su lectora hasta este punto, la fiesta no me seduce ni me seducen las historias tremebundas o las películas con muertos vivientes. Impresionar a unos y a otros con escenitas de ese tipo por mí, no las aconsejaría. Puede que todo ello sea un intento de salir de la realidad que siempre es molestas a incómoda.
Buenas tardes.

En estos momentos en que cualquier noticia es mala y cualquier solución supuestamente imposible, asisto a una vorágine de sangre a raudales, al parecer, insensible a los dramas diarios de quienes no llegan a alcanzar ni el nivel de pobreza. Me resulta del todo imposible llegar a comprender la convivencia de la sangre derramada de forma gratuita con la irritante miseria de quienes han de recurrir a la mismísima caridad para poder llegar a subsistir.
De verdad, no comprendo como al arrimo de las celebraciones en loor de Santos patronos y Vírgenes protectoras en muchos (casi todos) de nuestros pueblos, puede llevarse a cabo ese carnaval de sangre de las celebraciones taurinas. No comprendo la razón de que el dolor de quienes se enfrentan a la tragedia, pueda llegar a formar parte de los programas de fiestas. No comprendo la razón por la que los familiares de los muertos y de los heridos “por asta de toro” han de conformarse con su dolor como aportación gratuita a los festejos.
Estos últimos días de Octubre, han sido realmente pródigos con los accidentes taurinos. Heridos y quebrados siguen llenando la nómina de quienes, por ocultas razones, se enfrentan a bestias que quintuplican su peso. Ignoro las ocultas razones por las que el rio del dinero patrio recorre ignoradas sendas hasta lograr preeminencias paisanas, como resultado de absurdas rivalidades.
Me perdonarán pero veo absurdo el maridaje que en la prensa tienen las comilonas, las meriendas, el toro con sus peligros y las satisfacciones que experimentan quienes ahora están de fiesta, por una parte y las noticias, ciertas y dolorosas de quienes se aprestan a acudir a cualquier ONG que les alivie las necesidades.
Ustedes perdonen, pero tenía que decirlo.
Buenas tardes.

Quien me conoce sabe que de estatura estoy algo por encima de lo normal. Cuando fui a la mili que era por allá a finales de los cincuenta, al tallarme respondía a una altura de más de 1,80. Pasado el tiempo y transcurridas tantas primaveras como otoños, no sé si por efecto de la lluvia, me he encogido un tanto quedando lejos de aquella estatura casi mítica. No ha ocurrido lo mismo con el volumen de mi cuerpo ya que, a pesar de reconvenciones y amenazas de mis médicos, ha aumentado lo suficiente para que la elasticidad que tenía por aquellas épocas que evoco haya desaparecido.
Alguien pensará: ¿a qué viene esta descripción anatómica? Y tiene su explicación. Al comprar los diferentes coches que he disfrutado en esta vida siempre he procurado que, al entrar, no sufriera de coscorrones y otros accidentes leves. Hoy, el que tengo, “Allioli” de nombre, es suficiente en acceso por lo que, aminoro en lo posible la falta de elasticidad a que me refería. Siempre me han gustado los coches de fácil acceso y me hubiera pirrado un Rolls al que se puede acceder sin hacer reverencia alguna.
Por el contrario, los taxis de mi pueblo (que es Castellón, como es bien sabido) no habiendo sido diseñados para la función que cumplen, son, para mí y por lo que arriba expongo, de difícil entrada y salida aunque se trate de vehículos de acrisolada calidad y belleza.
Ahora me entero de que los taxis londinenses (los “London cabs”), icono reconocido, van a dejar de fabricarse por la presencia de una suspensión de pagos o concurso de acreedores, que le impedirá, de no remediarse, a seguir viviendo. No he estado nunca en Londres, pero la figura del taxi negro y alto me resultaba agradable a la vista por la comodidad de acceso…sin casi hacer reverencia.
Buenas tardes.

Todo en esta vida tiene un comienzo y un final. Todo se somete al desgaste y todo se acaba. Una vida puede tener mucha duración o poca. Una vida puede tener menor duración si ha sido sometida a presiones.
Estos días está apareciendo información sobre el derrumbamiento de dos casas, una en Betxí y otra en Segorbe. Coincidió tal debacle con otra información más o menos escondida en la que los constructores de USA se dedicaban mucho más a reparar y restaurar que a construir, acomodándose así a las corrientes económicas ahora imperantes.
Como consecuencia de los derrumbamientos y de las restauraciones americanas, la prensa local se extiende en grandes informaciones y reportajes sobre el número de viviendas de más de cincuenta años y de su posible estado de salud.
Se nos informa de las posibilidades de restauración, técnicos facultados para realizar las inspecciones, importe de las inspecciones y hasta de las posibles penalizaciones de observarse en la ciudadanía afectada una cierta reserva de cara al cumplimiento de la ley.
Es cierto que las casas, los edificios y todos los elementos que han intervenido en su construcción y consolidación, como decía más arriba están sometidos al paso del tiempo que no perdona.
El querer establecer un cierto paralelismo con las ITV (de vehículos) con estas ITV (viviendas), me parece que despide un cierto tufillo de negociete en ciernes. Que sea el Estado quien establezca los sistemas para llevar a cabo las restauraciones y arbitre soluciones al grave perjuicio a que pueden verse abocados (en estos días ¡madre!) los afectados por los resultados de las inspecciones.
Una sola cuestión se escapa a mis entendederas. No llego a entender el porqué de limitar las posibles inspecciones a las poblaciones de más de veinticinco mil habitantes. Y no lo comprendo por la sencilla razón de que las dos viviendas que han sufrido el derrumbamiento son, justo, poblaciones de menos de veinticinco mil. Tampoco llego a comprender cómo poblaciones como Benicassi y Orpesa, con un volumen de edificación que no es de ayer precisamente, queden exentos de inspección reglamentaria.
Buenas tardes.

Al socaire de las actividades que desarrolla la mujer que mayoritariamente trabaja fuera de la casa y que por ello deja de ser lo que primordialmente era hasta entonces, ama de casa, han surgido unas ocupaciones, unos compromisos sociales, de los que por excesivo trabajo, estaba exenta. Ha sido, por una parte, la propia mujer la que ha visto como el cielo abierto y también ha sido la propia sociedad la que le ha brindado estas posibilidades de “realizarse” en los extramuros del hogar.
Esta misma mañana, cuando he ido a comprar el periódico he alargado el paseo y me he llegado hasta la panadería en donde, como es natural, he adquirido el alimento primordial. No sé si es una moda y por tanto corre el peligro de perderse o, por el contrario es un guiño de los panaderos a las mujeres para que no solo adquieran el pan, sino que se tomen un “cafelito” a la par que disfrutan de un rato de cháchara con las amigas, todo en un local alejado de las antiguas tahonas que son convertidas en autenticas cafeterías. Son multitud las mujeres, sobre todo jóvenes que a primeras horas de la mañana se toman el cafelito.
Cuando estaba en activo quien esto firma, en la oficina había una máquina dispensadora de café que, en honor a la verdad lo que dispensaba era un líquido de color indefinido, que se tomaba como café. Yo tuve pequeñas discusiones con mis compañeras a las que aconsejaba que, si era por tiempo, se levantasen tan solo un cuarto de hora antes y se tomasen el café en casa, desayuno garantizado en calidad y en bondades alimenticias. No hubo manera. Ahora me viene mi hija mayor y con desparpajo me dice que el cafelito fuera de casa, con o sin tostadas, es algo estupendo…me suena a traición.
Al contrario que los países anglosajones, nuestro desayuno ha sido siempre frugal, dentro o fuera del hogar…pero eso es otra cuestión. Yo disfruto con mi café con leche del que no tengo la obligación de decir al camarero. “descafeinado de máquina…”.
De calentar la leche o el café en el microondas, venimos a través del tiempo con el uso del hornillo de carbón con las consiguientes inconvenientes de aquel combustible. Lo normal era eso, en aquellos tiempos que alguien quiere borrar y yo me apresuro a ponerlos por escrito. Eso sí, los domingos y fiestas de guardar, mi madre, Elvira, muy de mañana se iba a casa de la Sra. Anita la Figuera, en Amadeo I (San Pascual) que preparaba unos churros y “unes figues albardaes” que quitaban el hipo. Casi en la cama , m i hermano y yo, los comíamos con fruición. Me acuerdo de ello porque, esta misma mañana, en la panadería que cito más arriba, había por lo menos cuatro padres jóvenes que cargaban de napolitanas, croissants y demás munición de boca mañanera. He pensado que, tal vez como compensación, los maridos a la vista de los cafelitos matutinos de sus esposas, les llevan a la cama los muy buenos artículos de pastelería.
Que aproveche. Buenas tardes.

En esta tarde de otoño, con una carga de nubes que asusta pero que no sueltan ni gota, ha aparecido aquí en casa una flor, de la que casi me había olvidado. Tenemos tan metido en la mente lo reglamentario y lo establecido que la naturaleza, en ocasiones nos hace un corte de manga para que aprendamos. En primavera las flores, en verano el calor, en otoño la caída de las hojas y, en invierno el frio y la nieve.
En esta casa, desde siempre han existido los nísperos. Los ha habido enormes y productivos; pequeños y en crecimiento. Es algo así como el árbol simbólico del Maset de Cuc. Como los Borbones aman la flor de Lis o los mejicanos se pirran por las dalias. Desde siempre hemos tenido los nísperos para comerlos “in situ” y desperdigando los huesos, siendo ello la causa de no perderse la semilla. La verdad es que a pesar de ser mis nísperos de origen desconocido y catalogados como silvestres o “borts” me los juego en dulzor a los más acreditados nísperos de origen nipón.
Y como digo en este trozo de verano incrustado en el otoño, los nísperos florecen ¡y de qué manera!, rompiendo violentamente con lo establecido. Es un gozo ver la flor y pensar que cuando el ciclo vital termine con la exposición de sus frutos amarillos que forran unos huesos enormes, estrenemos primavera para goce de mi nieto Nacho que sufre los embates de las alergias.
Aún tengo en casa otro árbol poco reglamentario, que apenas se somete a lo establecido. Se trata –y he hablado de él en alguna ocasión- de un enorme “jacarandá” (con la jota aspirada y el acento en la última á…) que se desnuda en abril y se viste en verano, estando ahora, en octubre, frondoso y de verde intenso…y de vez en cuando aún suelta sus florecillas azules que le gustaban al poeta Alberti.
Ensoñaciones de otoño, mezcladas de añoranzas y brumas.
Buenas tardes.
Como consecuencia de las fusiones, absorciones y demás triquiñuelas legales que se están produciendo en las entidades bancarias y también en las sociedades que nos suministran electricidad, agua o gas, los gabinetes jurídicos de todas ellas se han puesto en marcha para poner al día todas las documentaciones que enlazan su poder con nuestros consumos, nuestras tarjetas y, en mi caso, los escasos dineros que les tengo confiados.
Estos días estoy recibiendo sobres repletos de largos, aburridos y espesos documentos en los que tratan de convencerme de determinadas prevenciones, evidentes cautelas, providencias legales y advertencias que he de cumplir.
El español en general, a pesar de las estadísticas de venta de libros, no lee en exceso. Le sigue molestando el negro de la letra escrita y pospone para mejores momentos el libro y la novela que acaba de adquirir con el mejor de los propósitos: leer. Yo leo, esa es la verdad, pero en algún caso me resulta penoso completar capítulos y llegar a las conclusiones del autor. Lo que si me resulta absolutamente imposible de asimilar es lo que es conocido como “la letra pequeña” que, para colmo de males es donde está enterrado lo mollar del texto, lo importante de lo pactado. Puede que algún día tenga que lamentarlo pero no me entra esa letra, es pura aversión.
Lo más cómodo, tal como indican en una coletilla, es llegarse hasta el establecimiento correspondiente y que un funcionario, de viva voz, nos explique lo que no nos entra en privado.
Por todo ello llego a una malvada conclusión. Esos carros de supermercado rebosante de fajos de billetes que han sido incautados a unos malhechores ¿son consecuencia de no leer la letra pequeña o de leerla en exceso?
Buenas tardes.


Influencia: Persona con poder o autoridad con cuya intervención se puede obtener una ventaja, favor o beneficio.
Esa fotografía que ilustra la entrada a este post (muy deficiente, por cierto), pretendo sea el motivo que pretendo llegue a mis lectores en relación con la otra entradilla proveniente del Diccionario de la RAE.
El señor retratado que abrazado a sus padres ancianos ante la admiración de todo el pueblo, es el personaje público que ha llegado a un estrato de fama que no pueden alcanzar todos los morales. El cuadro, de intenso sabor pueblerino, retrata este acontecimiento con total y absoluta lealtad. En el abrazo de los padres está la inmensa satisfacción de ver al hijo encumbrado.
Lo que no se ve en el cuadro es lo que me figuro como continuación de la anécdota del recibimiento. A partir de ese momento, al personaje, le van a llover peticiones, favores, súplicas que le llegan de todas partes, especialmente, de su propio pueblo. El personaje lidiará todas y cada una de las solicitudes y, al final, hará lo que podrá como nuestro Cagueme. Sus posibilidades de conseguidor son limitadas y eso en su pueblo no lo saben. Alguien quedará satisfecho por la gestión en su favor y los más dirán que al personaje se le han subido los humos hasta la exageración. “Quien lo iba a decir, al fin y al cabo, no es más que el hijo del tío Sentet…”
Siguiendo con el ejemplo, hace algunos años un amigo mío de Valladolid, ponderaba los beneficios que suponían para aquella ciudad, la construcción de al menos setenta kilómetros de autovía de cuatro carriles que rodeaba la población y la abrazaba. Todo ello, según mi amigo, a la intervención y trabajo de un Director General de algo que era nacido allí mismo. No sé si la conclusión era real o, por el contrario, no era más que un espejismo derivado de la importancia política o administrativa del personaje. No me quedé satisfecho de ello y le repliqué que como por aquel entonces teníamos en Madrid un posible valedor (uno de los hermanos Costa, no se cual y encargado de algo de dineros)podíamos solicitarle por la mismo razón, que valorando el importe de las autovías vallisoletanas repartiera entre los castellonenses una rebaja a la hora de la declaración de la renta. Comparo la influencia con la que pudo tener, en su día, el personaje retratado por el pintor valenciano Antonio Fillol.
El Presidente de la Generalitat, según leo, ha realizado un viaje a Alemania vendiendo la Comunitat como lugar ideal para la instalación de industrias de todo tipo y espacio muy positivo para toda clase de inversiones. Entre las industrias posibles, figura una de automoción que vendría de perilla a nuestro maltrecho e inactivo cuerpo social.
El Presidente de la Generalitat que es de mi pueblo, que es Castellón, bien podría convertirse en aquel personaje retratado y asumir las labores de conseguidor sin saltarse nada más que a unos cuantos personajes del “Cap i casal”. Cuando viniera por aquí, todo el pueblo saldría a recibirlo con aplausos y pancartas.
Buenas tardes.
Como consecuencia de las apetencias del Gobierno de Cataluña de acceder a un estado de independencia respecto de España, han brotado como agua de primavera infinidad de opiniones no siempre convergentes. Se están, incluso, haciendo planes para cuando ello ocurra y se resaltan las virtudes y los inconvenientes de la nueva situación. Ríos compartidos, fronteras con aduanas, estudios sobre la propiedad de las carreteras y de los medios de comunicación terrestres, estudios sobre el espacio aéreo y, así hasta mil cuestiones nada fáciles de dilucidar de antemano ni con el mejor de los deseos.
Hoy leo que un periódico local ha abordado una cuestión que quedó inconclusa cuando la creación de la Diócesis de Segorbe-Castellón al quedarse en la diócesis dertosense un número determinado de localidades, con que paliar el escaso número de habitantes de la nueva. Recoge el periódico en cuestión las opiniones de muchos de los curas que rigen las parroquias sin llegar a profundizar en exceso sobre tales opiniones.
Ya estamos en lo de siempre: la Iglesia son los curas. Y de ahí no nos saca nadie. Pues no, la iglesia no son solo los curas que prestan un servicio espiritual y litúrgico. Aún siendo necesarios e indispensables en el camino de la fe, existen cauces de opinión como son los Consejos de Pastoral, presididos, eso sí, por el párroco pero integrado por los representantes de los movimientos y grupos que están actuando en la Parroquia.
Sería interesante el hecho de que a quien tanto le interesa la opinión sobre tema tan importante como la secesión de una parte de España, indagara entre el pueblo llano para saber su opinión.
Buenas tardes.

No tengo ni idea de la distribución geográfica de este pequeño saurio pero lo que sí puedo decir es que estoy familiarizado con él, porque desde siempre y sobre todo, en masets y alquerías los hemos tenido presentes. Han sido para las mujeres de la casa una verdadera perdición al estar obsesionadas en que estos animalejos devoran las ropas guardadas en los armarios, sobre todo las sábanas. Otros dicen que su mordisco es fatal y, a los más, nos parece algo que no debemos tocar porque su piel es como un tanto pringosa.
Mi nieto Samuel, cazador inveterado de toda clase de especies. En cierta ocasión apareció con uno en la mano y, alguien asustado, le dijo: “¡Chico, que te va a morder!” y el chico le contestó que ya le había mordido pero que no le había hecho ningún daño.
Cuando yo tenía los hijos pequeñajos, aquí, en el maset, sentado en una mecedora los mecía (nunca más bien dicho) hasta que alcanzaban el punto adecuado para ser introducidos en la cama. Mientras yo, entre nana y canción adormidera, observaba a lo que siempre hemos llamado “dragones”, formados en círculo junto a una bombilla esperando pacientemente la llegada de toda clase bichos pequeños, hormigas voladoras, mariposillas diminutas, polillas y toda la fauna veraniega. Al tener la lengua prensil se despachaban a gusto sin moverse en absoluto. Diría que se comían una buena cantidad de insectos y cubrían, al parecer, todas sus necesidades alimenticias.
Ahora, cuando el verano dicen que se va aunque se hace el remolón, los dragoncillos grises y un tanto asquerosos se retiraran a lugares secretos y escondidos. Cuando llegue de nuevo la primavera, habrán puesto sus huevitos mínimos y cuando llegue el verano se pondrán morados de tanto insecto.
Buenas tardes y no los molesten. Son beneficiosos

Ayer mismo me referí a la actitud de dos mujeres dedicadas a la política, cada una de una procedencia, a las que casi acusé de falta de rigor al manifestar opiniones no excesivamente estudiadas, como fruto de la intemperancia.
Hoy he de referirme de nuevo a comentar otra manifestación de una concejal (eso de “edila”, me suena muy mal) del Ayuntamiento de Castellón, alejada del rigor necesario exigible a una persona que ocupa un cargo público. Dice el titular: “Marco: Vila-real gana capitalidad a Castellón” y dentro de la noticia añade:” Vila real está aprovechando mejor las oportunidades y amenaza la capitalidad política de Castellón”, como “consecuencia de la negligencia política del Alcalde Bataller”. Ignoro la intencionalidad de la Concejal pero llego a la conclusión de que se trata de un juego de palabras con el que reforzar la posición de un personaje, el alcalde de Vila-real, tal vez necesitado de ayuda. Lo ignoro, ya digo.
Ya he hablado algunas veces de esa manía, absolutamente inocente, de calificar por cualquier causa a cualquier localidad como la capitalidad de… Así vemos la capital del langostino, la de la cereza, la del vino, la los flaóns, la de…ya se sabe. Esto de hoy, sobrepasa lo comentado hasta el momento y casi se asemeja a situaciones que se viven en este momento en otros ámbitos. Dígase lo que se quiera para “picar” al alcalde de Castellón, pero, señora Marco, deje las capitalidades como están y no volvamos a sacar las capitales comarcales de poco éxito entre nosotros.
Buenas tardes.
“Nuestro conocimiento es necesariamente finito, mientras que nuestra ignorancia es necesariamente infinita”. Esta sentencia la pronunció algún día el filósofo austriaco Karl Popper al cual, aquí en Castellón, le tenemos dedicada una calle como homenaje a su inteligencia.
Ello viene a cuento de las manifestaciones hechas por dos mujeres, ambas diputadas, una en el Bundestag alemán y la otra en nuestro propio Parlamento.
La parlamentaria alemana ha metido el remo en su propio país pero en relación, en general, con el despilfarro español con dineros europeos (más bien alemanes) y en concreto con la construcción del Aeropuerto de Vilanova en nuestra provincia del cual dice: “Este gran proyecto ha desencadenado críticas públicas masivas y está siendo citado como ejemplo de la inversión ineficaz de fondos públicos”. La señora Ingeborg Grässle ha sido contestada por Johannes Hahneborg, Comisario de Política Regional de la Unión Europea, afirmando: “En el marco de los diferentes períodos de programación, no ha habido ninguna intervención del fondo europeo de desarrollo regional en proyectos ligados al aeropuerto y no está prevista ninguna intervención en el futuro”.
Como se puede observar la señora Grässle denunció unos hechos que le han desmentido y le han hecho quedar con cara de boba, al no haber recabado de antemano la correspondiente información en que apoyar la denuncia. Ello no obsta para que todos, vayan o vayamos preocupados por un bien, real y cuantioso, que no llega a ser realidad a pesar de todos los proyectos y especulaciones que en torno a su apertura definitiva se están publicando.
La otra persona a que quiero referirme por la escasez de prudencia es la diputada Sra. Chamosa que ha querido tomarnos la cabellera a todos los españoles y específicamente a quienes por nuestra situación de pasivos esperamos del Estado toneladas de prudencia en cuanto al cobro de nuestras pensiones, a las que tenemos derecho por las decenas de años que hemos estado contribuyendo. Esta señora afirma, aparte de otras joyas de dicción y opinión, con desfachatez que los jubilados seguiremos cobrando las pensiones gracias a la tarea de ahorro y austeridad llevada a cabo por el anterior Presidente del Gobierno. Y no digo más.
Como puede verse, ambas señoras y, no porque sean mujeres, merecen un suspenso perpetuo por su falta de tacto, prudencia y ausencia de inteligencia.
Y me he quedado más pancho…!
Buenas tardes.


Cualquiera que como yo ha nacido y vivido durante muchos años en Castellón, no podrá negar que aún sin haber tenido nunca un huerto, su existencia ha estado “tocada” por la naranja, por su cultivo y por su comercialización. Un amigo mío, algo gamberro él, se jactaba de conocer las mejores naranjas del término gracias a que trabajaba en un taller y que, a la hora del almuerzo hacia “razzias” por entre los huertos vecinos y las calificaba. A este predador, las naranjas compradas le resultaban algo sosas. Nadie puede olvidar a las trabajadoras de los almacenes, de mañanita, encaminarse a la faena o a las otras, a las de la recogida que en grupos se dirigían a los huertos. Tampoco se pueden olvidar los carros encaminándose hacia el puerto por Hermanos Bou a los que algunos muchachos “asaltaban” por la trasera y a los que otros muchachos denunciaban al carretero al grito de “home l´assot…!”. Todo en mi vida y, creo que en la de otros muchos, ha rodado en torno a la naranja, a sus variedades, a sus enfermedades, a sus podadores, a sus “corredores”, porque todo en Castellón ha circulado en idéntica dirección. Más aún, en años de helada con merma de la producción, todo Castellón, todo su comercio se ha resentido.
La naranja ha sufrido en variadas épocas de transformación en sus variedades. Desde la mandarina original, la de Font de Mora el de Vila-real, se ha pasado a una inmensa variedad de esta clase de cítricos primerizos. Se han dilatado los tiempos, de ha modificado el período de exportación por la simple y llana razón de que sus productores han tenido que acomodarse a la demanda. El gran invento fue el de las variedades híbridas, traídas desde California en la primera mitad del siglo XX y aclimatadas a nuestro suelo. (Recuerdo que de pequeño, en el pueblo de mis abuelos maternos, Alfondeguilla, de escasa producción, la variedad “navel” era conocida como “California”).
En definitiva todo era un emporio. Desgraciadamente aquel mundo se ha modificado. Y todo, a pesar de que personas como mi amigo Rafael Ribés, se recorrió medio mundo tratando de encontrar variedades con las que renovar las producciones. El me hablaba de los naranjos de Florida que más parecían higueras. También estuvo en Sicilia observando la producción de una variedad denominada “moro catania” que aquí no cuajó. Aquello que era sustento de los más y riqueza de algunos menos, cambió por completo. Eso que llaman ahora naciones emergentes en esta aldea global, gracias a salarios de miedo y condiciones laborales que asustan, están quedándose con el comercio naranjero, aquel comercio que dio fama y prestigio a nuestra región. Los gobiernos de nuestra nación se han doblegado a las exigencias de estos países gracias a la benevolencia de la Comunidad Europea que permite el paso y comercialización de variedades extrañas y de inferior calidad a las nuestras. Los huertos abandonados constituyen una cantidad inmensa de hanegadas que nadie se preocupa en reconstituir.
Esta foto que les muestro es la de una naranja sudafricana. Ignoro el sistema comercial que hace posible su llegada hasta mi casa, pero tal hecho es real.
Buenas tardes.
Si durante estos próximos días de Octubre, dueños de magníficas jornadas de asueto proclives a la escapada y al turismo de poca monta, van ustedes hacia el interior de la provincia utilizando la carretera que nos lleva a buscar el ramal de Adzaneta. A pocos metros de haber cruzado Vall d´Alba, encontrarán un repechón que el coche encara directamente y que, si mantienen la atención, verán cómo, casi por sorpresa, surge del centro de la calzada, hasta que aparece completa, la silueta familiar de nuestro Penyagolosa. A partir de entonces, vayan hacia donde vayan esta silueta no les abandonará.
Hace como dos meses, hablando de tal silueta, la rodeé por el norte y por el oeste dentro ya de la provincia de Teruel. Ayer, lo hice dándole la vuelta por el este y por el sur. La mole inmensa de nuestro monte parecía como más grande al verla de tan cerca. Quedé impresionado en la cercanía y me prometí nueva visita para poder disfrutar y casi tocar.
Y, es que, cuando el cuerpo se va lejos en la distancia, la mente queda presa de nuestro gigante. Cuando se regresa, sea por donde sea, y aparece renacida ante nuestros ojos, un sentimiento íntimo se adueña de nuestro pensamiento. El llorado médico, poeta y músico que fue don Manuel Rozalén lo supo condensar en su poema musicado a ritmo de marcha:
Penyagolosa, gegant de pedra
La teua testa plena de neu…
Como miembro del Consejo Municipal de Cultura que soy, hace más de dos años, en la Asamblea de Fiestas a la que acudí en representación de aquel Consejo junto a otros colegas, se me ocurrió proponer que, durante la despedida de las fiestas madaleneras, se prescindiese de la canción “Pasqualet, si vas a l´hort…” por la marcha a que aludo para que hubiese una razón íntima, familiar y propia, sin menospreciar a la que sigue figurando como música oficial. Se aprobó el cambio por unanimidad de la Asamblea y se facultó a la Presidencia de la Junta de Fiestas para que efectuase el cambio dada la facultad que tal presidencia tiene para modificar, cambiar y mejorar todos los intríngulis de vuestras fiestas. Pasó aquel día y del acuerdo nada más se supo.
A pesar de tales avatares, sigo manteniendo por el “cim” –como gusta de llamarlo, mi amigo el Sherpa—el mismo respeto y la misma veneración que he sentido siempre. No se trata de una cuestión totémica que varíe mis creencias y sentimientos. Se trata de algo que de tanto verlo me produce una sensación casi filial similar a la de un tótem.
Y es que, a pesar de los pesares, Penyagolosa o Peñagolosa es bilingüe. En lo más alto confluyen los términos municipales de Villahermosa del Rio y Castillo de Villamalefa (castellano hablantes) y los de Chodos, Vistabella y creo que hasta el de Lucena, valenciano parlantes.
Para comprenderlo puedo comentar la anécdota de que, hace algunos años, cuando el Centro Excursionista de Castellón, el 15 de Agosto, llevaba a cabo su excursión anual al Pico, en lo más alto se celebraba una Misa que en aquella ocasión celebró Avelí Flors utilizando, cómo no, la lengua valenciana en su homilía. Pero, al darse cuenta de que entre los fieles los había procedentes de Villahermosa del Rio, la repitió en la lengua de Cervantes, surgiendo con ello una sensación de amigable camaradería, allá, junto al cielo que a todos nos iguala.
Esa es mi Peñagolosa o mi Penyagolosa. Tanto da. El monte ahí queda para que propios y extraños, cuando lleguen a sus pies se amilanen, se empequeñezcan y se admiren.
Buenas tardes.

Esta misma mañana he ido a comprar el periódico y me he dado cuenta de que hoy 9 de Octubre es fiesta. Fiesta en la Comunidad en que vivimos, pero fiesta. Como me gusta entrar a fondo en el significado de las palabras y averiguar el trasfondo social que contienen me he ido al Diccionario de la Real Academia de la Lengua y de entre más de cincuenta acepciones de la palabra FIESTA, me he encariñado con las tres que voy a comentar a continuación.
A estas alturas todos debemos saber que, lo que en este 9 de Octubre se conmemora es la entrada del Rey Don Jaime I el Conquistador en la ciudad de Valencia, consiguiéndose con ello redondear el proceso de reconquista por el monarca asumido. Precisamente ese día, la Iglesia Católica conmemora la festividad de San Dionisio junto a San Rústico y San Eleuterio. Precisamente, el Diccionario de la RAE, en una de sus muchas acepciones dice: “Agasajo, caricia u obsequio que se hace para ganar la voluntad de alguien, o como expresión de cariño”. Con ello tenemos un motivo de fiesta para este 9 de Octubre. La “mocadorà” es la expresión viva de ese agasajo a que se refiere la RAE. Aunque en honor a la verdad tal costumbre, siendo poéticamente apetecible, se circunscribe a la ciudad de Valencia. Una expresión similar tiene como sede a Vila-real pero dedicada a Santa Catalina. Con ello tenemos un motivo de fiesta en el que no participan todos los habitantes de la Comunidad.
La segunda acepción que me aparece es “reunión de gente para celebrar algún suceso o simplemente para divertirse”. En este caso la tal reunión, en el día de hoy, ha sido precisamente todo lo contrario. La gente no se ha reunido, simplemente ha ocupado todas las playas de la Comunidad y todos lugares del interior, aprovechando para tal dispersión la bonanza climatológica. (Doy fe de ello: en Penyagolosa, hoy, no cabía más gente).
La tercera acepción es quizás la más solemne:”Día en que se celebra alguna solemnidad nacional y en el que están cerradas las oficinas u otros establecimientos públicos”. Lo cual viene a entender la ciudadanía que de las dos razones que se dan –solemnidad nacional y cierre de oficinas—opta por la segunda, dejando la primera para ser cumplida casi en exclusiva por la clase política.
De verdad. Después de tantos años de solemnidad no se ha logrado que la participación de la gente sea masiva y extraordinaria. Antes al contrario, nos encontramos con que se reserva para la ciudadanía el asueto siempre agradable y para los políticos el uso del chaqué y la cara de circunstancia.
Ustedes perdonen. Buenas noches.

Allá por los años sesenta se me ocurrió a mí, ir desde Santander a Burgos y me topé de buenas a primeras, cruzando el Páramo de Masa, con unas instalaciones muy elementales que servían para manipular el petróleo que a pocos kilómetros de la carretera se extraía en un perímetro que alcanzaba a los pueblos de Ayoluengo, Valdeajos, Argente y alguno más. Un gran rótulo lo indicaba. Por aquello de que solemos tener ideas prefijadas no me pareció el lugar adecuado para la extracción de oro negro pues aquello no tenía ninguna similitud con el desierto saudí o los dilatados campos de Tejas. En 1964, se produjeron los primeros hallazgos y la prensa oficial aireó la noticia previendo sobre la comarca y sobre España entera el chorro del cuerno de la fortuna y que con ello íbamos a acceder al final de la dependencia petrolífera. Nada, la felicidad completa y la posibilidad de hacerles tu-ru-ru a los árabes, a los americanos y a todos los que ya entonces llevaban la voz cantante.
Se impuso la realidad y, aunque se hicieron extracciones importantes, la calidad del producto no era muy alta. Un exceso de arsénico impedía hasta su refino derivándose su uso a industrias complementarias del país vasco. El sueño del oleoducto se esfumó y, hoy en día, siguen empleados docena y media de los apenas cien habitantes de la comarca. Han regresado a la agricultura y ponen todos sus afanes en la calidad de la patata burgalesa.
Las grandes compañías siguen y siguen perforando tierra y mar en búsqueda de petróleo. Frente a Tarragona existe cuanto menos un pozo en funcionamiento. En todo el golfo de Valencia se pretende perforar en el mismo sentido. Ahora, por lo que leo, otra importante sociedad pretende perforar y buscar en la zona norte de la provincia de Castellón (ignoro si también lo harán en la provincia de Tarragona). La gente está un tanto reticente y desconfiada. No es para menos. Aparecen grandes compañías presentando grandísimos proyectos y por una u otra causa el globo se desinfla. Pongamos por caso el parón sufrido por el proyecto Castor del que se esperaba otro chorro de fortuna para la comarca y ha quedado con una contratación de risa. En esa zona y que yo recuerde, por las montañas de Cinctorres y Portell, hace algunos años se hicieron prospecciones. Ahora los nuevos buscadores dicen que en aquellos momentos se carecía de la tecnología adecuada, cosa que no ocurre ahora, transcurridos algunos años.
Y es que lo del petróleo mola. Por las Islas Columbretes navegan barcos que tratan de extraer el petróleo o el fuel, no estoy seguro, que quedaba en las panzas de un petrolero hundido durante la Guerra Civil.Que ya son ganas.
Lo que hubieran podido ser fuentes de riqueza, como siempre, se queda en tristes decepciones, mientras los actores de esta comedia recogen velas y nos dejan con la boca abierta.
Con referencia a todo ello quiero añadir que a finales del siglo XIX, se puso en funcionamiento la línea de tren entre Sagunto y Zaragoza. Al parecer aquella línea, la paralela de Ojos Negros y los Altos Hornos de Sagunto, estaban proyectados para ser instalados algo más al Norte. En Castellón, más o menos. Supuso una decepción.
Durante todo el siglo XX, se ha estado hablando del Canal del Ebro que había de servir para irrigar toda la zona litoral de la Provincia y parte de los valles del interior. Supuso y, de ello no hace mucho, otra decepción.
El aeropuerto de Vilanova sigue sin servicio a causa de no-se-qué, lo que supone otra decepción. La línea de ferrocarril que ha de integrar al puerto de Castellón en el corredor del Mediterráneo supone, por falta de recursos, otra decepción. Y el corredor Mediterráneo en toda su extensión…en fin. Seguiremos esperando que la clase política (unos y otros) se estrujen la sesera y nos saquen del marasmo en el que andamos metidos.
Buenas tardes.
Estimaba yo , pobre de mí, que el rotulo que figura inscrito y grabado en el frontispicio de una de las facultades universitarias correspondía con exactitud a la inamovilidad, la justeza y la precisión de lo que en tal facultad se imparte: las Ciencias exactas. Pues parece ser que no. O que las ciencias no son exactas o los políticos hacen bailar los números según les conviene. No llega a ser tan elemental y primario como el juego que el charlatán de feria y mercado establece con su audiencia, pero puede resultar algo parecido. Mucho más complicado y alambicado. Alguien que aliándose con números, cifras, cantidades, evaluaciones y estadísticas nos da el pego. Como en el juego del trile, en donde el tahúr, el trilero, con maestría nos hace ver lo que no es.
Es todo este juego, actividad engañosa en la que se pretende demostrar lo indemostrable en aras de un beneficio real o imaginario. “De tener yo toda la razón”. Prueben los posibles lectores a leer entre líneas aún en las noticias menos importantes. Siempre hay una mente pensante que alterando los cubiletes del ordenador, como si del trile se tratara, nos la pega.
Ayer leía que en una calle de mi pueblo, que es Castellón, se sufren determinados inconvenientes derivados del no cumplimiento de las ordenanzas municipales. Pues bien la noticia nos dice que MEDIA DECENA DE VECINOS la arma en contra de un supuesto frente compuesto de otros personajes. ¿Es preciso decir MEDIA DECENA para concretar el número en CINCO VECINOS?
Los políticos de todas las tendencias utilizan una técnica muy volátil para expresar grandes cantidades de personas. Ya me ocupé en cierta ocasión. La INMENSA MAYORÍA, es una cantidad imaginaria que es utilizada comúnmente. Lo cual no quiere decir que signifique algo concreto. Es una alegría del cuerpo de los políticos cuando a ella se refieren.
El otro día hubo manifestaciones. Una de las informaciones me resultó chocante cuando para cifrar el número de asistentes se utilizó el término DECENAS DE MILES DE MANIFESTANTES…no eran cientos los que estaban y fueron evaluados.
Otra de las expresiones que se utilizan para realizar el cálculo de asistentes es el de ubicar en un metro cuadrado de superficie un número determinado de personas para con un sencillo cálculo teniendo en cuenta el número de metros cuadrados. Ya no quiero hablar de las controversias que se montan entre unos y otros por tal razón.
Esta calificación de números aplicado a las personas se pasa de la raya. Ya hemos sido habitantes, vecinos, individuos, sujetos para llegar tan solo a ser números, sin ser miembros de las Guardia Civil.
Buenas tardes.


este es el título que me he olvidado. ustedes perdonen
Antes que la calle existiese fueron los caminos y las sendas. Era una aproximación a cierta libertad. Cuando ésta escaseó, nos metimos en los pueblos, en las ciudades y nos sentimos a salvo de los enemigos que aprovechaban el cielo abierto para atentar contra nosotros. A pesar de ello, la calle –las calles—ha sido siempre objeto del deseo de muchas personas: unos alborotando y cogiendo las calles; otros, llevándonos de calle; los de más allá –y son muchos—yendo a parar a la calle con un ERE en las costillas y, otras –y también son muchas—haciendo la calle… Por todo ello, al simple ciudadano no le queda más remedio que echar por la calle de en medio (no la nuestra de Enmedio) que es una postura que no obliga a nada y te deja a salvo de contingencias.
A mi pueblo siempre se le ha acusado de tener las calles estrechas y no facilitarse la fluidez en la circulación rodada con el consiguiente perjuicio y seguro peligro para sus viandantes. Por ello, en un momento dado, proliferaron las prohibiciones de circulación en dos sentidos por una cuestión de espacio.
Después de muchos años las mentes despertaron al oírse el ruido metálico de los dineros europeos y se acordó construir grandes vías, bien iluminadas y con cuatro carriles (dos en cada sentido)con los que se pretendió ..y en cierto modo se consiguió, sacar de las calles estrechas e incómodas a los vehículos. Se supone que todos salimos ganando.
Porque nuestras calles han quedado siempre estrechas por dos razones. La primera por no ocupar excesivo espacio, restando superficie a los solares y la segunda, por no precisarse más espacio que el necesario para una circulación rodada escasa. Tanto es así que --esta mañana lo he comprobado—vías que resultaban en tiempos excesivas y exageradas, resultan ahora, viales no muy anchos y con excesiva presencia de vehículos aparcados. Me refiero a dos calles, una en cada Raval que en un principio, aparte de su topónimo normal y legal se llamaron “carrers Amples”. Lo que hoy es San Felix, al norte y Trinidad al Sur. Tampoco otra vía llamada grande (Gran Vía de Tárrega Monteblanco) excede en mucho lo normal para llamarse así. Han cambiado los usos de la calle y se han modificado las necesidades.
De todos modos, por unas razones u otras, a los castellonenses nos ha gustado siempre la calle. Por, en tiempos, la escasa circulación y la posibilidad de que los críos pudiéramos jugar en la calle. Cuando los calores veraniegos el salir “a la fresca” era una necesidad acompañada de botijo. Todas las ordenanzas que desde siempre se han establecido, cuidaban de los excesos en la ocupación de la calle: riego con aguas sucias; establecimiento de inconvenientes como los derivados de la construcción y reparación de edificios con sus montones de ladrillos y arena; la presencia de animales sueltos… en fin, las autoridades siempre se han preocupado de mantener las calles en perfecto estado de revista, cosa que no siempre se ha conseguido.
Así, por todo ello, yo me quedo con aquella calle que por Pascua se establecía y que servía para divertir al personal o para mostrar los colores de las caras bonitas de nuestras chicas.
“La xata merenguera (viut, nou, deu),
com és tan fina (trico, trico, tras),
com és tan fina lairó, lairó, lairó, lairó, lairó.
Es pinta els colorets (viut, nou, deu),
amb gasolina (trico, trico, tras)
amb gasolina lairó, lairó, lairó, lairó, lairó.
Sa mare la cridaba (vuit, nou, deu),
renta’t les galtes (trico, trico, tras),
renta’t les galtes lairó, lairó, lairó, lairó, lairó,
que ara vindrà Joanet (vuit, nou, deu)
a festejar-te (trico, trico, tras)
a festejar-te lairó, lairó, lairó, lairó, lairó.
http://youtu.be/z2GEwtwK7Hw
Muy infantil me ha salido la coda, pero, algún día fue así, desprovistos todos de malicia y deseando ver “a la chica” para verle salir los colores.
Buenas tardes
Adentrándome en la historia que nos pertenece, quiero hacer recuerdo de un personaje poco conocido en su vertiente humana, desdibujada por unos tics o posturas que a través del tiempo han hecho de su figura algo odioso para unos, sin existir atributos tan negativos como para alejarlo de la sensatez, de la honradez y de la normalidad. Bien es cierto que su actitud social devino en ocasiones en folklórica manifestación para pasmo y asombro de la ciudadanía. Obtuvo, ignoro la razón primera, el cargo de Jefe de Protocolo del Gobierno Civil, cometido que amplió más tarde a los actos del propio Ayuntamiento. Y allí te ves a Manolo Sanz, por razones de sus conocimientos protocolarios (así constaba) en persona indispensable en todo acto organizado y por él protocolizado. La más acaracterística pieza de su vestuario era la chaqueta que, en su caso era una enorme americana que le brindó el sobrenombre de “Chaquetón”. Por el hecho de estar siempre en el meollo de todos los actos y celebraciones, gozó de cierta antipatía aunque su natural era bonancible y escaso en iras y enemistades. Además del apodo ya citado, una amiga de casa era más explícita y menos mordaz y lo llamaba “Manolo protocolo”. Y, precisamente por ello, lo recupero de mi memoria.
Un protocolo es, en principio, el conjunto de documentación que por distintas causas, guarda un notario. Y, un protocolo, también puede ser un plan escrito y detallado de un experimento, de un ensayo clínico o de las normas de actuación de cualquier estamento. Leo en algún sitio que, de un almacén de Cádiz, se han llevado trescientos kilos de cocaína que formaba parte de un total de varias toneladas de tal droga, confiscada e intervenida por la Policía y la Guardia Civil en distintas actuaciones. El almacén, al parecer, es propiedad o pertenece a la Subdelegación del Gobierno y, también al parecer, tal depósito carecía de personal que guardara y vigilara la mercancía y, lo que es peor, no tenía instalada una necesaria alarma.
El protocolo de que se hacía uso para el mantenimiento del almacén consistía en poner a disposición del juez una determinada porción de droga para que este a su vez lo remitiese a un organismo que realizaba sus análisis y averiguara si era o no era cocaína, para insertar el informe en el expediente Una vez cumplido este protocolo, el juez ordenaba, o no, su destrucción…
Conclusión. A la vista de lo ocurrido se ha optado por diseñar y establecer un nuevo protocolo que evite la bochornosa incursión de los ladrones en un almacén desprotegido.
Pienso que Manolo Sanz, el amigo Manolo ya estaría pensando cómo arreglar el asunto y establecer el orden de prioridades a la hora de montar la mesa presidencial y no pecar de favoritismos. Simplemente, limitándose a cumplir con su cometido.
Buenas tardes.

No, no hablo inglés. No he sentido inclinación a lo largo de mi vida de hablarlo. Ello no quiere decir que no lo estime necesario y que de haber llegado a tiempo lo hubiese aprendido. Aún así, usted, yo y todos estamos bloqueados por la lengua inglesa. En esta época de crisis galopante en la que es necesaria una sólida formación y poseer una buena ración de conocimientos variados, múltiples y casi universales (por aquello de que a ver si suena…), la posesión del idioma inglés de forma fluida es absolutamente necesaria para poder llegar al estante de los garbanzos.
Y lo que a mí me ocurre es que observo de forma alarmante el hecho de que rodeados como estamos de tal idioma, no son muchos los que pueden alardear de conocer y dominar el idioma inglés. Por ejemplo el caso de los maestros (perdón, profesores…) que se han volcado en tromba en la escuela oficial de idiomas para atemperar sus conocimientos de este idioma con las exigencias de la administración educativa. O el caso de quienes precisando de tales conocimientos, previos a la firma de un contrato, también se han asomado a la EOI.
Pues bien, me choca un spott (ya empezamos) de la tele en el que una empresa española anuncia sus teléfonos a través de un montaje muy mono en el que, al parecer, a través de una canción en ingles esperan captar clientes. Y no solo es esa empresa. El propio mundo de la cibernética y de la informática descansa y se apoltrona sobre el inglés. Creo recordar que todos los grupos que han actuado este verano en los distintos festivales eran, en su gran mayoría de habla inglesa. Y estos grupos son los que, sin saber inglés, muchos, muchísimos muchachos y muchachos, ceden en su idioma las canciones para ser canturreadas.
Vivimos rodeados de expresiones en inglés, frases en inglés, canciones en inglés y ahora, lo que faltaba, Spots (continuamos) también en inglés. No me parece mal que ahora la muchachada se dedique, aunque sea apresuradamente, a estudiar inglés. Lo malo puede ser que al hacerlo con tanta urgencia se quede en la superficie y no llegue casi nunca a dominar el idioma de Sir Winston Churchill.
Buenas tardes.

Dicen los que más saben que a pocos días tenemos aquí el agua necesaria para regar, para beber, para que se recuperen los campos, para que puedan los animales calmar su sed y para que las fuentes manen que es lo que verdaderamente hace falta.
Lo de las sequías no es de ahora. Es de siempre y es lo que realmente ha predominado en el Estado Español (que es la manera con que los catalanes se refieren a España) casi como una maldición bíblica.
Bien es verdad que en muchos pueblos han agotado los veneros al modernizarse en extremo. Por lo de la civilización del ocio y por la extensión de ésta a todo el mundo, los pueblos pequeños han tenido que acomodar sus “servicios” para satisfacer las necesidades de la gente acostumbrada a la higiene personal. Ya no sirve aquello de “al fondo, en el corral, allí mismo…” Han pertrechado las antiguas casas de alicatados hasta el techo y han puesto una cisterna que se llena automáticamente y que se descarga con un simple tirón de cadena. ¡Bendita civilización! Pero también civilización derrochadora.
Los pueblos y sus gentes, acostumbrados a contar las nubes –como ahora Zapatero—buscando en sus panzas los remedios para dar de beber a sus trabajos y a sus desdichas, recurrían a lo que tenían más a mano y, puesto que todos pretendemos adivinar el porvenir o acercarnos a sus evidencias, lo que tenían a mano era el Calendario Zaragozano que como dice en su sumario de portada, incluye : Juicio universal meteorológico. Calendario con pronósticos del tiempo. Santoral completo. Ferias y mercados de España. Refranes y citas. Y la gente, la buena gente acudía a tales pronósticos con fe y convencidos de sus bondades.
Ahora no es preciso llegar a extremos tan simples y primarios. Contamos con satélites que nos informan con toda rapidez del camino que recorren los meteoros y sobre las intensidades de las lluvias, de los soles y por añadidura nos informan de las fases de la Luna.
Lo malo del caso –lo peor—es que, hoy por hoy, día a día, se va consumando el abandono suicida de la tierra y como remate, las otras formas de ganarse la vida los hombres, tampoco funcionan. Los que con fe creían en la fertilidad de la tierra y en los beneficios de la agricultura, por dura que tal vida fuera, gustosamente, volverían al Calendario Zaragozano para que su fundador Don Mariano Castillo y Ocsiero les echara la manita que siempre tendía con sus pronósticos.
Buenas tardes.

Esta misma mañana en la Misa de Lledó, la Coral “Veus de Lledó” ha interpretado la Misa de la Madalena del añorado Juan Ramón Herrero y también, creo que en el ofertorio, una pieza titulada “Dío del Celo, Signore de le cime”. Me ha venido a la memoria un cúmulo de recuerdos relacionados con la canción y con las interpretaciones que de ella ha hecho siempre la Coral “Vicent Ripollés” a la cual pertenecí durante mucho tiempo.
Juan Ramón Herrero a la hora de incluir piezas en el repertorio de la Coral, era más bien atrevido o se fiaba en exceso de los componentes de la misma. Apareció cierto día con la partitura y las copias y las repartió entre todo nosotros y con tan solo dos ensayos la puso en el atril … hasta hoy.
Se trata de una canción no complicada, bien montada y de efectos musicales inmediatos. En la Coral “Vicent Ripollés” era utilizada como bis para el final de los conciertos.
En los dos viajes que por aquel entonces realizó la Coral a Italia, uno a Verona y el otro a Roma, la llevábamos de repertorio y estando en Vicenza en una iglesia que el propio párroco la calificó de segunda capilla Sixtina por la cantidad de pinturas que adornaban naves y capillas, pedimos permiso para cantar Dio del Celo y el clérigo con cara de asombro por el título de la obra nos dio el permiso. En Roma, en la Basílica de Santa María la Mayor también, al pedir permiso también vimos la misma cara de asombro.
En principio pensamos que se trataba de alguna canción de tipo fascista, de cuando Mussolini y podría existir una cierta reserva a la hora de la interpretación. Sigo sin adivinar el porqué de aquellas caras al interpretar la canción.
Hoy me llega noticia de que independientemente de la cara que pudieran poner, la canción tiene una historia sencilla a la vez que trágica. La poesía de su letra lo atestigua y la música es el soporte adecuado para encontrar un rasgo de belleza en una obra de tan poca importancia.
La historia, poco más o menos, es la siguiente. A finales de 1958, Bepi (Guiseppe) de Marzi, el autor, era director del Coro del CAI (Club Alpino Italiano) y fue requerido por dos coralistas para que escribiese una canción en recuerdo de un chico apellidado Bertagnoli que murió siete años antes sepultado por una avalancha de nieve en el desfiladero de Scagina junto al Monte Gramolón. Marzi recogió el reto y compuso la canción que tras cantarse en todo el mundo, he oído hoy en la Misa de Lledó en este primer domingo de Septiembre.
Ya lo ven, cosas de la vida.
Buenas tardes.
SIGNORE DELLE CIME
Dio del cielo, Signore delle cime, un nostro amico hai chiesto alla montagna.
Ma Ti preghiamo, ma Ti preghiamo: su nel Paradiso, su nel Paradiso lascialo andare per le Tue montagne.
Dios del cielo, Señor de las cimas , un amigo nuestro, ha muerto en la montaña.
Pero te rogamos, pero te rogamos: por el Paraiso, por el Paradiso déjalo caminar por Tus montañas.
Santa Maria, Signora della neve, copri col bianco, soffice mantello
il nostro amico, il nostro fratello. Su nel Paradiso, su nel Paradiso lascialo andare per le Tue montagne.
Santa Maria, Señora de la nieve, cubre con blanco, suave manto.
a nuestro amigo, a nuestro hermano. por el Paraiso, por el Paraiso déjalo caminar por Tus montañas.
Dio del cielo, l’alpino ch’è caduto, ora riposa nel cuor della montagna.
Noi Ti preghiamo, noi Ti preghiamo: una stella alpina, una stella alpina,
lascia cadere dalle Tue mani.
Dios del cielo, el montañero que ha muerto, ahora reposa en el corazón de la montaña. Nosotros te rogamos, nosotros te rogamos: una estrella alpina, una estrella alpina (*), deja caer desde Tus manos.
(*) Flor característica de las altas cumbres. Edelweiss
© CANTORIA HIPPONENSIS 2005 - VALENCIA
No quisiera que nadie pudiera pensar en victimismos cuando pueda leer lo que ahora trato de comentar. El otro día, no hace mucho, despreciaba cualquier intento de calificar a Castellón y su provincia como el culo del mundo. Posee este territorio infinidad de virtudes apreciables para poder lucir en cualquier ámbito y no quedar relegado a espacios poco vistosos. Nosotros mismos (y sobre todo su clase política) va por el mundo con complejos sin ánimo de levantar la voz o dar una palmada sobre la mesa para decir ¡nosotros también estamos y también vivimos y también contamos!
Mi información es incompleta al limitarse a tan solo dos diarios. Estimo que no preciso de más prensa para llegar a idéntica conclusión. Y esta información me avisa de diferentes aspectos, presumiblemente mejorables en favor de nuestra sociedad, nuestro pueblo y nuestra identidad.
Si se lee algo sobre la VIU, uno no llega a concretar en qué lugar o espacio está. Si leemos uno de los periódicos de 2x1 está fuertemente vinculada a Castellón. Si leemos el otro 2x1, nada tiene que ver con Castellón.
Si atendemos al estropicio llevado a cabo por la tal Cecilia en el pueblo de Borja, llegamos a la conclusión de que su restauración ha de llevarse a cabo en los talleres de IVACOR, con residencia en el complejo de la Penyeta Roja de Castellón. Si por el contrario pretendemos informarnos en el otro, el IVACOR y su directora Carmen Perez nada tienen que ver con Castellón.
Si atendemos a la instalación del AVE, del tercer carril o el corredor Mediterráneo se nos caerá el alma a los pies al ver que, al parecer, ha habido muchas promesas, pero nos ha faltado fuerza y empuje para que tales promesas se lleven a cabo.
Si nos fijamos en las informaciones sobre la tasa del gas y el desarrollo de la industria cerámica, todo se nos derrumba al constatar que, las presiones ejercidas desde aquí, no sirven para mucho .
¿Podrían decirme mis amigos a que se debe tan poco peso? Porque, por supuesto, todo lo que desde aquí podamos protestar, de no tener el soporte político de nuestros representantes de nada nos sirve y será entonces cuando alguien pensará que todos nuestros lamentos son puro victimismo, lamentos de vieja. ¿Habría que pensar en un cambio de mentalidad de nuestros representantes? O ¿con el signo de la fiambrera se quedan satisfechos?
Buenas tardes.
En definitiva por un quítame-allá-estas-pajas puede armarse la gorda. Y eso parece que ocurre en un ayuntamiento de la provincia a causa de la utilización acertada o errónea según quien opine, de una miserable e insignificante tilde. Los concejales se han enzarzado en una discusión que, de no pararla quien sea, puede eternizarse y hacer que surjan los instintos. Así al menos es lo que parece al leer la información que me da la prensa diaria.
Todo arranca con la puesta a punto de la reconstrucción de un teatro que llevaba el nombre de determinada familia y que, al parecer, su propiedad, por la causa que sea, ha pasado a favor de alguna institución, del municipio o de quien pretenda encargarse de su apertura y posterior funcionamiento.
Por si no teníamos bastantes quebraderos de cabeza con lo de la crisis y lo que de ella cuelga, estos rifirrafes gramaticales son, a mi entender, tal como en mi pueblo dicen los mas bastos: “bufes de pato” (esto del pato me recuerda un anatema que lanzaron sobre mi determinados ortodoxos, al no utilizar el correcto “anec”) y no sirvan para, simplemente, más que sacar a los concejales de las casillas.
Ya lo ven. Hay gresca y, todo, por una simple tilde, por un acentito de nada.
Buenas noches.
La que se está armando con la dichosa fiambrera o con el denominado “tupper” que es la versión más moderna de transporte alimentario para consumo inmediato…o casi inmediato.
Quien haya viajado por el norte de España, por todas aquellas zonas en donde predominaba la minería, habrá podido observar a los trabajadores de la mina, es decir, los mineros, que tratando de seguir vivos tras jornadas completas de trabajo en lugares algo distantes de su domicilio, llevaban aquellas fiambreras de aluminio de varios “pisos” (hasta cuatro) necesarias para una perfecta y adecuada alimentación. Al disponer de varios “pisos”, se podía degustar el almuerzo perfectamente diferenciado: plato de caliente, fritura de algo, postre y… cualquier añadidura.
Las nuevas formas, las nuevas modas, las nuevas necesidades y las crisis que no nos dejan ni a sol ni a sombra, han impuesto que, los escolares privados de comedor puedan acceder a las escuelas provistos de los ya mentados “tapper” debidamente repletos de viandas como si de mineros del norte se tratara.
La cuestión no está, al parecer, excesivamente clara ya que, además se impone como una “tasa” para poder calentar los almuerzos. Y como la cuestión no está clara, los políticos arremeten unos contra otros por motivo de esta innovación escolar. Hoy mismo, en un telediario he visto la actuación de una diputada castellonense blandiendo una fiambrera de plástico vil (como un Gonzalez Lizondo con sus naranjas) a la par que vituperando a alguien de su contra por los efectos nocivos del transporte alimentario a cargo de de manos infantiles y por ello, inexpertas.
La expresiva protesta de la diputada castellonense en el Parlamento, estimo que hubiese quedado mucho más redonda si hubiese entonado aquella canción infantil catalana que mucho se prodigó por las guarderías de mi pueblo que, como es bien sabido, es Castellón. Le doy la letra:
Som, som, som els cavallers, llers, llers,
I el que no digui res
No te dret a la FIAMBRERA
I el que no digui res
No te dret el bon porró.
Atenció cavallers
La ma dreta entra en acció…….
Hubiera sido mucho más convincente.
Buenas tardes.

Sin ánimo de añadir más pesimismo a lo del clima y la pluviometría, he de referirme a Enrique. Se trata de un hombre mayor que ha pasado la mayor parte de su vida en Castellón. Procedente de las montañas de Villahermosa, son muchos los años que es vecino de mi pueblo puesto que su edad está por encima de los noventa. Esta misma mañana me lo he encontrado cuando iba a por el periódico y el saludo mutuo se ha entremezclado con comentarios sobre el clima y con sus calores…y con la ausencia de lluvia. Entremezcla el castellano con el valenciano, de suerte que aparece ante mí como un verdadero bilingüe. Me dice que ha visto en la tele los pronósticos sobre el tiempo y ha llegado a la conclusión de que lo que va a caer por aquí será un “escurrim”. Y haciendo gala de su origen serrano me añade que, hasta que no salgan las fuentes, no tendremos solucionado el problema de la sequía que nos atosiga.
La cuestión no es solo local. Por el norte de la provincia están recurriendo a soluciones casi heroicas para poder seguir con los cultivos. Muchos años han pasado desde que la posibilidad de extraer agua del Ebro se truncó por la llegada de Zapatero y de sus epígonos valencianos rompiendo y destrozando los carteles que anunciaban la anunciada construcción del canal. Destrozos celebrados por los supuestamente afectados habitantes al norte de la raya, deseada frontera.
Los tiempos siguen más o menos lo mismo. La ausencia de lluvias se hace constante y urge solución para evitar los inmensos perjuicios económicos y sociales que acarrea a esta provincia que, por supuesto, no es el culo del mundo, aunque para más de uno lo sea. Los económicos derivados de la ausencia de beneficios y sociales porque estos desequilibrios acaban en más emigración con el consiguiente abandono de los terrenos. Ya está bien.
Perdonen si en algo he ofendido. Yo, por lo menos, estoy enfadado.
Estos alegóricos dibujos funcionaron por la zona exhibidos por los supuestamente afectados.
Buenas tardes.

Como consecuencia de la fiesta nacional de Cataluña se ha vertido una cantidad ingente de tinta de todo los colores para glosar su importancia y su trascendencia. Aparte la tele --claro está--, mi información la condenso en la prensa 2x1 de aquí de mi pueblo –que es Castellón—y cual no será mi sorpresa al comprobar que en la portada de uno de los diarios se dice algo muy interesante y en la contraportada del otro se incluye un anuncio harto sugestivo dentro del “contexto” que anima este comentario.
En el primero figura un dibujo (no es ni chiste) en el que el gran Mingote retrata una determinada situación fechada en 2008. El periódico aprovecha la coyuntura actual y efectúa el “remaque” comprobándose con ello que la situación no es nueva, ni mucho menos, ni siquiera distinta. Lo que inteligentemente retrata Mingote es algo con lo que la mayor parte de los españoles está de acuerdo –ya ven que no digo la tontería de la inmensa mayoría—quieran o no quieran quienes tratan de escaquearse del “rotgle” que todos ocupamos.

En la contraportada del otro diario, se publica un gran anuncio, a toda página y sobre un paisaje en el que predomina Gaudí, en el que Catalunya (en catalán) dice que “me gusta compartir” (en castellano).
No sé si mis amigos que leen el presente, coincidirán conmigo pero a mí me hace mucha gracia que esto se diga hoy, transcurrida la fiesta, su manifestación y tras la exhibición de tanta pancarta en que no se invitaba a compartir, porque compartir, según mi gran amiga Doña María Moliner es: “Repartir una cosa con cuidado para hacer de ella todas las partes que es necesario hacer”. ¿Si se van, como compartirán?

Buenas tardes y que ustedes lo compartan bien.
La cosa está bastante clara. Las salidas superan a las entradas. Es decir, los gastos superan a los ingresos. Como consecuencia, para poder cumplir con los compromisos inalienables de lo que por sentido común son los gastos que por y para la población se generan, ha de recurrirse al crédito que, por naturaleza, es implacable.
Digo en el encabezamiento que “rondar el colomer”, es la faena y cometido de las aves rapaces siempre dispuestas a prender a la pobre y descuidada paloma o a la inocente tórtola. Y lo digo porque desde mi mirador, observo a eso que llaman grupos de presión, loobis, mercados y gobiernos, atentos a la actitud de una parte de la población (la más vulnerable) que constituye el colectivo pasivo, los jubilados. Ya lo han dicho en varias ocasiones: dar un buen bocado a al Fondo de Reserva para poder pagar intereses de deuda, sueldos millonarios de banqueros, sueldos no tan millonarios pero si de dudosa efectividad, a pesar de los pinganillos, de los componentes del Senado de la Nación.
La insensibilidad y exigencia de nuestros acreedores del norte, obligan a que se eche mano de tal fondo para nivelar los saldos (tan solo nivelar un poco), mientras ellos indirectamente se sacuden a sus jubilados mandándolos al sur para evitar problemas de convivencia o, como en hacen en Japón, colocar a sus jubilados en Australia o Nueva Zelanda por una cuestión de espacio.
Con todo lo que digo, callándome mucho, quiero expresar mi protesta por ese latrocinio de hacer uso de lo que no les pertenece. Y que no me vengan con monsergas. Eso de que al ser parejo el número de asalariados con el de jubilados o poco menos, hace impracticable una política de pensiones. Que lo arreglen, que para eso están y para eso los votamos.
Decía Carrascal hace dos o tres días que llevar a cabo el latrocinio que comento, puede suponer que el Gobierno actual, como ocurre con los entrenadores de futbol que no cumplen, que no tengan posibilidad de comerse el turrón con tranquilidad. Pues eso. Buenas tardes.

Por lo que veo existe una especie de veneración por todo lo que se refiere a Benicàssim o Benicasím, empezando, claro está, con la grafía del topónimo según sea dicho en castellano o en valenciano. El emporio de riqueza que supone esa babélica ciudad en verano y lo que de fantasma tiene en invierno, mueve voluntades en defensa de lo establecido. Curiosamente, y eso es palmario, existen dos núcleos de población desde siempre: Benicasím pueblo y Las Villas de Benicasim que hasta ahora han estado diferenciados. Las posibilidades de comunicación y la ampliación de los centros urbanos anula esta diferenciación y desaparece para siempre el topónimo “Las Villas”. Hoy todo es Benicasím o Benicàssim. A elegir.
Aquello era realmente muy propio de la época. Un pueblo de escasa población, con medios de vida basados principalmente en la agricultura, con las correspondientes penurias, no podía dejar pasar a las posibilidades que los veraneantes les ofrecían. Esta vinculación o sometimiento del pobre ante el rico duró hasta que, como decía yo mismo no hace mucho, ocurrió lo de la revalorización de los solares próximos al mar para la construcción de apartamentos. Y lo del rico va en serio porque los primitivos ocupantes de Las Villas eran hacendados, propietarios de tierras, fabricantes y comerciantes valencianos que se habían aposentado junto al mar, en lo que de forma chunga denominaban el “cielo y el infierno”.
Aquel periodista que fue de anteguerra, entregado al deporte y a su club deportivo Castellón, Sr. Teijeiro, me contaba que el censo de la gente de Benicasim era principalmente de “llenyaters” y recoveros de escasa hacienda.
Aquello pasó. La riqueza que estaba escondida afloró y hoy los habitantes de la población viven entre Fibs y Rototoms recontando ganancias.
El lector se preguntará el porqué de esta referencia tan larga sobre la vida de Benicasim y sus habitantes. Esta misma mañana, como consecuencia de lo publicado ayer (citaba la neura benicassiera), una bienintencionada señora me recrimina el uso de un gentilicio que no se usa y olvido el que ella supone legal, cual es el de “benicense”. Si ella lo prefiere en próximos comentarios lo usaré, aunque esto de los gentilicios también va a gusto del consumidor. En la edición de 1973, de la Enciclopedia de la Región Valenciana –no superada hasta hoy en calidad—habla de que a los habitantes de Benicássim o Benicasim son “benicassuts”. La verdad es que por su connotación no me entusiasma.
Buenas tardes.

Hace algunos años, bastantes, esa raya imaginaria que pone fin al verano, ponía nerviosas a las señoras porque se había cumplido el rito del veraneo. Unas familias en los pueblos y otras en los aledaños de mi pueblo –no se había llegado aún a la neura benicasiera—se incorporaban a la vida normal. Por una parte los padres de familia al trabajo de siempre y las amas de casa a preparar la ropa para los escolares que, sin decirlo, en muchos casos, se habían comido cuanto menos una talla. Otras amas de casa, suspiraban por la proximidad de las fechas en que se estrenaban los últimos éxitos cinematográficos: estaban ayunas de cine durante todo el verano y de la tele –actual solución—ni imaginarla. Por aquellos tiempos, las tormentas de primeros de septiembre eran puntuales. Era aparecer por el horizonte la negrura de las nubes y a todos entraba la prisa por abandonar lo provisional buscando los definitivo.
Todos volvíamos a lo habitual tras haber disfrutado de un verano. Hasta los políticos del momento se enchaquetaban y hacían frente a sus compromisos.
En este momento, sin exagerar ocurre algo parecido aunque el susto anunciado no nos lo quita nadie. La gasolina que sube y el IVA que sobrevuela sobre nosotros con augurios nada apetecibles. Las únicas que no aparecen son esas nubes premonitorias de tormenta. Lo de esta semana pasada solo fue un chiste meteorológico al lado de las que pueden venir.
Yo mismo, llego aquí, a mis soledades desde las soledades de donde vengo. Hoy mismo, ha habido desbandada de los míos en busca de asiento definitivo. Pepito que es el canario que me regaló mi nieto Pere, impertérrito con sus trinos, es observado por Mora que desde su adultez se muestra con el pájaro, absolutamente indiferente.
Y ha vuelto ¡bendito sea Dios! Desde la última primavera,aquel gorrión tragón de mis migajas, de movimientos precisos y desconfiados. Le sigue faltando la pata derecha, lo cual, entre sus congéneres luce identificable.
La rueda del tiempo sigue desarbolando estaciones y obsequiándonos con otras nuevas que corren más que nosotros los humanos.
Ya digo. Comenzará el curso con fiambreras y vicisitudes varias. Los que puedan seguirán acudiendo al trabajo bajo la amenaza constante de un ERE…
Buenas tardes y bienvenidos.

Hace algún tiempo (mi archivo es deficiente) me ocupé del juego de pelota que, en nuestra patria chica, la juventud dedicaba entusiasmo y dedicación tratando de alcanzar la gloria en el trinquete o en el frontón. La “pilota de vaqueta” era motivo de tanto entusiasmo y muchos trataban de emular a los más famosos pilotaires. Tanto es así que, tratando de aprovechar cualquier espacio, las paredes espaciosas en plazas y calles, servían para mostrar la calidad de los supuestos jugadores de pelota. Del mismo modo, los propietarios de aquellas paredes-frontón, hartos de los gritos y del ruido de cada partida, se dedicaron a rotularlas con un aviso: “prohibido el juego de pelota”. No sirviendo de mucho la prohibición adoptaron otra medida que, al parecer, fue mucho más efectiva. Las paredes fueron provistas de unas estrías de mortero o yeso que impedían el rebote adecuado de la pelota.
Aquello paso aunque siempre quedan rezagos. En muchos pueblos siguen con los trinquetes y los frontones, en donde siguen enfrentándose, tradicionalmente, “rojos i blaus” y se siguen moviendo capitales importantes.
Pasó aquello y vino el futbol: todo es cuestión de pelota. Las muchedumbres se entusiasmaron con sus equipos y…no sigamos en las enumeraciones pues todos sabemos lo que el juego de la pelotita supone.
A mi me da el olfato que después de tantos partidos como espectadores, como deportistas pasivos, se ha adquirido tal sapiencia futbolera que se precisa poner en práctica los conocimientos teóricos. Algunos aprovechan la playa y los más siguen pasivos. No se dispone de muchos campos en los que ejercitar tal deporte. La sangre hierve y bulle y, por fin, han encontrado la salida a tanta pasividad deportiva.
Parece ser que fue el propio Aznar, quien durante el veraneo en la villa cedida por los Soriano en las Playetas de Bellver, se dedicó a la práctica del “padel”, motivó sobremanera a los ciudadanos y, desde entonces, se han multiplicado las pistas de tal deporte, pariente lejano del tenis y primo hermano del “squas”. Allá por donde vas, aparecen pistas del nuevo y sudoroso deporte para mayor gloria de los ciudadanos, los cuales, previo pago pueden alquilar por un tiempo determinado el espacio adecuado para su voluntarioso ejercicio. Los trinquetes se han quedado arrinconados y en su lugar, como una oleada, aparecen las pistas de la raquetita y la pelotita.
¿Qué por dónde van los tiros? Esta misma mañana, viajero de la línea nueve del urbano castellonense, he visto en la mismísima parada que tiene en la Plaza María Agustina con Gobernador el famoso letrerito de “prohibido el juego de pelota”. La acera allí tiene escasos dos metros de ancha. Bajo la acera el tráfico rodado. Bien es cierto que la tapia ofrece condiciones idóneas para tal juego, pero no lo veo allí factible. Algún chungo ha completado el rótulo pluralizando los dos sustantivos. Claro, la cuestión no es para menos.
Buenas tardes.![]()
Mi amigo Drosi del Raval que estos días se halla reivindicativo (por lo del perejil) y hoy, un tanto añorante y un mucho nostálgico, con lo del membrillo y su sabrosa carne, me perdonará si le reclamo que no prescinda del “codony”, cuando hable de su “raval”. No sé si fue antes el huevo o la gallina, como tampoco sé si el “raval” fue del “”codony” antes de ser de San Félix y San Roque o si fue como consecuencia de su ingesta en determinado cine. Para el caso es lo mismo. Entre la población de la “vila” existe el prurito machacón y pesado de que el Raval del Codony empieza donde termina la calle de En medio, o sea, en el Portal del la Purísima.
Es el membrillo, nuestro “codony”, como bien dice Drosi, fruta de escaso consumo en “crudo” y de sabrosa y apetecible crema una vez manipulado.
Fue en tiempos, junto a la “nyespla”, el “dátil” (el de palmera y el de gos), el “ginjol”, el “lledó” y la “serva”, junto al “arbós” y el “margalló”, la fruta asequible parea mucha gente que carecía de nivel de vida para procurarse postres antes de la llegada de las mandarinas. Desconozco el valor nutritivo de todos ellos pero si son conocidas sus cualidades astringentes que vienen de perilla tras un verano relacionado con frutos de abundante jugo, como los melones y las sandías, amén de las flores de la higuera que son los higos.
Afortunadamente, el nivel de vida (espero que así sea) ha ascendido un tanto para poder permitirnos otro tipo de postre que no sea el barato y casi silvestre ejemplo que les anoto un poco más arriba.
Buenas tardes.




La Iglesia, la gran familia a la que los creyentes pertenecemos, no se olvida de ninguno de sus hijos, ya estén llenos de vida, como de los que llegado su momento pasaron a otra. “Memento” que traducido del latín significa “acuérdate”, dentro de la Misa tiene dos fases, antes de la consagración se pide y se impetra la ayuda del Padre para los vivos y pasada la Consagración se hace para los fallecidos.
Manolo Llopis, mi primer jefe, ayer era, a pesar de su edad, todavía un proyecto de futuro y hoy, quieto, es un recuerdo de alguien que tuvo muy en cuenta el futuro.
Un compañero, lo tildaba de optimista y le puso el apodo de “Manolo Proyectos”. Y, realmente, no fue solo un apodo. A lo largo de su vida pudo demostrar que, muchas de sus quimeras e ilusiones eran realizables y posibles. Estuvo embarcado en infinidad de soluciones, aunque no todas pudieron llevarse a cabo. No era un superhombre. Aunque no llevo un censo completo de sus realizaciones, si puedo acreditar que, con su manera de ver el mundo, involucró a muchas personas para que pudieran hacerse realidad.
El hecho de la creación de la cooperativa de Transportes “Cotransca”, es incontrovertible junto a lo que en principio fue el parador de la Magdalena en la N-340. Puedo acreditar que aquello que en un principio iba para Escuela de Hostelería en el Grao, se atrancó con los inconvenientes burocráticos y con la escasez de fondos. El mismo Fraga Iribarne en su calidad de Ministro de Información y Turismo, “desatrancó” la Escuela y Manolo Llopis pudo, a pesar de todos los inconvenientes, sobre todo los económicos, poner en marcha aquello que a lo largo de los años se ha convertido en algo básico para la industria hostelera.
A Manolo Llopis, hubo algo que le sacó un poco de quicio por las consecuencias del peso de la burocracia. Visitó (visitamos) de forma extraoficial el poblado construido junto al Embalse del Sichar, al objeto de poder convertirlo en residencia de verano para trabajadores o en una mini ciudad vacacional. No pudo ser y muy mal le supo. Más tarde, habiendo variado actitudes ello ha podido ser en otras latitudes. En cuanto al poblado de Sichar, ignoro. Solo sé que fue devastado.
Esa es una pequeña síntesis del paso de Manolo Llopis por este mundo. Optimismo a prueba de bomba y simpatía por los cuatro costados.
Manolo, mi primer jefe, descansa en paz. “Memento mei Deus”
Buenos días.
El último blog que publiqué creo que resultó algo largo y, por tanto, pesado y farragoso. Si así lo piensan mis posibles lectores, lo lamento. Si tal defecto pasó desapercibido, me felicito.
Hoy quiero ser mucho más breve no sea que el calor me licue la sesera y acabe desbarrando. Solo dos cuestiones que veo de bastante cerca.
1. Rototom. Ignoro los entresijos humanos, folklóricos, musicales, económicos y políticos que tras la excesiva, machacona y repetitiva música se esconde o se parapeta. Son varios los festivales ya celebrados, tanto en Benicasim como en Burriana en los que de manera reiterada se computa casi exclusivamente el número de asistentes a tales eventos supuestamente musicales.
La verdad es que el mocerío acude como las mosca al famoso panal de rica miel. Y no es barato aunque en días como el del lunes (no estoy seguro) se ofreciera la gratuidad a quienes acreditasen su pertenencia a las listas del paro. Un conocido mío, accedió de esta forma pero su novia que no pudo acreditar tan corriente y normal estadía, tuvo que abonar una buena cantidad de euros para este momento que se pregona como crítico.
No acabo de comprender cómo con porcentajes tan siniestros de paro juvenil, puede asentarse una industria como la que nos ocupa, que a fuerza de ritmo, encandila y fija paréntesis vitales.
2. Hablaba de Burriana pero ahora quiero hacerlo desde otro punto de vista. En la misma plana de un periódico aparecen dos noticias absolutamente opuestas y antagónicas. La primera el cierre del Museu de la Taronja por débitos a su personal, a la Seguridad Social a Teléfonos y a la compañía de la Luz. Noticia que me parece lamentable siendo el tal museo como un espejo en el que deberían mirarse no sólo los burrianenses, sino todos los habitante de La Plana que, tanto tuvo que ver con el contenido humano, histórico y económico que aparece expuesto en tal Museo.
La segunda, centrada en las próximas fiestas de la Misericordia, se refiere a la cantidad de toros que van a comprarse para “exhibirlos”en tales fiestas, parea regocijo de burrianenses y envidia de vecinos. No sé lo que cuestan los tales toros ni me importa su montante total en el cual está, como patrocinador, el Magnífico Ayuntamiento de Burriana.
Conozco el Museu de la Taronja y lo considero interesante e instructivo si es que estos factores siguen válidos y vigente
En este final de verano tan seco y caluroso, parece que los sesos de muchos también se calientan y se enardecen con lo superfluo, aunque otros muchos se benefician con su enardecimiento.
Ustedes perdonen. Buenas tardes.
El hombre por necesidad tiene que inventar. Muchas veces por verdadera necesidad buscando solución a muchas carencias, otras inventa por azar o casualidad y en algunas ocasiones llega a hacerlo por maldad.
En el primer caso, buscando soluciones se podría decir que Leonardo inventó el tenedor por la necesidad de mejorar el comportamiento en la mesa, evitando con ello el uso de los dedos. Benjamín Franklin al inventar el pararrayos trató de minimizar el efecto destructivo de los rayos y relámpagos y, en consecuencia, domar un poco (muy poco), la enorme cantidad de energía que aparece en el cielo en días de tormenta. Fleming, asustado por la enorme mortandad de la segunda Guerra Mundial causada en su mayor parte por las heridas infectadas, halló casi por casualidad la enzima que le dio la clave para la elaboración de la penicilina.
El azar o la casualidad, en muchos casos, es fruto del estudio y de la investigación. Podríamos decir que el azar está vinculado al trabajo ininterrumpido.
En cuanto al último caso, el de la maldad, resulta evidente que la utilización de gases letales en los campos de exterminio supuso una determinada investigación dedicada a la busca de una mayor eficacia en la tarea que a los campos se tenía encomendada. La utilización de la Bomba Atómica en Japón, aunque se haya querido disfrazar como necesidad para acabar el conflicto, no fue si no, la muerte de cientos de miles de personas en unos segundos y la inutilidad física y mental de muchos más a lo largo de los años.
Aquí, en mi pueblo que es Castellón, también tenemos nuestros inventos, muy modestos, pero, al fin y al cabo, inventos.
Desde finales del siglo XIX y primeros años del XX, con una cierta elevación del nivel de vida y como consecuencia de una necesaria comodidad urbana, se inventaron “los masets”. Dirá el lector: ¿por donde nos sale Toni?
Pues bien. De siempre se ha sabido que la situación del casco urbano, a tan solo veintiocho metros sobre el nivel del mar, consecuentemente con un nivel freático casi al alcance de la mano, unido ello, a la escasa anchura de las viviendas con corral incluido dada la casi mayoritaria dedicación agraria y con un pernicioso y peligroso sistema de evacuación de aguas residuales, basado en pozos ciegos o negros, impelía a la ciudadanía a salirse de madre, buscando espacios menos fétidos y calurosos, como lenitivo a las calores urbanas.
El hecho de que durante las fiestas de agosto, un buen número de castellonenses se lanzase en tromba hacia el Pinar del Grao, no era si no una necesidad de aprovechar el buen tiempo alejándose lo más posible de lo que le resultaba desagradable.
El hecho que me ocupa era el de que quienes de algún modo tenían posibles para hacerlo, buscaban en el secano, la parcelita en la que construir “un maset” con el que mitigar los calores del verano, a la par que cultivaban, al por menor, frutas, hortalizas y verduras. El Crémor, la carretera de Alcora y la “de los Palos”, el Poble Sec… constituían verdaderas colonias veraniegas habitadas ocasionalmente por quienes huían del agobio ciudadano.
El “maset”, en principio, siendo grande o pequeño, modesto o lujoso, respondía a unos cánones coincidentes. Una terraza o “emparrat”, como lugar común de sus habitantes. La orientación era siempre hacia el este. La construcción principal consistía en un espacio amplio que hacía de partidor de las habitaciones que se situaban a derecha a izquierda. Hacia el oeste se abría otra puerta que daba acceso a otra terraza o “emparrat” más reducida que la de la fachada principal. El edificio estaba flanqueado por dos pasillos, norte y sur. Todos los “masets” tenían, por lo menos una terraza que recogía las aguas de lluvia y, alejado lo más posible de la edificación, el “común” o “excusado”, siempre necesario.
Ya digo que la terraza o “emparrat” (de parra) era el lugar común de toda la familia. La terraza trasera servía para que las amas de casa, durante la mañana realizasen labores de aguja o preparasen la comida. El pasillo que daba al norte tenía idéntica función pero para las tardes.
Estamos viendo como cumplía una función muy importante en la vida de los castellonenses. Ellas quedaban, como estaba mandado, al cuidado del “maset” y ellos, normalmente en bicicleta se iban “a Castelló” a cumplir con sus obligaciones. Cuando el regreso a mediodía, los sudores se mitigaban con la ingesta de otro invento, el “nuvolet” que en otros sitios llaman “palomita”, que consistía en un buen vaso de agua recién sacada de la cisterna con una pequeña porción de Anís del Mono.
Todo esto de los inventos me lo sugiere, aquí, en el “Maset de Cuc”, el intenso calor del año 2012 y la necesidad de dejar constancia de alguna de las características de la gente de mi pueblo…que es Castellón.
Buenas noches.
Ha sido el último, un fin de semana repleto de sorpresas agradables, alejado un tanto de la rutina y con la intención de encontrar un mínimo de fresquito con que alegrar el cuerpo cansado de sirocos y demás vientos terrales.
El destino fue un pueblo escondido –como todos los tesoros—entre las montañas del Maestrazgo de Montesa; hundido en una barranca increíble a la que se accede por un tobogán que, de quererlo la administración sería más cómodo en su acceso y menos incómodo para el turista.
Vallibona, el pueblo de nacimiento de la Pastora aquel guerrillero del maquis que al final de sus días murió un tanto reconciliado con el mundo que pretendía trastocar y del que sufrió los embates del absurdo. Hoy, lo que podríamos llamar fuerzas vivas de la mínima población tratan de reivindicar su memoria para satisfacción de todos. De la misma manera que también tratan de enaltecer la memoria del Beato Matíes, escolapio martirizado a cierta distancia del pueblo que lo vio nacer y del que fue sustraído. Dos personajes ya introducidos en la historia devenidos en carnaza de los que odian sin olvidar.
Pero lo verdaderamente sorprendente fue el concierto que en la Iglesia Parroquial tuvo lugar dentro del programa de Fiestas. Un nutrido y joven conjunto de música barroca, procedente del litoral que me encantó y del que quisiera destacar al solista de contrabajo arrancando los aplausos del respetable, sorprendido de la musicalidad de tan voluminoso instrumento.
Todo ello me hace recordar aquella novela (Noverint universi) magistralmente escrita por el amigo Joan Andrés Sorribes, relacionada con el hecho que en Mayo se conmemoró con la Rogativa a Peñarroja de de Tastavins en Teruel. Novela que aconsejo por su calidad y su fidelidad histórica.
Por último y sin que ello signifique agotar los temas, quiero hacer mención al hecho de que Vallibona es uno de los pocos pueblos en los que no se celebran toros.
No quiero terminar sin referirme a la foto que incluyo en la que desde un mirador situado en la carretera de Rosell puede verse el contorno del mapa de España –excluido Portugal—formado por el núcleo urbano del pueblo.
Continuará. Buenas tardes.

Lo que era Camino del Crémor y sus calles adyacentes constituían desde siempre el barrio así llamado, “Cremor”. Gayatas y asociaciones políticas han fagocitado el apelativo y lo que fue barrio es ahora, zona residual urbanizable a expensas de los Planes de Urbanismo. Como buena zona residual cuenta con caminos que son apenas calles transitados por todos los listillos que pretenden haber encontrado el camino más corto entre dos puntos. A pesar de la intrasitabilidad de estos caminos ostentan nombres rimbombantes como avda. de los Estados Unidos, avenida de los Campos Elíseos, Plaza de la Concordia , y, últimamente calle Venecia que nada tiene que ver con su canalizado original: tan solo dispone de un reguero no navegable procedente del Pou del Saboner. ¡Ah! Y una calleja que por conceder una oportunidad a lo típico se denomina Serra del Regajolet.
Pues bien, todo los que por aquí vivimos, salimos a la civilización a través de la nueva estación de FFCC o a través de la carretera de Alcora.
El primero de los accesos, el de la estación está supeditado a la parada de taxis que impiden la salida hacia el sur, impedimento que, los propios taxis no tienen vedada. Esta protesta, presentada anter el Ayuntamiento no ha sido contestada.
En cuanto a la segunda salida, la de la carretera de Alcora, en los últimos años, los vecinos hemos sufrido dos buenas modificaciones en las que los poderes públicos municipales no han tenido mucho éxito en la primera y sobre la segunda, la actual, quiero manifestarles que hemos de sufrir las consecuencias de la sapiencia infinita de los técnicos de urbanismo que son los que imponen señales, semáforos y preferencias (no las ponen).
Hoy mismo he firmado una protesta por la prohibición de giro a la izquierda en el cruce de Carretera de Alcora con el inicio de la Cuadra de la Salera. No sé el caso que el Ayuntamiento puede hacer a nuestra propuesta. Lo que si se es que la protesta es lógica y razonada: simplemente es dejar un poco las como estaban.
Sigue haciendo “caló”.
Buenos días.

Al parecer “la caló” libera comportamientos y nivela las opiniones y las conversaciones. Y también altera la seriedad convirtiéndola en simpática apariencia. A un nieto mío no hace mucho lo reconvine por su manera de expresarse nada de acuerdo con mis supuestas convicciones. Lanzó al viento un verbo corrientísimo en las relaciones sociales al día de hoy. Me crujieron los oídos cuando le escuche la palabra “joder” usada como refuerzo expresivo de admiración. Me dijo que no me extrañara de su uso ya que yo mismo, de Córdoba, le traje una camiseta con la leyenda: “Joé, que caló…”. Tuve que envainar la purista espada de doble filo…
Por ello digo que debe ser la temperatura la que desata la imaginación y así, suelta, nos enmaraña. Y se hace aperturista. Y liberal.
Por más señas un periódico local en un arranque de frivolidad veraniega le cambió el nombre al Presidente de la Diputación: De Javier lo dejó en Vicente. Y ayer, en una de esas fotos que festejan acontecimientos, aniversarios, fines de curso uno de los fotografiados celebraba su “honomástica”… ¿qué más dá?
El Alcalde de Marinaleda allá por la Andalucía, ampara y promueve el asalto a los supermercados mientras toda la nación desde la toalla o el chiringuito se irrita por tal hecho. Mientras, las medallas de Londres se nos conceden con cuentagotas.
Ya digo que debe ser cuestión de “la caló” que nos funde.
Y hablando de la prensa local, al referirse a la ocupación hostelera en el interior cifra su información en un solo municipio por mi admirado y querido y por la autoridad competente jamás comprendido del todo. Morella es en cierto modo ejemplo entre todos. Pero “todos” también tienen su corazoncito y esperan ver en letra impresa o en video o en cine o donde sea los logros conseguidos silenciosamente, para que la desertización humana evidente no llegue más allá de donde lo puedan permitir sus jubilados.
Buenos días. Voy a ponerme a remojo, como el bacalao.

Me considero periférico urbano y cuando me acerco al centro digo que “m´en vaig a Castelló”. Aunque estas incursiones son bastante normales y cercanas en el tiempo, no dejo de sorprenderme. Hoy mismo, puede que por la hora un tanto temprana, --las nueve de la mañana-- he cruzado mi Parque de Ribalta a lo largo de lo que fue “paseo de coches”, recinto ferial, asentamiento del corrosivo mercat del dilluns y ubicación de diferentes eventos más o menos esporádicos allí permitidos desde siempre. Ya digo, no sé si por lo temprano de la hora el sol confería a los plátanos ( a los viejos y a los nuevos) un verdor especial; las plantas de las jardineras ofrecían los colores de sus floraciones. Todo ello me ha hecho pensar que las denuncias que en su momento se presentaron ante la justicia, los avisos de destrozos con los encadenamientos y las manifestaciones en las que se reivindicaba la unidad del parque, a pesar de la sentencia excesivamente tardía, retrasada y extemporánea de los tribunales valencianos, se ha respetado la unidad del parque, y no se ha destrozado nada en el entorno de este nuevo y no estrenado vial.
La posibilidad de que la sentencia obligue a dejar el espacio tal como estaba, me asusta. Destrozar lo que está hecho, aparte de ser una tontería es un gasto que los tiempos actuales no pueden permitir.
Esperemos que todos retomen la correspondiente dosis de “sendèri” y dejemos la fiesta en paz.
Buenos días..

Hoy, en la comida me han servido un vino blanco excelente que, en su parte posterior –donde se expresan las características del caldo—se me informaba de su procedencia fijada en la zona de Cheste en la Provincia de Valencia. En mi pueblo, que es Castellón, siempre se han consumido preferentemente vinos procedentes de aquella zona. Buñol, Chiva, Real de Montroy, hasta Requena. Los vinateros castellonenses los transportaban en odres de piel de cabra que aquí llamábamos “botos” que es la traducción masculinizada de “bota” según me dice el diccionario Alcover. Tanto es así que en época tan peligrosa como la del final de la guerra civil, uno de los hermanos “Casaorets” dueños de taberna en el carrer d´Amunt, falleció como consecuencia de una bomba de aviación en el mismo puente del Mijares. Y con él se perdió su carga de vino que traía de aquella zona que comento.
Lo que realmente me ha chocado aparte su localización en Cheste, es la añadidura informativa de haber sido elaborado el vino con uva procedente de viñas situadas a orillas del Mediterráneo. Y ello es gancho que se añade a la calidad del vino por mentarse aquello que hoy es anhelo e ilusión de tantos habitantes de tierra adentro. Puede mucho el mito mediterráneo para oscurecer la piel y como etiqueta de vinos … ¡o de lo que sea!
Y me ha chocado por la sencilla razón de que esa zona vinícola, extremadamente productiva y perfectamente comercializada, está situada, por lo menos a partir de los veinte kilómetros del Mar Mediterráneo.
Me resulta necesario visto cuanto digo, comentar y resaltar el hecho de que a orillas del mediterráneo, por esta zona, tan solo se cultivaba y se comercializaba el moscatel de Benicassim y Oropesa. Ambos términos estaban dedicados a este cultivo y ambos, en casi toda su superficie era terreno de rodeno, rojo como las mismas Agujas de Santa Águeda.
La composición de este terreno, al parecer, era idóneo para aquella uva moscatel aunque, entre algunos, ya se vislumbraba la posibilidad de modificar cultivos, restando viña y añadiendo almendro. Así lo pensaba algún terrateniente y, a la hora suprema del testamento, repartían sus tierras según las posibilidades agrícolas de sus herederos: la zona de montaña para los más espabilados y la zona de la costa para los menos dotados. Conozco algún caso.
La historia que va modificándose por la acción de los hombres y de sus posibilidades, trastocó aquella intención de manera absoluta. Los herederos de las tierras calificadas de calidad, siguieron años y años, manejando el arado, o el tractor o el motocultor dejándose la piel sobre la tierra. Los otros, los menos dotados, vieron que sus viñas daban a la larga otro fruto que no era la uva moscatel. La transformación de las viñas de “vora mar” en apartamentos y villas dotó a sus propietarios de un caudal económico considerable a pesar de los intermediarios, constructores y promotores.
Aquellas viñas que se extendían desde “la ratlla” fueron transformándose poco a poco en terrenos edificables. Quedaban los terrenos interiores: El tossal de les Forques, la vaguada del Mas de Mingarro, las laderas de las Agujas y poco más.
Ignoro si en la actualidad quedan viñas que se explota de lo que fue “el millor moscatell del món”. Y que se cultivaba a dos metros del agua de mar y no a veinte o treinta kilómetros del Mar Mediterráneo.
Buenas tardes.

Lo digo de manera sincera. La inauguración de los Juegos Olímpicos del año 2012 fue un soberano aburrimiento. Desde el principio hasta el fin.
El exceso de música embotellada y las ocurrencias del realizador llegando al salto desde un helicóptero de la propia reina fue (a mi entender, claro) una soberana patochada que no la salvó ni el gag del Mr.Bean que no añadió nada nuevo a su curriculum. El desparpajo con que las dos aburridas locutoras nos informaron sobre las bondades, las gracias y los antecedentes sociales y políticos de U.K. no llegaron a colar en la audiencia. El papel de salvador de la humanidad que las dos mozas atribuyeron al Reino Unido, no cuadra con la opinión que de ellos tenemos unos paralelos más abajo.
La patochada de que hablo no son capaces ni los propios americanos de inventársela. Montañas, chimeneas, aros monocolores y miles de tamborreros no distrajeron a nadie.
Esperemos que las Olimpiadas terminen pronto.
Buenas tardes.

En alguna ocasión y en el momento oportuno me he referido a lo que en el programa de fiestas de nuestra Magdalena es llamado “Coso multicolor”, que no es sino un remedo o una parodia de lo que en otros sitios es conocido como Batalla de Flores.
Hoy veo en la prensa las fotos correspondientes a la batalla celebrada en la ciudad da Valencia como remate y final de las Fiestas de Julio. Un buen número de carrozas ocupadas por las falleras y un millón de “cavellons” como indoloros proyectiles usados por todos.
Los “clavellons” (tagetes erecta y tagetes patula) es planta que pertenece a la familia de las compuestas. Se cultivan para setos y jardines y en Valencia se utilizan estas flores en la batalla citada. Es planta que florece en verano. Se llaman también “flors de batalla” y “clavells de mort”.
Para ello se reservan campos de la huerta en los que cultivar de forma masiva estas flores. Yo mismo, este año, tengo una maceta que muestro más abajo.
Pero lo que yo pretendo no es dar la noticia que ya está dada por los medios. Yo lo que quiero resaltar es el hecho de que en aquel “coso multicolor” con acento de los años veinte castellonenses, por la razón de la época no pueden usarse “clavellons” u otra clase flores y se usa el confeti carnavalero y las serpentinas que no lo son menos. Como consecuencia de los cientos de kilos de tal material que se maneja, se produce una nube de polvo de papel –supuestamente perniciosa—que obliga a las niñas de las carrozas a utilizar mascarillas desechables.
Pienso que de no tener las ya citadas flores valencianas, la perenne Junta de Fiestas castellonense podría ponerse a pensar en algo menos peligroso que el confeti y algo menos molesto que las serpentinas.
No dudo de la capacidad de inventiva y repentización de los miembros de la Junta de Fiestas y puedan Inventar algo que resulte más vistoso, más oloroso y menos peligroso que los papelitos…
Buenas tardes.
El recuerdo más antiguo que guardo de los tatuajes es el de las anclas en los antebrazos de Popeye. Más tarde vinieron mis lecturas de piratas y las consiguientes películas hasta llegar a una concreción como la vista de algún legionario. Mientras, la canción cumbre de Doña Concha, con letra de Rafael de León en que se retrataba la vida acanallada de los marineros de los cincuenta. “Mira mi brazo tatuado/con este nombre de mujer,/es el recuerdo del pasado/que nunca más ha de volver…” O el dibujo de una novia lejana, o de una virgen de particular devoción. Siempre vi en los tatuados un ir para no volver: el arrebato de un momento con visos de perennidad. Lo juro. Me asustaba el no regreso, el tener que permanecer atado a un dibujo, un nombre…siendo los hombres y las mujeres tan cambiante y volubles.
Hace años que se impuso el tatuaje. Dentro del “body art” (arte corporal) es un estilo enmarcado en el arte conceptual de alguna relevancia en los sesenta, especialmente en USA. Se trabaja el cuerpo como material plástico, se pinta, se calca, se ensucia, se cubre, se retuerce; el cuerpo es el lienzo o el molde del trabajo artístico.
Me pregunto, ¿se utiliza el cuerpo ajeno para tales “perfomances” , para que el artista pueda elucubrar en sus dudas y sus íntimas interrogantes? ¿Se prestan los tatuados a que alguien más o menos visionario quiera demostrar sus dudas?
Eso de ir al castillo de irás y no volverás, me seduce muy poco cuando la mayor parte de los tatuajes son permanentes. ¿Estamos entrando en una espiral en la que el centro es el cuerpo humano con el que se juega? ¿Estamos en un nuevo episodio de Frankenstein? ¿Son conscientes las mozas que achican o agrandan sus tetas a voluntad?
Siempre he oído decir y, ello es casi un axioma, que cualquier intervención sobre el cuerpo humano supone un riesgo. ¿Estamos corriendo un riesgo absolutamente innecesario por adscribirnos voluntariamente a una corriente artística?
Son cosas que yo me pregunto.
Buenas tardes.

El amigo Juan Enrique Más, periodista, cuando comenzó lo de la comarcalización como consecuencia de la Autonomía, al referirse a las comarcas del centro de la provincia las titulaba de “Valles Centrales”, a mi modo de ver con acierto. Tres valles que van de norte a sur dan carácter a esta parte de la provincia castellonense: El primero que va desde La Pobla Tornesa hasta La Jana; el segundo es el que está surcado por la Rambla de la Viuda primero y Carbonera después y el tercero que resulta más pequeño aunque vivo y poblado como es el Pla de Meanes que termina en Torre Embesora. Obviando cualquier sugerencia al respecto, los geógrafos y los políticos valencianos impusieron la actual comarcalización que, en lo referente a la zona que aludo, solapa la Plana Alta, el Maestrat y la Comarca del Alcalatén. Una verdadera pena a mi entender porque me resulta absurdo que la localidad de les Coves de Vinromà quede desvinculada del Maestrat de Montesa (fue Bailía Major) y pasa a formar parte de la Plana Alta que más que una comarca es un churro.
Me metía hoy en estos berenjenales porque el fin de semana lo he pasado en uno de estos valles cuyas características son bien patentes. Y, al estar en contacto con la naturaleza he visto un árbol ya casi desaparecido cuya peculiaridad era la de producir un fruto utilizado y mucho por los vecinos de la zona. Me refiero a la “servera” cuyo fruto es la “serva” que en otros enclaves nada lejanos se conoce como “azarolla” y “sorolla”.
La fruta la da en otoño y como todos los frutos de esta época es total y exageradamente astringente. Los beneficios que sobre diarreas y cagaleras pudieran observarse y transmitirse, quedaron oscurecidas por los medicamentos específicos contra tales males.
Era todo un rito el disponer sobre cañizos “les serves” para lograr la total maduración. La dosificación variaba entre las comarcas yendo de dos “serves” a veinte “serves”.
Es necesario recoger todas estas antiguallas al objeto de poder estudiar el comportamiento de nuestros antipasados y reflexionar sobre la utilización de frutos absolutamente naturales.
Acompaño una foto en la que pueden verse aún verdes “les serves”. Decían los más antiguos al referirse a estos árboles de lento crecimiento que los plantaban los hombres para que se beneficiaran los nietos. Verdad será, digo yo.
Buenas noches.

A pesar de las connotaciones negativas que yo apuntaba ayer sobre los trasteros, en ellos, pueden encontrarse por alguno de sus infinitos rincones, vestigios de pensamientos apenas intuidos y proyectos que no pasaron de una simple inspiración.
Hablaba de una de sus características principales y era la del olor a cerrado, porque cerrado el tratero permanece la mayor parte del año. Aquí en casa, a ese olor lo denominamos olor a “sostre”, confundiendo la traducción de “techo” por la de desván. Que lo diga sino el amigo Drosi experto en parla. O que Juanjo Trilles asevere ante la pifia, aquello de “cal dir…”.
Por todo ello quiero referirme a otra perla reencontrada referida a una época muy concreta. La del inicio de la Universidad de Mayores en el seno de la Jaume I. A Salvador Cabedo lo conocí en el Colegio Universitario, aquel que se instituyó como arrendatario del Seminario y durante años estuvo impartiendo estudios universitarios un tanto incompletos. Este Profesor de Filosofía, formado en Alemania, en varias ocasiones me habló de las aulas dedicadas a las personas mayores en la universidades alemanas en las que se trataba, con tales aulas, reencontrar a muchos mayores con estudios y disciplinas ya lejanas y, en otros casos, aproximar el Alma Mater (a la madre nutricia) a quienes por diversas circunstancias no habían pisado tan doctos pavimentos.
Salvador Cabedo, regularizada la Jaume I, aireó convenientemente la universidad de mayores de ahí que y otros treinta y tantos, nos matriculásemos, asistiésemos dos días a la semana completando así un primer ciclo de tres años y, a continuación, atendiendo nuestros ruegos, otro de tres años más.
El rememorar estas vivencias forma parte del contenido del trastero de la memoria. Hubo momentos sublimes y, tratándose de mayores, me he de referir a las ausencias de quienes formaron parte de aquella primera promoción. Gallén, Álvarez Ballarin, Pérez y algún otro que se me escapa por las rendijas del trastero. Hubo también momentos chuscos y chocantes como el de la aparición de un estudiante ya aventajado, algo mayor que observaba una actitud un tanto rara. Le dediqué un soneto muy malo, porque el personaje no era mejor.
Viene a esta clase un tío
antiguo, calvo y bien vestido,
del que nadie sabe de do ha salido,
caído por aquí tras el estío.
Al parecer su sapiencia es mucha
en viendo las interrupciones,
pues pregunta sobre todas las cuestiones
y parece que para nada escucha.
Mucha paciencia ha de tener el docente
en notando tan continua interrupción
al perder siempre el hilo del carrete
a causa de la pesadez de tal paquete
que es motivo de cachondeo e irrisión
entre el sufrido colectivo discente.
Eso es todo lo que me sugiere mi trastero. Si me empeño, seguro que saldrán más y más motivos de recordanza y de reflexión.
Buenas tardes.

Cuando el reciente ”boom” inmobiliario, los vendedores doraban las píldoras promocionales añadiendo en sus ofertas, entre otras ventajas, la plaza de garaje en el mismo edificio o un trastero. Ya opiné sobre la cuestión hace algún tiempo en el sentido de considerar el trastero, eso: un almacén de trastos inservibles, de juguetes irrecuperables, de artilugios rotos. Todo ello aderezado con el olor inconfundible de las cosas viejas que nos hacen levantar las aletas de la nariz en plan defensivo. Pensaba –y sigo pensando— que cuando algo ya no sirve su mejor destino es el ecoparque en el más civilizado de los casos, o más expeditivo, en el contenedor de la basura que tiene la genta bajo de casa.
Pero, por la boca muere el pez. Tengo un garaje en el que cualquier día no me cabrá el coche a la espera de la liquidación de paquetes y cajas preparadas para su expedición a lo más lejano. A pesar de lo que digo más arriba, soy coleccionista de todo y cualquier papel puede ser un dato, un motivo de comentario o un recuerdo.
Cuando estaba escribiendo la serie “Per places, carrers i carrerons”, fijé mi atención en un personaje del que escaseaban noticias a pesar de tratarse de un individuo singular, de un autor teatral, de un notable poeta…nacido en Castellón allá por la primera Guerra Carlista (1837) y fallecido en Madrid en 1883, según unos. Comenzó estudiando Derecho y acabó “com Camot”, como decimos en mi pueblo. Llegó a estrenar algunas comedias entre ellas “El que nace para ochavo” y muchos autores pudieron estrenar otras gracias al negro trabajo de Don Pelayo del Castillo. Pudo con él la vida bohemia de aquel Madrid de la Restauración y dentro de tal vida, a la que adoraba en exceso, la botella.
Una gacetilla sobre teatro publicada en el “Gil Blas” de 24 de Enero de 1887 comenta el estreno de la obra citada, lo cual induce a pensar que 1883, no es la fecha exacta del óbito. Se refiere a las cualidades teatrales del autor: “Su principal talento, el que todos le reconocemos, el que muchos le envidian y del que algunos se aprovechan es el dialogar con una soltura y corrección admirables…” “El día que el autor de (…) escriba por algo más que por el miserable amor a la chuleta; el día que ordene un poco las poderosas facultades de su imaginación y ajuste su vida a las exigencias de la sociedad, que hoy desconoce, aquel día no dudamos que las letras tendrán un adepto que las honre y el teatro un escritor que lo engrandezca…pero ¡esperanza inútil! El día que el Sr. Castillo haga todo eso se considerará desgraciado y hoy no se cree más que un excéntrico”.
Una prueba de sus posibilidades la da el poema siguiente:
Homero pidió limosna;
el ilustre genovés,
el gran Colón mendigando
por toda la Europa fue;
Cervantes pasó en su patria
más trabajos que en Argel;
que los tres tuvieran hambre
es indudable; pues bien;
yo, sin valer la mitad,
tengo el hambre de los tres.
No lo tiren todo. Siempre hay algo del pasado que nos pertenece y no basta la simple memoria. Precisamos del objeto, del papel de lo tangible… pero no lo lleven al trastero.
Buenas tardes.

Ayer martes me pasó por alto el hecho de que se conmemoraba la festividad de San Cristobal que, junto a San Blas componen el equipo patronal de mi pueblo.
Cuando me ocurren fallos como éste, de inmediato echo mano de la “Legenda aurea” o Leyenda Dorada de Santiago de la Vorágine que me pone al día en santoral cristiano.
En ocasiones se ha cuestionado la existencia o no existencia de tal santo de gran predicamento y devoción sobre todo en la edad media, época repleta de pestes y epidemias, lo que, al parecer, posibilitaría su patronazgo al sufrir Castellón tales males, aparte del carácter endémico del paludismo siempre presente nuestro término.
Según el autor citado “Cristóbal de origen cananeo, en su edad adulta llegó a medir doce codos de estatura; por su corpulencia y su aspecto de gigante infundía terror a quienes le veían”. Por su parte San Ambrosio compuso en honor de este santo un prefacio que en su parte final, dice: “Este santo alcanzó de ti la gracia de que perdonaras a quien tanto había perseguido, te rogó que en adelante libraras de enfermedades y de pestes a cuantos se encomendaran a él y tu tuviste a bien acceder a su ruego”.
De ello deduzco el patronazgo de Castellón y compruebo que Cristóbal era un gran gigante. un “codo” es “una medida lineal, que se toma de la distancia que media desde el codo a la extremidad de la mano”. Efectuada la medida de ni antebrazo que resulta ser de cincuenta centímetros, llego a la conclusión que, efectivamente, San Cristóbal podría medir de altura, cuanto menos seis metros.
Y hablando de gigantes en sentido figurado y en relación con la capacidad de trabajo, de sufrimiento y de superación de las personas, he de referirme al amigo Amadeo Ramos, autor del cartel anunciador de las fiestas del Santo que ahora se celebra. A Amadeo lo conozco desde siempre. Desde que el solito cavó el hueco de una cisterna allá por el Grupo San Marcos en lo que era su vivienda. No tendría, mayor mérito si el trabajo lo hubiera realizado con los dos brazos, pero Amadeo no disponía de uno de ellos. Esa circunstancia no le arredró lo más mínimo. Años más tarde lo vi al frente de un restaurante en Peñíscola, en donde camino de casa desde Tarragona, comimos la mejor paella de mi vida. Se dedicó a la venta de pescado, eso si, conduciendo su mujer. Amadeo, en otro aspecto, era –y supongo que lo seguirá siendo—un gran voz flamenca. El cante por lo bajini con acompañamiento de Alex Querol nos hizo vivir veladas inolvidables.
Por fin, ahora, ya mayor lo veo presentando el cartel anunciador de las fiestas de San Cristóbal. Sorprendente como siempre.
Un saludo al amigo Amadeo y par mis clientes, muy buenas tardes.

Vengo observando que, en cualquier publicación sea diaria o semanal, aparecen multitud de páginas dedicadas a recabar la opinión de la gente de la calle sobre cientos y cientos de acontecimientos, para extraer de tales opiniones sabrosos y apetecibles comentarios y sesudos artículos con que llenar páginas y páginas.
Cuando se acercan elecciones, avezados encuestadores atracan a los ciudadanos y casi secuestran sus opiniones acerca de los programas que se plantean por los partidos, llegándose, en ocasiones a conclusiones de todo tipo: desde acertar aunque sea por casualidad, no acertar en absoluto o errar los cálculos extraídos de las encuestas de forma risible. Las mayorías absolutas o las relativas escapan a veces de quienes pretenden domar las opiniones.
Este sistema de adivinanzas, de predecir el futuro con simples opiniones, sistema ampliamente utilizado, dicen que se llama demoscopia y de ella se alimentan infinidad de individuos que, como diría alguien famoso, no tienen otra cosa que hacer. La demoscopia se define como el estudio de las opiniones, aficiones y comportamientos mediante sondeos de opinión.
Yo tengo y mantengo mis dudas sobre la bondad de los resultados, sobre todo en cuanto a la cosa política de los partidos. Y me apoyo en la “opinión” de Totó, el ilustre actor italiano: “La demoscopia descansa en la errónea presunción de que las personas en general tienen opinión.”
Antonio, Focas, Flavio, Angelo, Ducas Comneno de Curtis di Bisanzio Gagliardi nacido en 1898 y fallecido en 1967, como digo, actor, letrista y poeta italiano que intervino, entre 1937 y 1967, en noventa y siete películas y fue considerado una de las figuras del espectáculo más importantes de la historia del cine internacional. Su actividad artística la desarrolló en todos los ámbitos de la cinematografía.
Pues bien, una persona que, entre otras facetas de su vida, desarrolló tanta acatividad, en “mi opinión” es de fiar. Lo que no encuentro tanto de fiar son las conclusiones a que llegan algunos demóscopos.
Buenas tardes

Tal vez sea manía de exfumador pero lo cierto es que los que quemamos tabaco a mansalva durante años y años y que pagamos una inimaginable cantidad de dinero por el vicio, ahora estamos molestos junto a un fumador y nos repugna todo lo relacionado con él, como por ejemplo el caso de los ceniceros repletos. Lo cierto es que los fumadores que, conscientes de las molestias que producen han optado por el uso continuado de los ceniceros.
Puede que los ex seamos mucho más exigentes y pretendemos que los fumadores rematen la faena llegando a la limpieza de los ceniceros para su siguiente uso, liberando de tal limpieza a quienes nada tienen que ver con el tabaco y con su humo.
Estos día me he dedicado a relatar los inconvenientes de los perros y sus caquitas y, ayer, al otro inconveniente social que es la proliferación de chicles en la vía pública. Hoy la referencia es otra.
Los coches, en ocasiones, son como salas de espera de quienes esperan la llegada del novio, de la novia, del esposo o de la esposa que, en ocasiones retardan su llegada con el consiguiente consumo de cigarrillos. En algunas ocasiones las colillas de los cigarrillos consumidos son echados al exterior del automóvil y, las más, van a parar a los ceniceros que todos los coches siguen teniendo en su interior.
Por lo que se ve las esperas suelen ser numerosas y dilatadas. Los ceniceros se atiborran y el fumador que espera, llega a darse cuenta de la acumulación de colillas. Entonces en un gesto de higiene que le honra extrae las colillas y cuando –continuando el gasto—debería depositarlas en una bolsita de plástico… ocurre que las arroja –casi humeantes—al pavimento sobre el que está aparcado el coche. Total: hay espacios muy ocupados por los esperadores absolutamente llenos de colillas, cuando en cualquier sitio existen contenedores que sirven para echar todas las inmundicias, incluso la de los fumadores. M
Ya decía yo que era cuestión de manías de exfumadores y así encontramos manifiestos como el que incluyo.
Buenas tardes.
“”La Dirección Técnica de este Centro Familiar, quiere agradecer al personal fumador, el esfuerzo continuado en la utilización de ceniceros. Es práctica educada y ecológica por demás. No obstante, sabiendo que cualquier otra iniciativa al respecto tendrá amplia y voluntaria aceptación, rogamos a todos los fumadores que, una vez utilizados los ceniceros y, en muchos casos, absolutamente repletos de colillas, los vacíen en lugar adecuado y pasen una “agüita” por los mismos, para evitar olores.””
Miguela es una mujer muy pulcra. Su casa, advirtiendo su comportamiento, debe ser como una patena y todo ha de brillar tal como está mandado en el código no escrito de la pulcritud. Una vez a la semana, colabora con otras mujeres en la limpieza de una parroquia de las de Castellón que, dicho sea de paso, es mi pueblo. Además de darle al mocho y a la escoba, ella se ha impuesto una función que, acorde con su sentir, estima necesaria. Cada viernes cuando ya la limpieza del templo está hecha, Miguela pasa la mano por la parte inferior de los bancos y siempre recoge una cosecha abundante de chiclets que allí son depositados por niños y niñas a los que, en su momento se les reclama atención y, subrepticiamente ellos, muy cucos y sabedores de los que es correcto y no es correcto “pegan” en la parte escondida del banco.
Desgraciadamente no son solo los niños de la catequesis los que incumplen la norma de no ensuciar el espacio común. De ser así, no sería más que una inocente travesura de unas personas que no han llegado ni a la pubertad,
El caso, por ello, es mucho más grave de lo que parece. Las calles y las aceras de mi pueblo de forma ignominiosa aparecen alfombradas de chiclets pisados y, por tanto, aumentado su propio tamaño. Y no solo las calles son depósito de inmundicia. Paséese el lector si quiere por la estación pomposamente denominada intermodal y podrá observar las manchas por el suelo. O váyase a la propia Universidad Jaime I… o a cualquier sitio. Universidad que, por cierto, no hace mucho hizo pública la noticia de que dos de sus alumnos habían encontrado una solución con que paliar actitud tan imbécil.
Me consta que en algunas entidades se tiene en cuenta este estropicio y hasta se prevén partidas presupuestarias con las que mitigar la marranada.
No quiero referirme a las personas que en una supuesta atención al público, siguen mascando chicle adoptando una actitud de lejanía y desprecio que, a mí particularmente, me resulta insoportable.
Buenos días.

En tiempos pasados los pueblos, con dedicación eminentemente rural, descuidaban muchos de los aspectos que hoy consideramos de cumplimiento necesario para con la salud y con la higiene. Cualquier asomo de falta de limpieza es denunciada a los cuatro vientos tratando de preservar, antes que nada, la convivencia.,
No era extraño, hace unos cuantos años, en muchos pueblos ver deambular por la vía pública a gallinas y otras aves de corral a las que se les concedía una libertad de movimientos impensable ahora.
Es bien sabido que aquella libertad avícola, traía, a no dudar, inconvenientes urbanos con consecuencias sanitarias. Aquello pasó, las aves de corral y demás animales de tipo doméstico fueron confinados a su exacto habitáculo. Cuando el personal ha pretendido continuar con la práctica de tener su propio corral y criar los animalillos tal como se había venido practicando desde tiempo inmemorial, ha buscado el lugar adecuado. Todo aquello pasó a la historia. Las aves y los conejos nos son servidos en carnicerías y supermercados debidamente pelados y adecuadamente controlados por la autoridad sanitaria. Ya no hay necesidad de realizar el oneroso trabajo de criar y sacrificar los animalitos.
Lo que ocurre es que, el personal, tras tantos años de contacto con el averío y demás animales, al parecer, tiene necesidad de su contacto y de satisfacer su instinto de pastor, de granjero o de criador de animales sacrificables y, a falta de individuos de tal especie, ha inventado las mascotas que son algo así como animales domésticos pero más inútiles y menos rentables.
Las mascotas sirven para acompañar viejos o para satisfacer las ansias rurales de tantos niños y adolescentes que sueñan con un perro, con un gato o, en casos extremos, con una iguana.
Se ha multiplicado la crianza de mascotas hasta extremos increíbles y puede uno salir a la calle y encontrarse a los paseantes de mascotas… pero. Aquí viene el pero.
Aquellos animales domésticos a que me refería más arriba, de la manera más natural efectuaban sus funciones fisiológicas. Sus dueños lo sabían y pensaban que cualquier terreno era bueno y adecuado para que fuera depositado el resultado de la función.
Los animalitos de ahora, las mascotas, siguen tan libérrimos como aquellos con el inconveniente que supone el asfalto de nuestras calles y el enlosado de nuestra aceras. A pesar de las admoniciones municipales, de las broncas que arman los más estrictos cumplidores de la norma, no existe ningún producto que evite la normal evacuación, siendo por ello necesario el cuidado de la calle con la recogida manual del producto perruno.
No hay día en que en la prensa local no se hable, se proteste y se amenace a quienes tienen reparos en recoger las heces de las mascotas. Al parecer, en nuestra nación el inconveniente está generalizado. Las protestas de todo tipo se suceden con frecuencia.
En fin, que una mascota es muy bonita, puede ser de precio hasta prohibitivo; puede suponer prestigio para quien lo tiene… pero el animalito, ajeno a la sociedad que lo ha encumbrado, caga y mea todo lo que le sobra.
Tengamos cuidado. La cuestión higiénica, es muy importante con el inconveniente de tener unos dueños irresponsables que no se adaptan a la norma que los humanos nos damos para mejor convivencia.,
Buenas noches.

futbolero enquistado o de advenedizo al socaire de los vientos que corren. Mi interés por el futbol, lo he dicho algunas veces, es más bien tibio tirando a frio. No me entusiasmo por lo que se entusiasman los entusiastas al uso, enarbolandoenseñas o soplando vuvucelas.
Si digo lo que digo, es porque mis ojos y mis oídos están saturados de informaciones futboleras, de las del campeonato de Europa; de lo dicho por futbolistas, por entrenadores y, sobre todo, lo expresado por los profesionales de la información, superenterados (dicho a la manera colegial) de todas las circunstancias que rodean y ahogan el día de hoy, día en que España (es curiosa la cantidad de veces que se ha nombrado y va a repetirse este nombre) va a enfrentarse a Portugal, aunque, al parecer, cogiendo el rábano por las hojas Portugal está compuesto por un equipo en el que solo juega el tal Ronaldo.
Sea como sea ha habido una proliferación de banderitas españolas. Los taxis, los comercios, los particulares todos, han colgado su rojigualda y la flamean al viento. No voy a sacar conclusiones sobre lo que ocurre en dos regiones españolas. No me interesa. Tan solo me admiro del fervor patriótico que la exhibición supone.
Aún así, siempre habrá discrepantes. En un edificio muy alto que tengo por aquí cerca, varias banderas españolas ondean al viento de poniente que nos toca. Una sola, aislada y sola, rara avis de las enseñas, ilegal por más detalles, ondea como tratando de llevar la contraria porque si. Una bandera de la segunda república, triste y más sola que Fonseca, permanece enastada al balcón porque quien la ha puesto no se ha enterado que, la selección nacional de futbol, representa a España en su conjunto y por ello se enarbola la bandera de todos los españoles, hasta incluso de los que no quieren serlo. Allá ellos.
Buenas tardes y que ganemos esta noche.

Tengo un amigo que gusta de recurrir a frases, en forma de cita literaria siempre de factura ajena y cuanto más rimbombante mejor. Me dice que en esta Patria nuestra de la que muchos, ignoro la razón, prescinden a la hora de las preferencias y que, todos, absolutamente todos, de forma irremediable, caemos en el pecado de la impuntualidad llegando a la meta siempre con el crono cerrado.
Efectivamente, refiriéndome a la cita que cito, las dos únicas actividades o cometidos o eventos que comienzan a la hora exacta y prevista , son las misas en las iglesias y las corridas de toros. Puede comprobar el amigo lector cuanto afirmo de parte de otro. Y es una verdad absoluta aunque a alguien le puede parecer un tanto absurda.
Por ello, hace dos días, cuando anunciaba la iniciación del verano en la “iglesieta”, o sea, en la ermita de Sant Joanet de Vora Riu Sec, me olvidé de la hora en que iba a comenzar la celebración. Gracias al amigo Drosi del Raval que me tiró de la oreja y preguntó por la hora, caí en la cuenta del olvido. Aunque, en honor a la verdad, como ya son muchos años los que tal acontecimiento ocurre precisamente el día 24 de Junio Festividad de San Juan Bautista, a las ocho de la tarde, tal vez caí, por ello, en la incorrección.
Sepan todos que, naturalmente, quedan invitados al acto. Después, a pesar de la crisis habrá el correspondiente “porrat”, adecuado a las circunstancias.
Buenas tardes.
Según me anuncian desde varios ángulos, el verano ha comenzado y ya se desatan todas las excentricidades esotéricas que en torno a este solsticio se suscitan en las mentes ardientes ávidas de secretos, sátiros y selenitas.
Es verdad que, la vida e historia de Juan el Bautista, el precursor, se ha derivado a lo largo de toda la historia a múltiples interpretaciones mezclando lo que es religión con lo que no lo es.
El sábado próximo se saltarán las olitas de la suerte, se encenderán contaminantes hogueras en la arena y se brindará no se sabe bien porqué.
En fin, cada cual se toma la vida según le place. Por ello, en la Ermita de Sant Joanet del Riu Sec, al final del camino del Crémor, el domingo, día 24 que es el señalado, celebraremos la festividad del Santo que fue patrono de la gente del “borrelló”, de “filaors” y “espardenyers”.
Los amigos que puedan leerme, si lo desean pueden venir y allí cantaremos los gozos al Santo, al Precursor. Quedan invitados.
Hasta el domingo.

El blog de mi amigo Drosi del Raval es hoy, un compendio de las lamentaciones del Profeta Jeremías…¡hay qué ver!
Efectivamente tiene razón en todo cuento expone. Es lamentable que al mando no le salga ni una a derechas. La prima, las cotizaciones en bolsa…todo está disminuido. Lo malo es que siguen dando como palos de ciego en una piñata de la que no paran de salir regalos en forma de opiniones, de iniciativas y de posibles soluciones.
Me choca lo que hoy leo. Van a dejar de prescribirse por nuestros médicos una serie aún no concretada de medicamentos que, por lo que se ve, son por su consumo, necesarios para la salud del personal.
A un solo día de que comience el verano y, con ello, apriete de verdad el calor y con él surjan los inconvenientes que le son propios, a los cerebros organizadores se les ocurre apartar de las listas unas pastillitas que conocemos como omeprazol y cuya finalidad, al parecer, es la eliminación de los efectos nocivos que los otros medicamentos pueden producir en nuestro organismos. Por otra parte siguiendo el plan de ahorro, se nos va a privar de algunos antidiarreicos absolutamente necesarios hoy, cuando el cuerpo, por efectos del calor, puede entrar en crisis abdominal y ser precisa su administración. Pero lo que más me ha chocado ha sido la eliminación de las lágrimas artificiales que eliminan la sequedad ocular…
Aprovechando este solsticio veraniego, la Alcaldesa de Madrid piensa eliminar algunos días de recogida de basuras por lo de siempre el ahorro. Ya sé que tal iniciativa no reza en Castellón que es mi pueblo, pero la iniciativa madrileña puede incorporarse a los lamentos de mi amigo Drosi.
Mientras, mis conciudadanos no reciclan lo suficiente como para ser considerados vecinos de Gran Capital. Y, por otra parte, los servicios de recogida –por lo menos aquí por donde yo vivo ¡extrarradio!—no son excesivamente presurosos.
Total. Que viene el verano y lo que podrían ser lenitivos para nuestros cuerpos los absorbe la crisis. Y los perritos, ahora conocidos como mascotas, siguen dejando su esplendor sobre el césped de nuestros jardines. ¡Vaya verano!
Buenas tardes.

La noticia que esta misma mañana me ha venido a los morros (y perdonen, pero no es fiesta) es la que publica un diario local: “Aplicación de las medidas de ajuste impuestas por el Consell. SANIDAD DESCONTARÁ LAS MEDICINAS DE LA PENSIÓN MENSUAL DE LOS JUBILADOS…
Es desde hace mucho tiempo la apetencia más acusada de políticos y banqueros. Echar mano de las reservas de las pensiones con que atenuar sus fracasos. El importante patrimonio urbano que las Mutualidades Laborales habían acumulado a lo largo de bastante tiempo y, con el objeto de garantizar las pensiones, tras la integración de tales entidades con el Instituto Nacional de Previsión y otros organismos se formo el monstruo de la Seguridad Social y aquel patrimonio voló, voló…
De nuevo se vuelve a la carga y ahora, nada menos, se nos obliga a los jubilados, con nuestras aportaciones, a resolver el grave problema de la farmacia cuyo origen ya lo saben todos, está en la propia industria. Hace ya algún tiempo que de forma solapada se ha estado acusando a la tropa jubilada de malgastar en medicamentos. Propaganda que ha cundido en la sociedad hasta convertirnos en dilapidadores, cuando la realidad es que, cualquier fármaco que consumamos con cargo a la Seguridad Social es objeto de receta firmada por un médico el cual, a la vez, lo prescribe, no por capricho del enfermo sino por el deseo profesional y ético de minorar los efectos de cualquier tipo de enfermedad.
Pero lo bueno del caso es la noticia en sí. La redactora de la noticia ha embarullado de tal manera su primicia que el lector medio y de buena voluntad se queda a dos velas. Pido a tal profesional de la noticia que frene sus impulsos literarios y se ciña de forma escueta a la información que ha de llegar a los lectores.
Por fin los políticos consiguen nuestra participación efectiva en un grave problema económico. Y nosotros, pobre gente, sin enterarnos de nuestra responsabilidad. Podrían despedir asesores y políticos en activo para paliar los déficits de caja.
Por mi ya podrían haber empezado al destrío y apartar el “rebuig”.
Buenas tardes.

L´home no ès com un poble
que viu de son passat.
La inert continuïtat
es l´impuls de l´immoble.
La vida és massa curta
per a viure “de cor”
i cal véncer la por
que la força li furta.
Mes quan l ´home es creu lliure
perquè viu son antull,
troba, inflat per l´orgull,
la raó de son viure.
Ell no és fet mecànic
que va sols perquè ve.
Rebel perquè té fe,
rebutja el fre tirànic.
Sageta disparada
pretén tòrcer el tir
Mes ja no pot fugir
Sa tràgica volada.
B.A.T- 1953

Cuando ocurre algo parecido a lo que he leído hoy, el escepticismo, cuando no la ironía, se retrata en la cara de mucha gente y no es sino el resultado de varios fracasos sonados que han impedido el despegue positivo de nuestra economía provincial.
Al parecer y con el beneplácito de la Presidencia de la Generalidad, Jesús Ger, el de Marina D´Or, ha propuesto la costa mediterránea de nuestra provincia –o parte de ella—como asentamiento de eso que se ha dado en llamar “eurovegas”.
Y me remito a la ironía de muchos ante la noticia, porque ya hubo en los años sesenta un proyecto de asentar en los mismos terrenos un complejo de ocio que, por no recibir ayuda ni económica ni política quedó en nada. Con posterioridad fue Disney (el de París) el que, al parecer, intentó su asentamiento en idéntico lugar. Nunca nadie dejó constancia cierta del porqué Disney no vino. Se especuló con el capricho o el deseo de alguien que no podía permitirlo. Nunca más se supo.
Ahora, Barcelona y Madrid se disputan el asentamiento de tan fabuloso negocio sin que lleguen a mojarse lo suficiente como para que los responsables del negoción den su asentimiento.
Al parecer, uno de los factores que podrían tomarse muy en cuenta es el de la climatología, factor nunca despreciable y que no se supo tener en cuenta con lo de Disney de París. Y, es que lo de la climatología y la productividad de su bonanza podría valer lo suyo.
Nosotros estamos encantados con nuestro clima y los de fuera, a pesar de algún borrico que protesta por la humedad ambiente, lo están igualmente.
Pio Baroja, aún cuando en alguna ocasión no fue excesivamente amable con nuestra tierra, en una de sus novelas de la primera trilogía “La tierra vasca”, concretamente en “El Mayorazgo de Labraz”, en su epílogo, entre otras frases, dice ésta: “ Y pasaron muchos días andando, andando, recorrieron pueblos y atravesaron casi todo Aragón y entraron en el Maestrazgo./Una tarde al anochecer, al subir a una cumbre, Marina vio a lo lejos la costa y la mancha azul del Mediterráneo, que se confundía con el horizonte./El cielo tomó después tonos de un rojo pálido; los montes oscuros se embozaron de niebla de la noche, la mancha azul del mar se confundió con el cielo. / Aquella tierra, entrevista un momento, era la tierra del sol, la tierra prometida, adonde iban marchando desde hacía tanto tiempo. / Soñando con ella, durmieron los dos al pie de un árbol…”
Buenas noches.
A pesar de todos los pesares sobrevivimos. A pesar de las informaciones que tratan de quitarnos el hipo y la vida, seguimos vivos, porque más aún, es primavera y la naturaleza que nos cobija, nos alimenta y nos mima no dimite que, dicho sea de paso, sería deseable para nuestra salud el que las dimisiones fueran una cadena interminable. Porque, curiosamente, la gente dimisionaria, de antemano, se cubre el riñón y a continuación, con cara de circunstancias, presenta su carta de dimisión.
Es curioso lo que nos ocurre a los españoles con el dinero que nos administran los ejecutivos, los tiburones y los mandamases de la pomada.

Es curioso que el dinero se funda como el plomo y más curioso resulta ver a los autores de los repetidos desacatos, salirse por la tangente como espíritus ofendidos.
Como decía, la naturaleza sigue su curso y así, vemos a la pareja de saltamontes que ajena a lo que por su alrededor ocurre, continua su tarea de perpetuación de la especie. Podrían representar a la humanidad que trabaja y que no pierde el entusiasmo. Tienen en alta estima su función en este mundo.
Por el contrario ¿Qué culpa tiene la rosa? ¿por qué un insignificante bichejo –coleóptero o lo que sea--, se empeña en actuar como la prima de riesgo, cercenando la vida y la belleza de la rosa?
Por hoy no se me ocurre nada más. Seguirán los cañonazos económicos y nosotros, como la pareja de saltamontes seguiremos pensando que la vida merece la pena vivirla aunque bichos como el de la rosa se empeñen en hacernos la más grande de las puñetas.
Buenas noches.
Dicen los que más saben sobre cuestiones políticas, económicas y sociales que estamos en un momento peligroso que puede acabar con todo lo que, hasta la fecha, ha sido sustento de nuestros pensamientos y acicate de las ilusiones de muchas personas.
Pero no. Los ladrones que, como se sabe, no son gente honrada han tomado la dirección de casi todas nuestra instituciones y han estado dictando las normas que casi todos hemos estado cumpliendo.
Dicen que hay una quiebra de todo el sistema y que, naturalmente, a pagarlo “pocarropa”. Los ladrones –que son incontables—han utilizado como arma eficaz la mentira en sus más insospechadas variantes.
La mentira, según el diccionario, es “decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa”. Mentir es inducir a error, es fingir o aparentar, es falsificar algo o, también, faltar a lo prometido quebrantando un pacto.
Doña María Moliner, más a la pata la llana, resulta más incisiva cuando dice que mentir “es decir cosas que no son verdad para engañar”. ¡Madre mía!
Cuanto personal, cuantos personajes, cuantos asesores, cuantos de todo, nos han estado engañando y como ha crecido su censo, en estos últimos tiempos.
Los mentirosos son pertinaces. Si usted pilla a uno en plena tarea de mentir y engañar, lo más posible es que le diga que mentir, según el diccionario de la RAE es “el chasquido que producen las coyunturas de los dedos al estirarlos…” y, seguro, se quedará tan fresco.
Que ustedes lo pasen bien. No alternen con ellos, no les hagan caso porque siempre ustedes saldrán perdiendo y ellos ganando.
Buenas tardes.

Es algo totalmente cierto el hecho de que hoy, por gran parte de la sociedad se menosprecia, se minusvalora y se margina a la familia. Especialistas de todo tipo y especialidad están alertando de la posibilidad de que dentro de unos años –no sé cuantos--, no haya relevo generacional tal como hoy aún se le conoce. El número de hijos disminuye, una veces por simple abulia, otras por cobardía de hacer frente a la situación supuestamente conflictiva que la llegada de los hijos.
Se considera a la familia un lastre antipático, generador de autoritarismos y algo que a estas alturas del siglo XXI, es algo que se ha de superar desterrándolo de una sociedad cómoda y egoísta.
Quien me conoce es sabedor de las circunstancias dolorosas por las que he pasado con la muerte repentina de mi esposa, de Rosa, ocurrida, además fuera del ámbito normal, lejos de casa. No pretendo, al decir lo que antecede, insuflar un dramatismo literario con el hecho en sí. Únicamente pretendo resaltar el hecho de que si ante tales circunstancias no hubiese tenido el apoyo, la presencia y el cariño de mis hijos y nietos, todo hubiera resultado mucho más duro y dramático. El contacto de mis manos con todas las manos de los míos, ha servido, sirve y servirá para que eternamente obtengan mi agradecimiento y mi amor.
Saben mis amigos que en muchas ocasiones he alardeado de que en la mesa nos sentamos veintisiete personas con mucha paz y bastante armonía. Por cuanto acabo de comentar, sería una plaza menos, pero, hete aquí que me acaban de anunciar el estado de buena esperanza de una de mis nietas, con lo cual el número, a Dios gracias, sigue siendo el mismo… de momento.
Sirva este comentario como aportación al Congreso de las Familias que se está celebrando en Madrid.
Ustedes perdonen y buenas noches.

Mira por donde y, hablando de pasado sobre el Desierto de las Palmas en mi blog de ayer, me entero que tras el abandono de su Convento de las Monjas Capuchinas de Núñez de Arce, la rama masculina de la misma orden residente en la Parroquia de la Sagrada Familia de la Ronda de la Magdalena, también recoge velas. Y no solo estos frailes, sino loa carmelitas de Ros de Ursinos, que, por el consabido problema de crisis vocacionales, también echa el cierre.
Fue este convento vivero abundante de vocaciones carmelitanas que nutrió el cenobio carmelitano del Desierto de las Palmas, en el cual, durante mucho tiempo he conocido gran número de frailes que, tras su formación se han ido desparramando por el mundo.
No soy quien para juzgar sobre las crisis vocacionales aunque si puedo lamentar su existencia. Los frailes del Desierto, en muchas ocasiones dejaron sus quehaceres y su oración y bajaron a Castellón para, con su ayuda, mitigar los graves perjuicios causados por epidemias de cólera. Tanto, que el propio ayuntamiento de Castellón, cuando lo de la famosa desamortización de Mendizábal, medió y abogó para que sus efectos no perturbaran la vida monástica y de oración a la que un buen número de frailes estaban dedicados.
Siempre me ha llamado la atención el sistema de vida conventual y sus matices. Sobre todo la pervivencia de modos de trato humano ya nada corrientes entre el resto de los habitantes de esta tierra.
En cierta ocasión, en la que un grupo de entonces jóvenes, llegamos hasta el convento con la intención de pasar allí la noche. Algunos dudábamos de que, ya de noche cerrada, nos albergaran. El que llevaba la iniciativa, ya en la rotonda de entrada rodeada de banco corrido, tiró de campanilla y de inmediato apareció un fraile rechoncho que nos dijo:
--Ave María.
--Sin pecado concebida. Contestamos todos a una.
--Hermano, por caridad, ¿podrían alojarnos por esta noche?
El hermano sin decir nada, abrió la puerta y todos en silencio fuimos ocupando unas habitaciones –no celdas—que colectivamente compartimos tras el cansancio de la subida.
Es un modo de vivir y una manera de enfrentarse a la realidad.
Añoro aquellas excursiones al Desierto de las Palmas. De verdad. Espero que siempre, ya de noche, en la portería del convento, esté un hermano que me abra la puerta con naturalidad y que me brinde hospitalidad. Casi nada.
Buenas tardes.

Aunque el otro día me refería a La Bartola como mirador ideal para observar la exagerada iluminación de que se dispone en La Plana y en concreto a los términos de Benicasim y Castellón, la verdad es que hace cuanto menos cuatro o cinco años que no había estado en el Desierto de las Palmas.
Este domingo, entre nubes, claros y lloviznas, con mis hijos, subí a la montaña desde Benicasim, atravesamos todo el territorio y volvimos a casa por la Magdalena.
Un cúmulo de recuerdos y vivencias se agolpaban en mi mente. Aquellas caminatas que organizábamos atravesando el desierto, caballeros de alpargata vil y de pseudo mochilas, se realizaban con el fin de encontrarnos con la naturaleza pura que teníamos más mano, privados como estábamos de poder llegar algo más lejos a causa de la falta de numerario que nos lo permitiera. Les Agulles, el Bartolo y otros lugares, eran entonces los modestos abjetivos. Luego llegó algún momento más propicio y volamos algo más lejos y nos envolvimos en los olores y engullimos los sabores de nuestra tierra. Pura envidia me da el amigo Drosi cuando relata sus caminatas…!
Aunque aparentemente esté todo el Desierto igual que siempre, encontré matices que suponen un paso de tiempo. Subiendo al Desierto desde Benicasim, el primer hito que entonces nos encontrábamos era el Más de Mingarro, en donde cogíamos el camino que por la Font del Poll (¿es correcto?) bordeando las viñas y las huertas carmelitanas llegábamos hasta la Font de la Teula. Los incendios reiterados y crueles cambiaron la fisonomía en varias ocasiones. Como es natural el domingo que cito, no usamos tal itinerario y si la carretera que entre rodenos llega hasta el Más de las Comba y que recuerdo haber pasado cuando la carretera era construida como enlace de La Plana con La Pobla y Cabanes. Desde allí, a la derecha el camino de la Font Tallà y siguiendo la ermita y Fuente de San José. (Un día que Rosa y yo huíamos del calor de Benicasim, nos refugiamos en aquel ámbito y observamos durante mucho, mucho rato, el quehacer nervioso de la ardillas…) No quiseque paráramos en sitio alguno. Seguimos por la parte de arriba del Convento hasta llegar a la Portería junto al Más de Feliu y desde allí a La Bartola, aquella feliz idea de Ferrandis Salvador, entonces Presidente de la Diputación y Delegado de Auxilio Social. A partir de allí, el tobogán nos arrimó hasta la Magdalena. La lluvia que nos precedía había dejado el bosque limpio y brillante.

Al pasar junto a nuestro solar, me hice la promesa de que el año de 2013, el día 3 de Marzo, no faltaría a la Romería. De verdad.
Buenas tardes.
Lo que se conoce como fiesta patronal o conmemorativa, es cuestión de vital importancia en el diario quehacer de los habitantes de los pueblos o ciudades que, desde siempre, han prestado interés a lo que pudiéramos llamar la organización de eventos festivos, semana de fiestas, fechas conmemorativas… No quiero llegar hasta el principio de lo que supusieron para los antiguos este tipo de fiestas. No es preciso ir tan lejos por algo que, cada año se renueva sin dejar de lado las raíces de lo que se conmemora. Existe una doble tendencia: seguir lo tradicional, sin dejar de ocuparse de lo que la vida nos depara de nuevo cada día.
Nosotros, por estas tierras tan calificadas de coloristas y barrocas, nadie tiene que decirnos cómo se organiza una semana de fiestas en la que de manera imprescindible se precisa de la colaboración de todos y, sobre todo de su participación. Ello supone que, en ocasiones, lo que organiza el supuesto ente festero o festivo, vaya un poco a remolque de lo que de forma espontánea el público, en un momento dado, demanda.
Así, aunque ese a veces caballo desbocado de la espontaneidad, ha de ser sometido manteniendo las riendas bien tirantes, sin malevolencia, la realidad supera a lo organizado o preestablecido. Aquí, por ejemplo, las “collas”, las gayatas y los particulares se desentienden un poco de lo que el máximo entre festero tiene establecido. No llega, de todos modos, la sangre al río y pasada la semana festiva todo sigue normal.
Estos entes a los que se debe controlar, en ocasiones, se salen de madre como en unas fiestas que acaban de celebrarse aquí al lado y que suponen en alguna ocasión, una concesión a lo chabacano y a cierta ausencia de buen gusto. Y, el caso es que, tales salidas de tono, aunque pudiera pensarse lo contrario, están incluidas en el programa oficial de fiestas cuando más bien parecen producto de la alegría que produce la ingesta de determinadas sustancias. El controlar las defecaciones y el organizar un concurso sobre la actitud y las necesidades de un manso, no me parece adecuado dentro de unas fiestas dedicadas a un santo de lo más venerado. También lo de la carrera a calzón quitado más parece un concurso ajeno a lo que por esta tierra ocurre y tratamos de conmemorar.
Ustedes perdonen el tono. Buenas tardes.
Quisiera, cuando cuento estos cuentos de la posguerra y siguientes, no se me interpretara como un añorante, ni como un resentido, ni como un ingenuo. A quienes nos tocó vivir aquellas épocas nos queda el sentimiento de no haber sido comprendidos por las generaciones siguientes. En nuestra juventud fuimos felices como lo puedan ser en este momento los que nos han seguido en edad. Tuvimos nuestras carencias, pero las suplimos con toneladas de esperanza e ilusión; actitudes que, en estos momentos de crisis no salen en exceso a la superficie de los sentimientos. No soy quien para juzgar con benevolencia a unos, los antiguos, ni con acritud a los modernos. Cada día tiene su afán y cada época sus características.
En mi pueblo, que es Castellón como es sabido, el censo de mujeres trabajadoras, empleadas por cuenta ajena no ha sido escaso. Quisiera distinguir tres actividades. La del servicio doméstico que agrupaba a las sirvientas (a las que estaban “en amo”)y a las lavanderas. Las empleadas en las fábricas de tejidos y afines entonces aunque no grandes factorías, si en número notable. Y a las que durante las campañas naranjeras acudían a los huertos como “collidoras” o a las que en los almacenes llevaban a cabo las tareas de embalaje. Naturalmente dejo aparte a las empleadas de comercio y de oficinas.
Ello suponía un censo de mujeres bastante notable lo que motivaba el inconveniente del cuidado de los hijos, lactantes o escolares. En multitud de ocasiones se recurría a una fuerza mercenaria compuesta por chicas de entre once y catorce años que realizaban el menester de “passejadores”, algo así como niñeras no excesivamente preparadas y que durante la ausencia de las madres se dedicaban a eso a “pasear” los infantes a la par que no renunciaban a los juegos y entretenimientos de su edad.
El estipendio que pudieran recibir era escaso. En muchas ocasiones se les proveía de mandarinas (aquellas de nuestra huerta, sabrosas y repletas de huesos hasta la exageración), pero lo que más satisfacía a las tatas era su ausencia de la escuela. Era una práctica malévola que algo después se erradicó. Las chicas finas (ahora pijas) no querían comer nunca mandarinas porque olían a “passejadora”.
Hablando de escolares, existía otra actividad, ejercida por personas mayores que, aprovechando la amplia entrada de algunas casas, se dedicaban a cuidar niños pequeños (lo que hoy en día en las guarderías se llaman “paquetes”) y la gente conocía como “escola de cagóns”.
En fin, lo de siempre. Con más o menos jabón; con más o menos dinero, casi todo se repite.
Quisiera, desde aquí brindar por aquellas “passejadores” de escasísima formación mi recuerdo. Su labor hicieron. Aunque eso si, como en las comedias de Escalante, su lenguaje era poco elegante pero gracioso. Una le decía a su pupila “Chica, ¿Por qué llores? No lloras. Que cromparé un pastisito de bromera”. Cosas…
Buenas tardes.

En estos momentos de crisis económica, institucional y de identidad, los entes públicos, desde el propio estado hasta el último municipio, y con ellos sus responsables políticos y técnicos, tienen establecido un pugilato para ver quien encuentra soluciones viables para evitar el despilfarro, y con ello, sanear las enjutas cajas comunales evitando en su interior las telarañas.
Uno de los objetivos más perseguidos es el de evitar el enorme dispendio que significa el alumbrado público no solo del casco urbano sino el de todo el término municipal en donde, de forma exagerada, las farolas establecen su reino lumínico.
Invito a quien quiera hacerlo, se llegue tan solo hasta La Bartola, cuando la noche nos cede su oscuridad, para comprobar la cantidad de luces que se llegan a ver, iluminando hasta la exageración no solo el término municipal de Castellón sino el de Benicasim. La mayor parte del año ese ámbito tan amplio y tan ampliamente iluminado permanece solitario, sin gente, fantasmal.
Dicen que existen dispositivos automáticos que, a partir de determinada hora, oscurecen tres de cada cuatro farolas consiguiéndose con ello, reducir la factura. No soy lechuza noctívaga para poder acreditar lo que digo. Simplemente digo lo que oigo.
Dejando aparte, como un paréntesis histórico estos largos años en que se ha establecido la carrera del gasto para ver quien consumía más de todo, desde siempre los entes, a los que me refería al principio, se las veían y se las deseaban para poder pagar con prontitud aquellos servicios técnicos tan poco técnicos y tan escasos en servicio. Se hacía frente al gasto no gastando, tan escasa era la riqueza de que se disponía que era más bien pobreza de la que se pretendía salir con esfuerzo e imaginación.
El centro de Castellón que es mi pueblo, estaba más bien oscuro. Tan solo dos o tres calles disponían de farolas (aquellos limones que ahora han vuelto en algún sitio) y el resto se tenía que conformar con bombillas de escaso vataje y situadas a distancias adecuadas. En la calle en que yo nací y viví muchos años, la de San Vicente, tenía no más de cuatro o cinco bombillas de “veinticinco bujías” a lo largo de toda ella. El sistema de encendido no era automático. Era absolutamente manual, tanto que, un empleado municipal –supongo—recorría en bicicleta todo el perímetro que le correspondía llevando una larga caña con un ángulo metálico en el extremo que le servía para accionar el conmutador. Operación que realizaba al contrario cuando el día llegaba y hacía prescindible la luz artificial. Me llamaba poderosamente la atención el hecho de que el tal empleado municipal, “el llumener”, sin detener la bicicleta realizaba su función, como un picador de toros o un nuevo Quijote “lanza en ristre”.
Aquello se superó, afortunadamente, y vinieron los días de amor y rosas, en los que el cuerno de la abundancia europeo, al secarse, nos ha dejado a todos con el culo al aire.
A pesar de todo, bueno es que se arbitren las soluciones adecuadas parea menguar el chorro que se nos va por el agujero de las manos municipales, sobre todo.
Buenas tardes.
En esto de las opiniones se ha de ir con mucho cuidado para no acariciar la moral de nadie ni herir sus susceptibilidades. Asomándose uno a los medios es como si de un mirador se tratara y lo pudiera ver todo: lo bueno y lo malo. Caminamos estos días, como decía ayer, vigilados por los mercados y su prima, la de los riesgos y no se puede opinar precipitadamente no sea que nos pinten bastos.
Digo todo ello por el asunto de la culinaria y su pariente rica la gastronomía. También entran en este cocido los clientes de los comedores de Cáritas –es un ejemplo—y los clientes del Bulli, pongamos como poloy alternativa opuesta.
Tanto los informes de Cáritas como los de Cruz Roja, alertan del empobrecimiento del personal hasta extremos de pandemia, que impiden la correspondiente ingesta con la que aguantar el cuerpo en vertical. Alguien debe tener los dineros que faltan. De momento se ha de recurrir a la caridad, a las cuestaciones y a buscar almas comprensivas que estén dispuestas a la colaboración por desprendidas.
Lo curioso del caso es que esa cultura de los cocineros famosos (no quiero incluir la palabra chef teniendo la que apunto) ha desbordado todas las informaciones y nos enteramos, por ejemplo, de las estrellas Michelin que cada cual ha ganado. Nos enteramos también de las innovaciones que introducen en sus productos que, en algunos casos, son de chiste malo. También solemos enterarnos que para acceder a tales restaurantes hay que tener cita previa y que una vez dentro, satisfecho el morbo de la nueva cocina, se ha de abonar un pastón que, propiciado por la publicidad no suele ser da bajo nivel.
Así, deslindados los dos aspectos que el mundo actual nos ofrece, uno sofisticado, internacional y de prestigio y el otro sórdido y desagradable, vemos que aparece como factor importante e indispensable el despilfarro: unos que lo practican y otros que lo sufren.
Y no acaba ahí la cosa. Los bromatólogos y los dietistas protestan por el exceso de grasa que determinados alimentos contienen, lo cual, a la larga produce secuelas en la vida de los vivos. Contraponen una dieta como la mediterránea, más equilibrada y sana… pero, a través del cine y de la tele, nos hemos ido acostumbrando a que lo mejor para el paladar es la pizza o la hamburguesa, eso sí, aderezado con diálogos de película americana. Estos americanos han llegado a sublimar los dos elementos alimenticios de más baja calidad y peor enjundia culinaria. Es como el triunfo de lo elemental, rudimentario y primario, un revival paleolítico, vamos.
Acabo de recibir un revista en la que se enaltecen las virtudes de las hamburguesas y me lleva la memoria hasta las ruas (hoy conocidas como bocatas) que mi madre me preparaba para merendar en años…¡ay! y comparo las virtudes de aquella alimentación asentada sobre el sosiego, con estas innovaciones ajenas que tan solo sirven para poder engullir a toda prisa –sin tocar para nada el paladar—tragando impunemente hasta lo que en cierto momento se dijo, la carne de canguro. O que sirven en muchos casos, para celebrar algún acontecimiento utilizando estos comistrajos como signo de elevada cultura gastronómica. Siempre aparece en las películas algún americano que dice: “Te invito a dos hamburguesas y a una pizza…” ¡Grande acontecimiento!
Ya decía al principio de este rollo que podría rozar la ofensa de quien se considere forofo de la carne picada. No es mi propósito. Tan solo rememorar aquellas épocas en las que una de las meriendas más apetitosas y apetecibles era el pan con chocolate.
Que aproveche a quienes estén comiendo o a punto de comer. Recuerden.
Buenas tardes.

Como queda bien patente desde hace tiempo yo, de economía ni papa. Y de macroeconomía… Pues eso es lo que pasa a una mayor parte del personal. Entiendo perfectamente lo de la teoría familiar que no se puede gastar más de lo que se ingresa. Este concepto es el que gira, da vueltas y nos envuelve en toda la información que se nos brinda y con la que se nos castiga a diario: minuto a minuto. Me pregunto: ¿si esa teoría tan elemental no se sigue, cómo van a seguirse otros preceptos, otros conceptos y otras teorías que enlazadas o entrelazadas entre sí forman parte del lío en qué nos han metido?
Los bancos dicen que no tienen dinero o, cuanto menos no tienen el que dicen tener según balances e inventarios. Los indignados, qué duda cabe, tienen razón. Todos estamos tomados por la cabellera. Posiblemente no han sabido plantearse la situación. Posiblemente las soluciones no están en otra alternativa política. Y me pregunto ¿Ha desaparecido por completo el dinero? ¿Han escondido la pasta los malvados?
El riesgo, las primas, los índices…todo lleva a que se nos informe de forma negativa sin atisbo de poder ver eso que constituye el tópico más tonto de los últimos tiempos el de ver la luz al final del túnel.
Los que sean culpables que devuelvan el dinero y que la justicia reparta suerte entre ellos.
Buenas noches.

Utilizando retazos de definiciones, ideas ajenas (que suelen ser mejores que las propias) y postulados para echar a andar aunque sea por casa, al parecer, lo del bienestar, por mucho que se diga lo contrario, es cosa ya del pasado. Alguien se merendó las perras necesarias con que sufragar el dispendio y ahora, llorando, anhelamos la patria risueña. Porque. De la misma manera que J.Montesinos dice en ABC “de izquierdas o de derechas el crecimiento no es una cuestión del BOE o del Instituto Valenciano de Finanzas…”, el bienestar no está fijado por Real Decreto, ni tampoco es algo que pueda deberse a una iniciativa parlamentaria. Si hemos tenido un estado del bienestar será porque alguien se lo ha currado; de la misma forma que si el tal estado se ha volatilizado es porque alguien, como digo más arriba, alguien se lo ha merendado.

Vayamos por partes. El estado del bienestar se define como el “sistema social de organización en el que se procura compensar las deficiencias o injusticias de la economía de mercado con redistribuciones de renta y prestaciones sociales otorgadas a los menos beneficiados”. Ello, naturalmente, ha de estar basado en la Economía de Bienestar cuyo “objetivo global es extender a todos los sectores sociales los servicios y medios fundamentales para una vida digna”.
Ello, como es lógico está basado en tener “un conjunto de las cosas necesarias para vivir bien”. Lo cual nos lleva a “disfrutar de una vida holgada o abastecida de cuanto conduce a pasarlo bien y con tranquilidad”. Y con ello se llega a la siguiente definición “el bienestar es el estado de la persona en el que se le hace sensible un buen funcionamiento de su actividad somática y psíquica”.
De todo ello deduzco, que de izquierdas o de derechas el bienestar no es una cuestión del BOE o de algún centro de planificación… pero se puede recuperar ¿cómo? La solución, otro día.
Buenas tardes.

Lo reconozco. Soy como un vicioso de la prensa escrita. Durante años y años, de una forma u otra¸ he seguido la actualidad a través de la prensa impresa. Podría decir que, aunque la radio y la tele me ofrecen la actualidad de inmediato, necesito el calor y el color de la letra impresa; el sabor del comentario o el olor silvestre de la crónica lejana. No desprecio los noticiarios de radio y tele: solo necesito complementarlos con lo que aparece al día siguiente. Es como preferir el libro a cualquier otro medio más o menos electrónico. Puede que de la imagen de un viejales aburrido y ajeno a la actualidad.
Quizás por ello, estos últimos tiempos, desde que lo de la crisis va en serio, el medio por mi preferido, la prensa escrita, me resulta árida y antipática. Se suceden las noticias negras, se nos informa de lo desagradable. Queda reflejada una mala leche impresionante que aflora en las palabras de cualquiera que tenga voz. Ya, el otro día decía que las peticiones del personal eran constantes, desde el parado que no tiene ni subsidio ni comida y que bien hace reclamando, hasta los que con sueldos, gratificaciones y prebendas hacen de la reclamación una doctrina por aquello de sus adscripciones.
Pues bien. Hoy, sin ir más lejos, he leído algo que añade al cotarro un poco de alegría. Tras tantos resbalones, zancadillas y amenazas, un sector de la producción, el del azulejo en concreto, va a ver elevado el sueldo de sus trabajadores en un porcentaje que no es ninguna lotería pero que supone un dato positivo entre tanto lamento. Ignoro si ello supone un triunfo de alguien o, por el contrario es consecuencia de aquellos brotes verdes que hace años se secaron sin haber llegado a nacer.
Sería de desear que, entre tanto pesimista más o menos interesado alguien de un paso al frente y suavice la situación de tantas y tantas personas que ven en peligro hasta su integridad personal.
Estos días que, por razones personales no estoy en el mejor de los momentos de mi vida, pienso en la posibilidad de que lo negro desaparezca para que brilles lo claro y lo blanco a pesar de tanto agorero y de tanto arúspice interesado.
Que ustedes lo pasen bien.
Buenas tardes.
Aunque mi cometido de padre de escolares o de acompañante finalizó hace algunos años, no puedo quedar insensible a lo que por los mundos de la escuela ocurre. Es evidente la presencia de la escuela y de las escuelas en la sociedad a la que pertenezco. La construcción y reconstrucción de centros de primaria en el ámbito de la escuela pública con los consiguientes y necesarios inconvenientes para la ciudadanía en general y para el mundo escolar en particular, no escapa a la vista de nadie.
Ello me lleva a reflexionar sobre el asunto aunque, ya digo, desde un plano distinto al común de la sociedad. Particularmente me parece cuanto menos raro la corrosión que sufren las escuelas, hasta el punto de dejarlas inservibles para el fin con que fueron creadas . No sé con exactitud la vida real que se concede a las escuelas y cual es el plazo de su amortización, aunque debo pensar que, por parte de quien sea, se ha jugado con alegría a este cometido de derribar o reconstruir. En cualquier caso ha supuesto para el erario público una sangría en estos momentos difícil de recuperar. Llego a pensar que el hecho es como una función reglamentaria e indispensable y no un deterioro paulatino de los edificios tratados por todos con poco cariño y delicadeza…y por los propios alumnos, claro.
Por otra parte, durante todo el período en que se está llevando a cabo esta labor de saneamiento y reconstrucción ha habido sonadas divergencias entre el partido dominante y su propia oposición. Se han utilizado, tratando de salvar las temporadas lectivas, construcciones provisionales, al parecer alquiladas, que para la oposición han sido barracones y para los otros aulas prefabricadas. Francamente, lo de barracones es introducir malévolamente, en las diatribas políticas reglamentarias, un matiz peyorativo con connotaciones de campos de concentración nazis. He sido testigo durante algún tiempo de la utilización de una de estas escuelas provisionales y salvo la cuestión de espacio por la pequeñez de las clases, he observado la instalación de sistemas de calefacción y refrigeración, así como la instalación a determinada altura para impedir humedades.
Pienso que, por parte de la administración se vigilase la reconstrucción de los centros escolares exigiendo unos cuantos años de vida más para no tener que gastar lo que no se tiene. Por lo menos que pudieran durar tanto como las Escuelas Pias…
Buenas tardes.-
Dos amigos de casa, propietarios de una productiva parcela allá por el Serradal, me han traído, obsequiosos, una enorme bolsa repleta de habas, al objeto de que tras ser desposeídas de sus vainas, las pueda cocinar de la forma tradicional de mi pueblo: Faves al tombet. Las habas son unas leguminosas muy apreciadas en Castellón y, aunque no tienen la fuerza de otras pueden consumirse en verde. Del orden de las fabáceas, no solamente en Castellón tienen predicamento. En cualquier parte de Europa se consumen e, históricamente, ya recibían el encomio de quienes en el Renacimiento, por ejemplo, se dedicaban a clasificar los alimentos según sus propiedades dietéticas. Un ejemplo de ello es un famoso cuadro de Anibale Carracci que pintó “comedor de habas” o, por otra parte, la obra Flos Medicinae de Cremona resalta su importancia alimentaria y las propiedades de las habas en los cuatro hexámetros que les incluyo en imagen y cuya traducción les facilito:

“El haba nutre el cuerpo, pero, con la corteza es astringente. Reduce los humores flemáticos y contrae la vista y el estómago. Pero guárdate de comerla en exceso, pues engendra la gota, purga o restringe, da hinchazón y dolores de cabeza…”.

Para nosotros –los de Castellón—las habas tienen también otra propiedad: la de estar vinculadas a la Romería de la Magdalena, en donde, la tortilla de habas, a pesar de las injerencias culinarias más o menos extrañas, suponen el bocata más importante, junto con el ximo, de la gastronomía festiva.
En nuestra parla vernácula no son extrañas las referencias a las habas. Por ejemplo: el divendres, faves tendres. O, en sustitución de aquella frase tan famosa de “causó más daño que un elefante en una cacharrería”, a nosotros nos gusta más la de : “a fet més mal que una bacona en un favar”. Durante los años treinta (no se exactamente la fecha) se rodó la película en valenciano titulada “El fava de Ramonet” porque cuando alguien está alelado o su despiste sobrepasa los márgenes de la permisividad se suele decir que “fulano esta fava”.
El diccionario de Alcover, gran obra, nos ilustra sobre todas estas cuestiones de manera fehaciente. La “fava” o les “faves”, o como Linneo las catalogó, es llamada “vicia faba” “que es “compon de una beina llarguera que conté diferents bessons o grans, ovalats, de dos a quatre cm. De llargària”. Pero en donde encuentro más enjundia es en la descripción del juego de “fava” que consiste en “Joc d´infants en el qual es posen un o més jugadors acalats i els altres els salten, sía posant-se, per`fent diferents habilitats al temps de saltar. Entre el qui salta i el qui el suporta s´entaula un dialeg que sol esser aquest: Fava! /munta i calla/i si caic?/ reventa com una cigala”.
Aunque lo más extraordinario que se ha visto en torno a las habas es una como una leyenda urbana en la que se afirma que este año, por ser bisiesto, los granos que contiene la vaina salen en dirección del “pessó” y no en la dirección normal que sería la de flor. La verdad de esta afirmación es cuestionable pero no podrá comprobarse de manera segura hasta la próxima cosecha de habas que será en la Madalena próxima que si mal no recuerdo, en 2013, será del 2 al diez de marzo.
Con permiso de mi posible clientela dejo el teclado para ir a comerme un plato de “faves al tombet” que podría traducirse como habas al revolcón…
Buenas noches a todos.
Pedir, exigir, reclamar, implorar, rogar, solicitar, suplicar, impetrar, requerir. Es un verdadero clamor el que puede observarse en los medios. Son todos: entidades, oeneges, sindicatos, partidos y hasta los particulares, de modo espontáneo, los que abren la boca ansiosos de engullir lo que, desgraciadamente no hay. Dicen desde el gobierno que no se puede estirar más el brazo que la manga y que no se puede sacar de donde no hay. Ya pueden ponerse farrucos todos, que la vaca está exhausta, seca y estéril. Lo que fueron buenos tiempos se los llevo por delante el viento y lo que queda son facturas sin pagar.
Posiblemente, en estos momentos, lo que se necesita es un poco de cordura y sentido común –aunque de éste hemos ido siempre escasos—, para enfrentarse con una realidad que no tiene vuelta de hoja. Se dice que no es sólo cuestión nuestra sino que el mal de la vaca con evidentes costillares causados por desnutrición, es mal que sufren otras economías.
Por ello pienso que el reclamar de forma irracional beneficios, alimentos, prebendas y sinecuras, más bien es cuestión de paciencia. Todo llegará, dice el optimista. De la misma manera que el jilguero de la foto, nuestra cadernera, se desvivirá por alimentar a su prole, algún día, alguien llegará que satisfará todas nuestras necesidades, y ello es importante, si se pone por parte de todos el esfuerzo que a cada uno de nosotros corresponde.
Hasta entonces…¡hagan cola!
Buenas tardes.

Tras algunos días escondido detrás de mí, estoy dispuesto hoy a reanudar el blog por la simple necesidad de expresar mi pensamiento, mis opiniones y por respirar aire fresco.
Precisamente hoy, 26 de Abril, cumplo en este mundo, un montón de años y no es cuestión de desperdiciar el acontecimiento. Y la mejor manera de festejarlo es leyendo la prensa, sorprendiéndose de lo que en ella se publica y expresando mi punto de vista ante la desfachatez de muchos, la caradura de otros y la penuria intelectual de bastantes más.
Ese mismo día en 1937, según ha sido amplia y contundentemente comentado, en Guernica los alemanes descargaron una buena cantidad de bombas, sufriéndose no sé cuantas bajas entre sus vecinos. Con este motivo hoy, en ABC, se publica una foto en la que uno de esos individuos que mandan por el país vasco le pone una chapela a un “superviviente” de aquel bombardeo, como si fuera el único que salvó la vida.
Cuando el famoso cuadro de Picasso llegó a España, se expuso en el Casón del Buen Retiro. Estaba por aquellas fechas en Madrid y me asomé a las dependencias del Museo. En una enorme sala estaba la famosa pintura resguardada por un cristal de seguridad y frente al cuadro, en unos bancos colocados al efecto, unos cuantos incondicionales, en actitud beata se extasiaban con la obra. Visité a continuación el Museo del Prado y pude admirar las Meninas de Velázquez recién restauradas. Para sorpresa mía, este cuadro, no gozaba de la seguridad con que se había presentado la obra de Don Pablo Ruiz Picasso.
Quien esto firma, ese mismo día pero en Castellón, cumplía un año de vida. No sé si para esa fecha de 1937, habían comenzado los bombardeos en mi pueblo y tampoco sé, hasta la primavera del 38, cuantos bombardeos se llevaron a cabo por unos y otros. Lo único que sé es que yo soy también superviviente de los cientos y cientos de bombas que se desparramaron por Castellón y sus alrededores.
Cuando empezó lo del 36, habían pasado treinta y ocho de lo de Cuba y Filipinas, veintitantos de lo de África, etc. en todos estos acontecimientos hubo supervivientes. Ante la proliferación de buscadores de huesos que tanto han proliferado en España, solo les pido que se calmen, que dejen de buscar huesos, que nos dejen a los españoles con nuestros recuerdos y no nos quieran insuflar odios antiguos. Por favor.
Seguiremos. Buenas tardes.
Su cuerpo aún debe estar caliente cuando escribo este Blog. Mingote, Don Antonio, después de tantas sonrisas arrancadas a todo nosotros, nos he dejado. Añoraré siempre su viñeta tan actual y tan verdadera, tan ajena a la ironía que ahora se estila…Descanse en paz.

Esta misma tarde, a las ocho, En el Auditorio, se ha rendido homenaje por su jubilación al Maestro Francisco Signes Castelló, tras treinta años de dirección de la Banda Municipal de Castellón.
Hace unos momentos que he llegado a casa y aprovecho el momento para anotar aquí y ahora, unas reflexiones que me vienen a la cabeza en relación con el acto.
Me resulta satisfactorio el hecho de que se lleve a cabo un homenaje a una persona por la ineludible razón de haber cumplido le edad reglamentaria y, más si cabe, por haber cumplido con creces la obligación a la que se comprometió el día que firmó el contrato.
Más satisfactorio me resulta el hecho de que a tan sólo veinticuatro horas de haberse producido un cúmulo de acontecimientos, regados todos ellos con el vino –o el vinagre--de la insolidaridad, de la revancha, de los malos humores ciudadanos, del grito, de la pataleta y de la amenaza, en definitiva, de la ausencia casi absoluta de educación y respeto, se congregue el personal para enaltecer los resultados de un trabajo bien hecho como es el realizado por Paco Signes.
No soy yo quien para juzgar el trabajo puramente técnico, es decir, musical que haya podido realizar el amigo Paco Signes, pero si puedo dar razón de que el resultado de su tarea, a mí y a miles de castellonenses, nos ha llegado hasta lo más hondo del ser a través de las sensaciones. La banda, gracias a tan acertada dirección, ha alcanzado un nivel técnico indudable cuyo fin era el de despertar en los oyentes sentimientos estéticos que no todos los artistas saben alcanzar. Tonico Gascó en su laudatio ha dicho algo que me ha llegado a los adentros. El sonido de la banda, en muchos momentos, es como el tacto del “vellut”, del terciopelo. ¿qué más se puede decir?
A lo largo del tiempo, no todo ha sido así de agradable. La banda, en algunos momentos estuvo a punto de desaparecer a causa de criterios muy singulares que exigían su punto final. Paco Signes, tuvo mucho que ver en aquellos momentos en que por decisiones políticas podía Castellón quedarse sin la Banda Municipal que ahora nos alegra, nos entretiene y nos da pinceladas culturales de mucho mérito. La Banda, ahora, es prestigio para Castellón.
Del programa ni les cuento. Músicas todas gratas, conocidas, rigurosamente actuales. Todos, músicos y público hemos disfrutado de todo ello.
Un abrazo muy fuerte al amigo Paco Signes. Su trabajo queda grabado profundamente entre todos nosotros.
Buenas noches

El Belén.
Los miembros de las tres generaciones que me siguen, cada Navida con puntualidad y respeto, han acudido al Hospital Provincial para ver el Belén. Todos ellos, --y son unos cuantos-- se han acordado del Cura del Belén. Todos ellos, se han paseado frente al diorama y todos ellos han depositado unas perrillas en aquel artilugio de cartón piedra para ver saltar al diablo enfadado con todos ellos.
Todo empezó, y perdonen mi falta de concreción, después de la guerra cuando los soldados ingresados en el Hospital Provincial, dirigidos por una animosa monja, aprovecharon todo lo que tenían a mano para desplegar aquel ejército de pastores, lavanderas, agricultores y personajes más o menos reales, con que despertar la imaginación de los más pequeños en torno a la Navidad y Dios hijo recién nacido.
Tras muchos años sirviendo a la iglesia diocesana, Mosen Manuel Carceller, aterrizó como capellán del Hospital y pronto vio las posibilidades catequéticas del Belén. Utilizando viejas figuras, restañando las heridas graves de otras, hizo que el Belén pronto se pusiera en marcha, y, al decir esto, no lo digo como frase sino como realidad. Bajo las construcciones, las montañas, las casas de Nazaret y los palacios de unos y otros, se escondía el cerebro de aquel Belén móvil y articulado. Llantas de bicicleta, cordeles, cuerdas y motores de lavadora reciclados, movían aquel mundo ilusionante para los niños. El desarrollo de la mecánica poniendo en comunicación aquellos artilugios hacía el milagro… El milagro, en verdad, lo hacía Mossen Carceller, manitas desde siempre y sus ideas sobre lo que se traía entre manos. Varias veces me invitó a visitar aquel entramado de tableros, listones, empalmes eléctricos, hilos más o menos seguros. Dios puso mucho de su parte para que no le ocurriese lo irremediable con aquel lío.
No hace muchos años, el Belén cambió de emplazamiento y los propios servicios técnicos de la Diputación Provincial se encargaron del montaje del Belén Navideño. El Mossen siguió estando presente incluso cuando la salud lo relegó a un carricoche eléctrico, por él, manejado con maestría. Ya, esta última Navidad, aunque aún estuvo presente en aquel sótano del Hospital Provincial, apenas podía encargarse de las relaciones públicas que voluntariamente, durante tantos años, había asumido.
Por fin ha llegado el momento de la verdad y Mossen Carceller nos ha dejado. Puede que por las alturas, él, muy manitas, monte algún Belén por encargo de la Superioridad .
Aquí yo y mi descendencia, nos acordaremos cada Navidad de Mossen Manuel Carceller Besalduch, el Cura del Belén del Hospital.
La familia
Eran en total cuatro hermanos de Cuevas de Vinromá que vivieron los tragos amargos de la Guerra Civil. Ángeles, José, Manuel y Carmen, formaban una familia bien avenida en la que los dos hermanos, ambos sacerdotes quedaron incardinados en la Diócesis de Tortosa bajo el obispado de Don Manuel Moll y Salord. Constituída la nueva diócesis de Segorbe- Castellón, ambos hermanos y también ellas fueron a parar a la localidad de Albocasser hasta que una nueva reorganización de la diócesis llevó a mossen Manuel a la Capellanía del Hospital Provincial de Castellón.
Me ha llamado siempre la atención en Mossen Manuel, la discreción con que visitaba a los enfermos del Hospital. No imponía, no sermoneaba: simplemente se interesaba con una caridad sin límites, por el estado de enfermos y familiares. Así ha estado años y años derramando caridad y amor.
Lo de la familia era algo que llevaba muy en los adentros. Se carteaba y se interesaba por todos los Carceller y todos los Besalduch que había por estos contornos. Fruto de ello fue un cuidado árbol genealógico del que estaba muy orgulloso, no por la tarea impuesta sino por los resultado siempre positivo de acercar a los parientes unos con otros y poder formar parte de una saga, de una gran familia.
He colaborado con Mossén Manuel en esta tarea de acercar a los parientes, de hacer piña. Y he visto y he comprobado la inmensa generosidad que ha gastado con todos.
Su devoción
El siempre decía y repetía que la fuerza le venía de la Virgen de Lourdes. Durante años y más tarde sólo, se encargaba junto a otros, de la organización de las peregrinaciones de enfermos al Santuario de Lourdes. Su condición de Capellán del Hospital le daba una cierta preeminencia. Cuando volvía, recargadas las pilas, siempre decía: “un any més he pogut anar a vore a la Mare de Deu. Ella ho ha volgut…”
Con noventa y dos años cumplidos y con el carro de inválido, con un infarto a cuestas y un ictus por equipaje, en 2011, aún estuvo en la peregrinación.
El Cura del Belén, Mossen Carceller, allá por las alturas, seguirá siendo el hombre bueno que con acento de les Coves instruirá con su recuerdo a cuantos estuvimos más o menos cerca de su sotana blanca y el carricoche eléctrico.
Para su hermana, la tía Carmen, nuestro apoyo.
Buenas tardes.

No es otra mi pretensión que la de dejar constancia de lo que ocurre a mi alrededor, dentro de la parcela familia y afectiva. Por ello, con los ojos bien abiertos y la mente en estado de recepción, anoto aquellos que puede ser interesante o curioso.
Ocurre que hace dos días tan solo terminaron las fiestas de mi pueblo que son las de la Magdalena y que, sin lugar a dudas, han sido las fiestas más concurridas y mas callejeadas por los castellonenses. No es una apreciación mía, sino la conclusión a que han llegado los que de ello he hecho comentario. Tales fiestas, en el extremo del invierno de 2012, han gozado de un temperatura ideal para salir a la calle y unos días soleados que han empujado al personal hacia el cielo abierto.
Y como todo ha de anotarse y notarse, hoy, 21 de Marzo , es equinoiccio de primavera. Hoy los dos polos están a la misma distancia del sol y éste se halla justo encima del ecuador. Por ello la noche y el día tiene exacta duración. Eso en cuanto a astronomía que, por supuesto, no es lo mío. En cuanto a la vida misma, es el final del invierno, es el nacimiento de la primavera, es el brote masivo de la naturaleza y es la estación en la que unos y otras buscan el cobijo de un abrazo. Es…todo eso y mucho más. Por todo ello, uno, desconsolado, lamenta la nube que cubre la primavera y llora con lluvia fina e intermitente el fraude que el tiempo nos hace.
Esta misma tarde, yendo por la calle, se veía brillar el suelo en el que se reflejaban las negras sombras de los paraguas. De la gente, del barullo de tan solo hace dos días nada de nada.
Como el ambiente convida a lo lírico, desempolvo esta poesía antigua, nacida posiblemente durante una tarde de lluvia fina mirando la montaña:
Dies vindrán, cor
Oblidada al fons de l´ànima la por.
Fugint de la gen i del seu plor.
Fugint, asustat, de la fredor.
Dies vindrán, cor,
Oblidat al fons d´ànima el dolor.
Oblidant de la guerra l´ardor.
Cercant la pau de la tardor.
Dies vindrán, cor
Oblidant dels homes la rencor
Cercant al teu sí la calor
Cercant el teu amor.
Díes vindrán, cor…
Pues eso, buenas tardes.

No podría perdonarme el hecho de que hoy, celebración del segundo centenario de la Constitución Española acordada en la ciudad de Cádiz, no pusiera yo un poco de mi esfuerzo en publicar en este blog algo con ella relacionado, cuestión que durante estos días ha sido cita obligada de todos los que de una forma u otra tenemos la funesta manía de pensar y la no menos funesta de expresar nuestros pensamientos.
A mí, y ustedes perdonen, lo de “La Pepa” me parece, en principio, una falta de respeto hacia un texto que se pensó y se firmó para que los españoles de entonces y los que quisieran aprovechar aquel texto a partir de aquel 19 de Marzo de 1812, pudieran entenderse en propio y en general beneficio. El invento de no se sabe quién y de no se sabe cuándo, del aprovechamiento del Pepe derivado de la festividad de San José, me suena a cochondeo patrio y mala voluntad y poca seriedad política. Es una más de las frivolidades con que los españoles entendemos necesarias para no entendernos.
En el terreno más cercano, observando el hecho desde mi pueblo que es Castellón, tal frivolidad llega ya a extremos dramáticos. Todos hemos oído el grito de “Viva la Pepa i el pa blanet”. No sé si suena a grito de protesta, a grito de guerra o a regüeldo. Tanto da.
No andaré muy errado cuando Antonio Burgos, asevera: “No me gusta que a la Constitución de Cádiz le digan La Pepa ¿Qué confianza tienen con ella para llamarla así”. Y continúa más adelante: “Si por lo menos la llamaran Doña Josefa…”
Como no tengo más tiempo, mañana D.m. seguiremos escribiendo sobre la Constsitución de Cádiz… o de Doña Josefa.
Buenas tardes.

Cualquier español que se precie de serlo aunque lo disimule, tendrá en su memoria episodios gamberros en los que de alguna manera ha martirizado animalillos como pájaros, lagartijas, grillos, cigarras o caballitos del diablo (nuestros pixavins).
Hay saliéndome a conciencia del “contexto” festero que nos saca a la calle y de las casillas, he de dedicar un recuerdo al Dr. Félix Rodríguez de la Fuente que, como divulgador ambientalista y furibundo admirador de todas las especies animales, supo remover las conciencias de muchos españoles, entre ellos la mía, con aquellos programas de televisión en los que con palabra emocionada y entusiasta, recorría todos los rincones del mundo y, sobre todo, los de España relatando con palabra fácil y asequible todos los detalles, hasta los más pequeños de sus apreciaciones.
Ayer 14 de Marzo se cumplían treinta y dos años de su fallecimiento, en acto de servicio, mientras rodaba escenas desde un helicóptero en la remota y lejana Alaska. Curiosamente ese mismo día le tocaba cumplir cincuenta y dos años de vida. Nació en la provincia de Burgos ese mismo día de marzo de 1928.
Me vienen a la memoria lejanas tropelías por mí cometidas a lo largo de mi vida en la que eran parte importante insignificantes pajarillos a los que, siguiendo las pautas sociales del momento, cazaba con ahínco utilizando elementos tan denigrantes como los caseros “cepets” y otra clase de malévolas trampas por el simple y elemental deseo de matarlos.
Rodríguez de la Fuente tuvo la inteligencia de despertar en muchos españoles el deseo de interesarse por los animales en general. Él, dedicó mucho tiempo a la cetrería y a la cría de lobos. Yo no llegué a tanto, ni mucho menos. Simplemente, ahora, mi primera función es desayunar con varias docenas de gorriones, algún que otro petirrojo y un pinzón despistado que acude a comer del montón de migas que yo les preparo.
Alguien pensará que estoy un poco ido. Tal vez tenga razón. Retengo en la memoria el día en que junto a un amigo, con tirachinas, me dedicaba a cazar pajarillos junto a la “basseta del peixets” en nuestro Parque de Ribalta, cuando fuimos sorprendidos por tres “lleueros” que poniendo todo su interés, no consiguieron cogernos gracias a nuestras jóvenes piernas.
Sirva mi actual actitud con los pájaros como expiación de mis pecados medioambientales. Todo, gracias a las enseñanzas recibidas del Dr. Rodríguez de la Fuente.
(Se me olvidaba: entre mis huéspedes matutinos debo citar al gorrión mutilado, al que le falta una patita, que es un entusiasmado consumidor de las migas que les procuro. La foto, es de la obra completa de su obra FAUNA que fascículo a fascículo conseguimos coleccionar y que, desde entonces, sirve como obra de consulta en múltiples ocasiones. Por lo menos a mí)
Buenas noches.
En el diario con el que me informo todos los días de las cosas de mi pueblo, aparecía una queja vecinal referida a los apresurados paseos que el concejal correspondiente, el Presidente de la Junta de Fiestas (supongo…) y las reinas y damas de su corte, tratando de llegar a todos los eventos festeros que a lo largo de la semana se organizan. Este año no lo sé, puesto que estoy recluido en casa por propia voluntad, pero en otros, la comitiva compuesta de varios coches de alta gama y precedidos por dos municipales motorizados, irrumpían entre el personal pidiendo paso. A mi modo de ver aquello parecía más una movida sudamericana con llegada de algún gerifalte, que la visita de la Reina de las fiestas a alguno de los rincones de mi pueblo en donde ella y solo ella, tiene dominio y poder durante esta semana.
Al enfadado comunicante de quejas le puedo decir que durante esta semana todo o casi todo está permitido siempre que todo ruede alrededor de las fiestas. El llorado Gonzalo Puerto que sabía sacar un genio de todos los demonios en la organización del Pregó que, dicho sea de paso, salía perfecto, era en cambio muy permisivo y tolerante en el resto de actos de la semana. “Tot fa festa…” solía decir.
Claro que aquella época no es la actual con sus prisas y peripecias callejeras para completar el programa establecido. Un detalle podría definir aquel momento: la tranquilidad. Tanto que, para cumplir el cometido actual de los coches de alta gama, se usaba un “landó” con un tiro de dos preciosos caballos y un cochero vestido con el uniforme “ad hoc” que le confería empaque, pompa y prosopopeya. El paso tranquilo del tiro y la visión de nuestras chicas de entonces a cielo descubierto, luciendo pañuelo y sonrisa, arrancaba del personal, aplausos de admiración.
Buenas tardes.

Según dicen las crónicas, hubo en el tiempo momentos en que la autoridad municipal haciendo uso de las prerrogativas que le son propias, primero amonestó y más tarde castigó a quienes aprovechando las circunstancias de casi tropel en que se desenvolvían las fiestas, usaban de una libertad mal entendida que llevaba a la comisión de actos reprobables, conductas equívocas y, en definitiva, a situaciones cuasi delictivas. No pasaba de ahí la cosa porque, como digo, la autoridad actuaba con tiempo suficiente para que la sangre no llegara al rio. Siempre y en todo momento han ocurrido estas contingencias que tan solo podían conducir a incómodas situaciones contrarias al deseo de quienes desean fiesta.
Nuestras fiestas han evolucionado y, desde las primeras de 1945 de las que me considero testigo, ha habido cambios, unos profundos y otros superficiales. Situaciones como las que narro más arriba, afortunadamente no se dan. Por ello, he de fijar mi atención en otro aspecto como el de las fluctuaciones que ha sufrido la vestimenta y uniformidad de nuestras chicas que, voluntariamente, han optado por ser representantes del pueblo desfilando en varias ocasiones durante la semana festera. Han influido en estas alteraciones motivos como la moda en general y las disponibilidades de los padres en algunos casos. La utilización de telas de cierto rango, la adquisición de los complementos necesarios en el atavío pueden ser algunas razones de peso. Afortunadamente, a mi modo de ver, los tocados no han sufrido mucha variación, contribuyéndose con ello a destacar la belleza de nuestra gayateras.
No entiendo mucho de estas cuestiones de indumentaria y tan solo juzgo por lo que veo. Las faldas han crecido o se han acortado según criterios para mí secretos, pero en los que influye, predominantemente, la moda en general.
Este año de crisis, las gayateras han sufrido una cierta transformación. Por mor de artilugios más o menos ocultos como refajos y enaguas, al parecer almidonadas, nuestras gayateras en boca de algún buen observador, se han convertido en verdaderas “meninas” velazqueñas. Han ganado en belleza, eso sí, pero han aumentado en volumen.
Si a tal apariencia sumamos el añadido de la “volteta” que hoy mismo ha glosado mi amigo Drosi, las “meninas” adquieren otra figura o forma que nada tiene que ver con las fiestas de la Magdalena.
Ustedes perdonen. Buenas tardes.


Hoy, día del Pregó; de ese Pregó que tan pocos adeptos congrega según la encuesta de la COPE con tan solo el uno por ciento de aceptación entre sus oyentes nació, tal como comenté no hace muchos días, con el propósito de eliminar las distancias reales y espirituales que, desde siempre han existido entre la ciudad de Castellón y su provincia como consecuencia de un centralismo mal desarrollado y peor comprendido.
Castellón, en 1945 –como toda la nación--, arrastraba como podía las penurias consecuentes de la guerra reciente y los inconvenientes de una incómoda posguerra. Por el régimen habían sido suprimidas las fiestas de Carnaval y las de Julio que conmemoraban el famoso sitio carlista de 1837. Ambos inconvenientes, de forma indudable, socavaban la moral del pueblo por lo que, quien fuera, urdió la idea de dar al pueblo una pizca de entusiasmo y elevar, en lo posible los deseos de normalidad tan necesarios. Convocadas las fuerzas vivas se pensó en lo que a lo largo de los años han sido las llamadas fiestas fundacionales o de la Magdalena. Se desprende de ello el hecho favorable de que, lo que podría llamarse una solución de urgencia, una fiesta necesaria, haya prevalecido durante sesenta y siete años.
Al hilo de cuanto hoy comenta el amigo Drosi del Raval sobre este tema, he de referir que la estrofa del pregó que dice: “Convoca al poble sencer a traure l´emor de pena”, puede resultar hoy una invitación a la fiesta institucional. Bernat, entonces, era consciente de las penurias y de las necesidades: de la pena que embargaba a la población. No era una metáfora, era una verdadera realidad.
En el “Rotllo i canya”, se incide en el tema cuando se incluye la canción de “Les penes son…”. Hay en la época un sentimiento de abatimiento posiblemente nacido bastantes años antes y referido a la ruralía predominante. “Al llaurador ningú fa cas…”. “Busca qui et deixe diners…”. Todo en contra de unos sistemas usurarios frecuentes entre nosotros desde siempre.
Por su parte el poeta Almela que prologa el programa oficial de fiestas al referirse a otra estrofa: “es deure que manifesta orgull de genealogia…” no incide, a mi modo de ver, lo suficiente en el tema. Si se exige raza, raíces…genealogía castellonense: ser de “soca” ¿qué hacemos con los miles y miles de personas no solo no nacidas en Castellón, sino desvinculadas de su historia?
Curiosamente, transcurridos sesenta y siete años desde la primera fiesta que se hizo tras la guerra, 2012, ofrece un panorama no tan fiero como el de entonces carente casi de horizontes, pero bastante descorazonador para quienes forman parte de ese inmenso y dramático censo de parados.
Estas reflexiones nacen de ese ridículo y exiguo uno por ciento que los oyentes de la COPE a la Cabalgata del Pregó que, como realidad, en su día, fue un descubrimiento que nos reafirmó en nuestra convicciones. Desde entonces, la distancia espiritual entre la capital y su provincia estimo que es menor.
Buenas tardes.

He estado buscando en wilkipedia datos sobre el inicio de la construcción del aeropuerto castellonense y no he podido encontrar la fecha exacta en que se compraron los terrenos, se aplanó toda su superficie y todo lo relativo a la génesis de tan gran obra. Al parecer eso ocurrió hace como diez años, o más.
En tal portal hay informaciones exhaustivas, irónicas y cachondas sobre todos los inconvenientes administrativos, políticos, de medio ambiente que han impedido su total y definitiva puesta en marcha, aunque no se ha impedido una temprana inmauguración. Casi llego a pensar que si nos remontáramos al principio de todo, casi llegaríamos a tiempos anteriores a los brotes verdes, es decir, a tiempos en que todo lo que ha sucedido después de truculento, grave y desapacible, se ignoraba o quería ignorarse. Y también llego a pensar que si se hubiese aprovechado el tiempo de forma adecuada, se hubieran evitado litigios y se hubiese puesto un mínimo de buena voluntad, rechazándose actitudes partidistas, hasta puede que estuviese hoy en funcionamiento. Tal vez peque de excesivamente optimista y, por ello, estimo necesario que un poco de optimismo no nos iría nada mal en las actuales circunstancias de pobreza económica y escasez de futuro.
A mí, particularmente y a muchos castellonenses, la idea de su construcción no me desagradó y expuestas las razones de su puesta en marcha por quienes lo avalaban, era algo plausible de cara a las posibilidades que podía ofrecer a la provincia y a su industria turística.
Pienso que, la cháchara mediática actual ridiculizando a Castellón y a su provincia por la existencia del aeropuerto, es actitud suicida que no ofrece solución adecuada a tan gran iniciativa. No es la primera vez que nos ocurre. Cuando las lluvias inundaban la actual estación de renfe, nos convertimos –sin comerlo ni beberlo—en los leperos del momento y toda la prensa extrajo de sus adentros toda la mala uva posible para ridiculizarnos. De las consecuencias de las goteras tan sólo se libró la entidad ferroviaria y el constructor. Ello, como es bien sabido produjo nuevas obras de muchos millones que, naturalmente, pago el pueblo.
En esta ocasión la ironía, la mofa, el sarcasmo y el cachondeo ha partido de, nada menos, de un Ministro del actual Gobierno. No me parece ni gracioso, ni adecuad, ni conveniente que este señor diga que es un aeropuerto peatonal.
El sr. García Margallo dice tener ascendencia valenciana y bien que se le nota por sus intencionadas palabras, aunque no por la tilde que le ha castrado a la “o” de la segunda parte de su apellido.La ironía de los valencianos del “cap i casal” siempre ha sobrevolado nuestra provincia con la intención de minusvalorar nuestras virtudes. Nota: el margalló o bargalló es nuestro querido palmito del Desierto. Exactamente el “Chamaerops humilis”)
Me da pena que todo lo que se está diciendo por unos y otros, sea tan lamentable. De verdad.
Buenas tardes.
Esta misma mañana, en la ducha, oía a la COPE en su versión local y me he maravillado de los resultados de una encuesta que tal emisora tiene abierta en su propia web. La encuesta se refiere, dada la proximidad de las fiestas magdaleneras, a las preferencias del personal sobre las distintas facetas, actos y movidas que se llevan a cabo a lo largo de la semana…que ya está ahí.
Dada la distancia vital que yo he recorrido, puedo apreciar un cambio muy notable de criterio respecto de lo que gusta más o lo que gusta menos.
Los resultados de la encuesta y los porcentajes de aceptación, con permiso –supongo—de la COPE, son éstos:
Mascletaes y Castillosde fuegos………………………. 44%
Romería de les Canyes…………………………………….. 22%
Mesón del Vino……………………………………………….. 14 %
Nit mágica………………………………………………………. 9 %
Actos collas y gayatas……………………………………… 6 %
Desfile de Gayatas………………………………………….. 4 %
Pregó……………………………………………………………… 1%
El reparto de porcentajes cae dentro de lo normal, destacando la movida del fuego por su carácter activo y la Romería por su carácter lúdico y, puede ser, por su aspecto histórico (al fin y al cabo, la romería, es la base indiscutible de la semana de fiestas). El resto del reparto porcentual me parece lógico y complementario al resultado de los castillos y fuegos.
Lo que no me parece normal es el voto que se da al Pregó, que más parece un voto de castigo. El Pregó, desde sus inicios en 1945, fue un añadido festivo y espectacular con el que se pretendía dar un protagonismo a la provincia; más aún, se trataba de fundir dos mentalidades en una sola. De resaltar la unión entre el monte y el llano. Entre la montaña, en general y la Plana en particular. Así fue durante muchos años, o, en tanto se mantuvo este carácter vinculador. Tal vez, hoy, el Pregó se limita a ser un escaparate (que siempre lo fue), en el que aparecen las bondades provinciales dentro de un desfile que se está calificando últimamente de lento y largo. Ignoro si sus organizadores son conscientes del declive y si se tiene en estudio una especie de remodelación.
Parece ser y, ello es cierto, que han cambiado las personas y sus propias mentalidades. Al igual que el amigo Drosi lamenta la desaparición de tantas y tantas publicaciones en los que se resaltaban las facetas concretas de la fiesta, el porcentaje obtenido en la encuesta por nuestro Pregó, sea un cierto y frustrante desánimo de tantos años de folklore local y provincial. De tantos esfuerzos económicos para el montaje de las revistas o de las fiestas, tanto da.
Lo cierto es que la fiesta sobrevive a pesar de la crisis y de los incendios.
Buenas tardes.

Hoy es día 29 de Febrero, lo que quiere decir que esta fecha tan solo existe cada cuatro años por la sencilla razón que, el año en que aún vivimos es bisiesto. No voy a comentarles nada de lo que los años bisiestos significan, porqué están ahí. Del significado de los calendarios julianos, gregorianos y zaragozanos ya les han informado bastante las publicaciones de esta fecha.
Voy a referirme a los santos que la Santa Madre Iglesia ha situado en esta fecha, como puede ser San Hilario, obispo de Poitiers y martillo de herejes arrianistas. Ya lo saben, mucho después (San Hilario es del siglo IV) en 732 esta ciudad episcopal fue la parada definitiva de la morisma que años antes había penetrado en Europa a través de España gracias a haber ganado la famosa batalla de Guadalete y de la laguna de la Janda.
Como decía, San Hilario, celoso obispo defensor de la ortodoxia cristiana, se liaba a mamporros con quien fuera para dejar bien sentada su opinión. Ello, no obstante, Santiago de la Vorágine en su Leyenda Dorada, resalta las virtudes humanas de este Santo y cuenta que de regreso a su diócesis de Poitiers, navegando, pasaba cerca de la Isla Galinaria y se le solicitó por la tripulación de la nave que les librase de la cantidad enorme de serpientes que habitaba en los islotes. Así lo hizo para descanso de quienes tenían que recalar en ellos. (A mí se me ocurre imaginar que esta Isla Galinaria bien podrían ser nuestras Columbretes).
Sea como fuere el 29 de Febrero es la fiesta de San Hilario quien al igual que los nacidos en este día, celebra cada cuatro años lo cual, con todos los respetos es una falta de equidad y escasa generosidads por parte del Calendario de los Santos.
Lo mismo le ocurre a San Oswaldo que comparte fecha con nuestro San Hilario.
El sabio historiador que recoge los hechos de los santos en la obra más arriba citada, hace mención de uno que, por tratarse de un tema algo escatológico me resisto a comentar. No obstante el grabado que acompaño es bastante sugerente.
Buenas tardes-

En Castellón que es mi pueblo desde siempre, ha sido conocida su afición e inclinación a la utilización de la palabra gruesa, del taco y de la blasfemia para manifestar enfado, contrariedad o, simplemente, con el objeto de poder expresar así, de forma contundente, lo que no puede –o no se sabe--expresarse de forma normal y con léxico adecuado.
Se ha explicado tal tendencia al exabrupto y, a la blasfemia en sí, como una prueba de escasa o nula educación y respeto. Puede en algún momento haber sido así, a la vista de los índices de analfabetismo que hemos tenido por estos pagos. En otros casos ha sido la tendencia al taco como una “pose” tomada por individuos de escasa moralidad por congraciarse con elementos de distinta extracción social.
Ser “malparlats” no ha sido algo aislado y raro. Ha sido durante muchos años moneda común en cualquier conversación. Como digo, se ha querido resaltar una frase trufándola de tacos para dar mayor contundencia a ideas y pensamientos que no pueden expresarse de otra manera.
Don Luis Revest Corzo en la recopilación y estudio de ordenanzas municipales en nuestra pueblo (Libre de Ordinacions de la Vila de Castelló de la Plana) recoge varios mandatos de los alcaldes en los que se pena pecuniariamente a quienes son sueltos de lengua.
En la calle de la Trinidad, en el cruce denominado del Relonge, una taberna (de un tal Calpe) lucía un letrero en el que se decía “Prohibido blasfemar, de política ni hablar…y antes de irse pagar”.
Yo, que por razones de antigüedad, he conocido épocas muy blasfemas, reconozco que en la actualidad el índice de tacos ha disminuido notablemente. Como diría mi amigo Drosi del Raval, “es una cuestión de educación”.
Por ello el hecho de que un local público de un pueblo serrano, a causa de la prohibición de fumar se incite a la blasfemia como modo y manera de protestar, me parece un salto hacia atrás muy peligroso.
Buenas noches.
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Allá por el año 1958, con todas mis ganas por la literatura y sin exceso de dinero en el bolsillo, acudía a la biblioteca municipal –con su inefable Germán Faet como mozo encargado--, a la casi desconocida Biblioteca instalada en el primer piso de lo que ya era escuela de Trabajo, junto al Francisco Ribalta o tenía que recurrir al préstamo para poder estar un poco al día. En algunas ocasiones –pocas, es verdad—me llegaba hasta Armengot y con el catálogo a mano escogía alguna obra de la Colección Austral que unía calidad y precio. Era la única posibilidad para mi deteriorado bolsillo y era la gran bendición, porque la lista de autores era, para mí, casi inacabable.
Un tiempo después, de cara al Servicio Militar, el amigo Salvador Bellés me ayudó a completar una biblioteca de urgencia previendo el tiempo de que podía disponer en la Mili. Desde entonces, entre otros autores, como Marañón y Ortega, guardo aquel primer recaudo literario que tanto me ayudó en mi larga estancia alejado de casa.
Uno de los autores de que dispuse fue Julio Camba. Dos de sus obras, “La casa de Lúculo o el arte de comer” y “La rana viajera”. Allá lejos, un amigo, Antonio Pastor, versado en fenomenología literaria me ponía al día del carácter singular del gallego Camba. Todas aquellas anécdotas y sucedidos que me contaba mi camarada Pastor, los veo ahora reflejados, contados y enaltecidos por todos los que, con motivo del cincuenta aniversario de la muerte de Camba, publican en la prensa nacional, en especial ABC. Diario en concreto que fue albergue profesional y pesebre del gallego hasta su muerte en 1962, ya que su yacija desde 1943 se situaba en el Hotel Palace, habitación 383
Hoy, pasados cincuenta años, para mí, Camba, sigue vigente y fresco en su obra. En “La rana viajera”, podemos leer: “Un distinguido escritor se queja de que los españoles hayamos adoptado la costumbre inglesa de ponerle una hache al té. Por mi parte, y aunque haya vivido varios años en Londres, desconozco totalmente esta costumbre. En la gran metrópoli he tomado té de la China y té de Ceylán. He tomado té con leche y té con limón y con pan y con manteca y con toda clase de bocadillos. Pero no recuerdo haber tomado nunca té con hache. Allí no hay más té con hache que el The Times.
Un recuerdo y un agradecimiento a Julio Camba porque me ha procurado unos buenos ratos de lectura relajada e inteligente.
Buenas tardes.

“Quan senc tirs de carabina
O tal volta de fusell
Se m´eriça lo cabell
I la carn tinc de gallina…”
Este era el inicio de un “verset” publicado por no recuerdo quien en una de las primera publicaciones que con motivo de las Fiestas de la Magdalena vio la luz en nuestra ciudad. Fueron varias las publicaciones esporádicas y, en ellas, se daba rienda suelta a la imaginación de unos castellonenses que tan sólo pretendían aportar colaboración. No me imagino a aquellos castellonenses de los cuarenta pretendiendo ganar protagonismo y situarse en primera fila.
Porque, habrá que decirlo, en las fiestas castellonenses el protagonismo corresponde al pueblo y solamente al pueblo, representado por el Alcalde y las Reinas. Desde ese nivel hacia abajo, todo pueblo, aunque haya muchos que hinchan el pecho saludando en muchas ocasiones (Pregó, Desfile de Gayatas y otros eventos). Su labor es la de trabajar, colaborar y arrimar el hombro. Para eso se creó el magnífico y relevante cometido de “manegueta”
¡Ah! Ustedes perdonen. Hay otro protagonista que es el que en un principio se denominó Cequier Major y que es por antonomasia el anunciador –de parte del alcalde—de las fiestas anuales de la Magdalena. Su cometido es muy concreto y de lo que él pregona emana nuestra fiesta.
Y, hablando de pregoneros, mi amigo Pedro Romero ya fallecido, tras su fallecimiento, fue olvidado a pesar de ser uno de los pregoneros que más veces cantó el texto de Bernat Artola.
Precisamente con él, Pedro y su mujer y yo con mi Rosa, nos fuimos a Mallorca de vacaciones, en paz, amistad y alegría.Tanta alegría que, una tarde en la que parece ser avenida de Poniente, en un jardincillo rodeado de vehículos aparcados, Pedro nos deleitó, con su voz de gran tenor con el Pregó madalenero. La gente que pasaba nos miraba y nadie decía nada.Tras el "vitol" obligado de la compañía, al final hasta aplaudieron. Pero apenas ocurrido esto, un tumulto de gente entre los que había más de veinte fotógrafos, se arremolinaba frente a un restaurante. Al preguntar por el hecho, se nos informó que era la Infanta y su novio los que despertaban tanta expectación. Google viene en mi ayuda y me ofrece su colaboración con las fotos que acompaño.
Eso ocurrió hace algunos años, no recuerdo, pero los protagonistas de aquel momento, Urdangarín y su esposa, permanecían aún solteros. Desgraciadamente la expectación mediática de entonces no se corresponde con la de hoy, cuando el Duque de Palma, viene obligado a contestar las preguntas del juez. El número de fotógrafos hoy, es incalculable y, su procedencia, de lo más variopinta. Ni entro ni salgo. Constato un hecho que entonces eran momentos de vino y rosas y hoy es hora de tragar bebidas más amargas.
Buenas tardes.
Me entero por la prensa, como es natural, de la exposición retrospectiva que, con motivo del veinticinco aniversario de su fallecimiento, se va a rendir al poeta castellonense Miquel Peris i Segarra. Dice la noticia que en la exposición se evocará la vida y obra del poeta y podrá verse en el centro Municipal de Cultura entre el 22 de marzo y el siete de abril próximos.
Jesús Broch, gestor cultural del Cau de l´art será el comisario de la exposición; Ximo Campos como asesor del proyecto y Luis Bolumar, pintor, como participante plástico de la muestra. Al parecer, pretende ser una retrospectiva gráfica e intelectual basada en el legado del poeta a la ciudad de Castellón, cuna de su nacimiento. 40 fotografías sobre la vida y obra del artista y un homenaje pictórico con variadas ilustraciones firmadas por diversos artistas basadas en poemas de Miquel Peris.
Me parece loable la iniciativa tomada por los ya citados y apoyada por la concejalía de Cultura del Excmo., Ayuntamiento como aportación cultural a la semana de fiestas madaleneras que se aproximan.
Ignoro si la muestra va a circunscribirse a lo que en la prensa se informa o si por el contrario, como sería de esperar, se amplía a una faceta que en la información se obvia, como es la musical. La obra Miquel Peris, repetida y machaconamente ha sido trasladada a la música como complemento necesario para dejar completa la idea del artista. La Salve Lledonera, les Nadales del Betlem de la Pigà, entre otras muchas aportaciones firmadas por Matilde Salvador, Paco Puig y otros, serían necesario e imprescindible colofón para perpetuar el recuerdo de Miquel Peris.
No puedo olvidarme de otra importantísima página musical basada en una personalísima visión de la muerte a través de “Les Tenebres”. Leopoldo Adanero y Alejandro García llevaron a cabo una muy acertada recreación musical que se interpretó en repetidas ocasiones, como deseo personal de Miquel, en las Capilla de la Sangre.
Tal vez haya en esta petición y demanda que suscribo, algo personal al ser quien esto firma intérprete de alguna de las páginas musicales que formaban parte de Les Tenebres. Más aún. Al Concejal de Cultura del anterior consistorio ofrecí un “cassette” con una grabación muy casera de la obra que cito por si podía editarse en otro soporte más fiable. La razón no era otra que la de perpetuar algo que si alguna vez se cita, sea de oídas. Pepe Baeza, Felipe Bonillo, Miguel Gómez y el propio Miquel Peris aparecen en la grabación. Todos ellos pasaron a mejor vida. La voz desgarrada del poeta deja en la grabación una declamación personal de su “Marineret d´ulls blaus”…digna de tenerse en cuenta.
Aplaudo la idea de la exposición rememorativa aunque pienso que si la música se incluyera de algún modo en la misma quedaría, a no dudar mucho más completa y cabal.
Buenas tardes.

Esta misma mañana he podido comprobar que el tiempo está dando un tumbo notable y vamos dejando lo más desagradable del invierno que es el frío y, más aún, el frío seco, siberiano o polar que nos ha estado castigando durante algunas semanas. Circunstancia ésta, la de su duración, poco corriente en nuestra tierra.
Lo bueno del caso no es que me haya dado cuenta por haber consultado el termómetro –que también—sino por las modificaciones en el atuendo y la vestimenta de hombres y mujeres sobre todo, en su deambular por la vía pública.
Al principio del frío de este año noté una desmesurada inclinación por parte del personal a proveerse de prendas de tipo nórdico, guateados interiores, abrigos calientes, botas esquimales, guantes de piel de conejo y sobre todo gorros y sombreros. Hay que ver la imaginación de muchas mujeres a la hora de tocarse la parte superior del cuerpo en su lucha particular contra la evidencia del termómetro.
Pues bien, hoy, cuando en la calle he notado, como digo algo más arriba, la suavización de la temperatura, igualmente, he notado que las mujeres han abandonado, como una liberación, las prendas de abrigo que quedan relacionadas. Han bastado unos grados de nada para que se buscara la liberación de la opresiva y antipática vestimenta invernal ajena por completo a nuestra manera de ser, estar y vivir.
La primavera que ya está ahí, dicta, en cierto modo, que atuendo se precisa y cual va mejor. A pesar de ello, la otra primavera, la que se han inventado en el “cap y casal” no ha modificado para nada los hábitos. Los manifestantes que veo en la tele, siguen usando los mismos pañolones palestinos, las mismas rastas, las mismas zapatillas de deporte, los mismos pasamontañas y los mismos gorros de lana como si el invierno tuviera que quedarse para siempre.
Y no quiero decir más porque hoy es 23 de Febrero y cualquier necedad que se diga puede ser malinterpretado por los siempre despiertos vigilantes de lo cabal, de lo justo y de lo que nos conviene a todos, según ellos, ¡claro!
Buenas noches.

La transmisión de noticias o de anuncios, desde siempre, ha sido preocupación de la sociedad al objeto de comunicarse para bien o para mal. Tanto da, pregonar o dar a conocer una orden de la autoridad, como informar sobre las bajas de una guerra. El poder necesita comunicar y el pueblo necesita ser comunicado: ser informado.
A los extremos que en la actualidad hemos llegado en esta materia, sería no hace muchos años materia juliovernesca. Tanto los medios con que se cuenta en la prensa escrita, radiada o televisada, como a esos otros medios más inmediatos como los móviles y sus derivados, hacen de la información una cosa distinta a lo que era.
La actual carrera de maratón, se debe a una cuestión de información. Cuando lo de las guerras médicas, Filípides, fue el encargado de transmitir la noticia: Nemikékamen dijo exhausto (hemos vencido). Y así, en cualquier sitio y en cualquier momento, se ha precisado del tam-tam para decirlo todo.
Dentro de nuestra historia particular, creo que, desde siempre hemos tenido pregoneros que hicieran pública una noticia, un requerimiento, una simple y llana información. Y el pueblo la ha esperado. Me parece a mí algo así como una quintaesencia. Comunicarse es el gran reto de los que conviven. De no fluir la comunicación se rompe esa magia de la convivencia que tantas asperezas elimina.
Cuando yo era algo más joven, allá por los cuarenta del siglo XX, vivía en los alrededores de la actual avenida del Rey don Jaime. Muy cerca estaba la calle San Blas en donde habitaba personal no excesivamente lucido ni exageradamente letrado. Quiero decir que las noticias oficiales, los requerimientos y las noticias les llegaban por el boca a boca no siempre fiable o por el pregón o bando.
El pregonero oficial por aquellos años que recorría todos los puntos, --de los que recuerdo el correspondiente azulejo adosado a una fachada:“bando”-- era un municipal grande y panzudo, todo generosidad, al que se conocía como “Tomás el Bado”. Llegaba al sitio reservado y con absoluta parsimonia apoyaba la bicicleta a su trasero, extraía el papel o bando de un bolsillo y haciendo sonar aquella corneta dorada, comenzaba su pregón con aquella frase: “Es fa saber…”. Terminaba leyendo: “el alcalde…” . Era entonces cuando la chiquillería que había acudido en masa para escuchar el bando, decía a voz en grito: “Vitol…”
Alguien que llevaba al mismo apodo o sobrenombre que quien esto firma, el abogado castellonense y varias veces alcalde del “Cosi”,Don Joaquin Peris, quedo para la posteridad como “l´alcalde Cuc”. A principios de aquel siglo XX, alguien con la suficiente mala baba y algo de retranca,compuso un pregón que decía así:
De part d l´alcalde Cuc
Que el qu´es tire un pet sense suc
Pagarà cinc duros de multa
I pet perdut…
Supongo a los chiquillos de la época rematando con su “vitol” el final del bando o pregón.
Esta misma mañana, en mis lecturas matutinas he leído que la palabra “vitol” era un sustantivo recogido del “valenciano arcaico”. Me llena de zozobra pensar que, tal vez, con el “vitol” que salía de mi boca, yo era, o soy, un valenciano arcaico.
Buenas tardes.

El beso, en cierto modo, no existe. Es tan solo un chasquido producido por los labios al arrimarlos, por ejemplo, a la mejilla ajena. Es algo así como el puño que aparece o desaparece a voluntad del individuo. Puede ocurrir que si el puño se visibiliza con la mano derecha, en cuanto deja de ser puño, se convierte en saludo romano o nazi, o en voto a mano alzada asambleario. Pero hablemos del beso.
Es una inclinación humana la de besar por múltiples motivos. El derecho romano recoge la Ley del Beso, procedente de la Hispania y es Justiniano su valedor. En la liturgia cristiana aparece el beso y
lo denomina ósculo de la paz y, es que, el osculatorio es un músculo orbicular de los labios. Es famoso el beso de Judas, como ejemplo de actitud hipócrita y falsa. Es, sobre todo un saludo universal. Los franceses estampan tres en la cara ajena y los rusos en los labios también ajenos.
Hay personas que son besuconas por naturaleza y sin mala intención. Una hija mía, cuando su abuelo, Manolo Sos, le pedía un beso le decía: “Quita abuelo que eres un besugo).
El beso se ha hecho tan normal que en cualquier evento, las multitudes se besan. Solo es cuestión de mirar la Tele cuando den noticias sobre la cosa política –como por ejemplo, el pasado congreso socialista—y verán la cantidad de besos que todo se dan. Y también en el partido Popular. Mua.mua.mua… Y no con ello pretendo llamar besugos a los que de manera tan afectuosa se besan en ocasiones tan políticas. Lo dejaremos en besucones.
Leo que en la Universidad Jaume I, hoy, día de San Valentín habrá una sesión (no sé si es concurso) de besos, morreo y muerdos desde las diez de la mañana hasta las seis de la tarde. Ojo, que por la boca muere el pez sin necesidad de hablar.
La copla nos acompaña cuando aquello de “la española cuando besa, es que besa de verdad…”
Augusto Rodin, fue quien mejor supo interpretar este cariñoso saludo.
Que ustedes se besen bien.
Buenos días.
JUBILAR. (Del latín “jubilare”, alegrarse al cesar la obligación de trabajar). Declarar a un funcionario civil retirado del ejercicio de sus funciones, por haber alcanzado la edad reglamentaria o por enfermedad, asignándole una pensión. Por extensión retirar del servicio o del uso a una persona o una cosa que ya está vieja y cansada.
JUBILACIÓN. Pensión que disfruta el jubilado
JUBILADO. Se aplica a una persona que ha sido jubilada y disfruta de la pensión correspondiente.
Como resulta que trabajadores y empresarios van a la zarpa la greña por los dineros salariales y por los despidos correspondientes y que, de paso, unos y otros se refieren a los inconvenientes económicos que se están produciendo a causa del importe de las pensiones jubilares, voy a defenderme yo, representándome a mí mismo, reclamando la verdad y que la correspondiente pensión se considere inamovible en todos los casos, por ser, el evidente fruto de una larga ristra de cotizaciones. En mi caso, concretamente, cuarenta y ocho añitos.
En los medios se viene aireando que a los jubilados se les está pagando con el sudor de la frente de los que aún trabajan y exhiben los porcentajes que se precisan, de trabajadores activos para sostener la enorme carga de los pasivos. Se estudian pros y contras de la situación crítica que estamos atravesando y, un medio, estima que se necesitan 175.000 cotizantes más en la provincia de Castellón para equilibrar las pensiones.
Por otra parte y sin salirme del contexto jubilar y, en cuanto a la asistencia médica que se nos presta, dicen que va a llevarse a cabo una revisión de los historiales clínicos para limitar la dispensación de medicamentos a quienes tengan cinco o más especialidad como crónico. También se habla del copago que es un proyecto disuasorio en el uso de medicamentos.
Respecto de lo anterior, debo decir en honor a la verdad que los jubilados, al igual que todos los humanos, cuando algo les duele van al médico que es quien puede darle un lenitivo a sus males. Siendo la visita médica absolutamente voluntaria por parte del enfermo-jubilado, se somete a la correspondiente prescripción médica yendo con su receta a la farmacia. No existe posibilidad de que se le dispensen medicamentos con cargo a la Seguridad Social sin la receta médica o que, por el contrario, si él lo quiere que lo pague de su propio bolsillo.
Total que, quien sea o quienes sean, se han pasado en las previsiones y nos han dejado con una mano delante y otra detrás. Están dándose informaciones que tratan de ser esclarecedoras y por ello llego a la conclusión de que los jubilados nada tienen que ver con los latrocinios y las imprevisiones.
Y, cuando llego ya a enfadarme por cuanto se dice y se nos cuenta, aparece otra noticia que me escandaliza. Ahora resulta que el cincuenta por ciento de los que figuran en el censo jubilar son PREJUBILADOS, o sea, personas que se han echado de encima determinadas empresas en condiciones excelentes para la empresa y el currante, yendo a parar al pozo, ahora con fondo visible, del censo de jubilados. Gente absolutamente adventicia en perfecto uso de razón y músculo para seguir en el curro pero que se han encontrado con la primitiva para poder hacer el lagarto tomando el sol.
Como final y eso ya me hace reír por el tratamiento que se da a los jubilados es la noticia de ayer domingo que dice: ”Los mayores de 65 años crecerán un 30 por ciento”. Todos sabemos que los niveles de edad crecen y cuando ello ocurre se expresa como bien dicho. Porque, vamos a ver, ¿cómo crecen los jubilados? ¿En altura? ¿En perímetro abdominal? ¿En paciencia y virtud?
Ya me desfogado un poco y, a pesar de ello, sigue haciendo frío.
Buenas tardes.

Como siempre, me apoyo en las informaciones periodísticas para entrelazar y entretejer mis comentarios con lo que en mi pueblo ocurre. Hoy he tenido ocasión de comprobar algo que no dice nada positivo en favor nuestro, ni en favor de quien apoya y ampara actitudes un tanto ñoñas, ridículas y extravagantes.
Con motivo de un concierto del cual al final haré referencia, en la prensa, como colofón al éxito alcanzado, quien se dedica en las redacciones a disponer los títulos y epígrafes que anteceden a los textos con la intención de llamar la atención del lector, nos ha propinado una chorrada mayúscula al decir: “Castellón se convirtió ayer en la capital mundial de la música”. Además de chorrada sublime, me parece una exageración impropia de quien pueda tragar una calificación de tal calibre. Otro día, --al parecer, el mismo titulador-- nos obsequia con la capitalidad mundial de la trufa a Morella o a Villafranca. En otra la capital mundial del toro es Vall d´Alba o Vall d´Uixó. En otra la capital mundial del langostino es Vinaròs y, así, con estas salidas de margen, la gente se convierte en capitalina por cualquier causa y se mira el ombligo, satisfecha y oronda de tanto protagonismo. Seamos modestos y olvidemos capitalidades más o menos ficticias o, de lo contrario tendremos que disputar con cualquier pueblo de Teruel, de Cuenca o de Soria la capitalidad mundial de la trufa, o con Huelva o Santa Pola la del Langostino… y así hasta bastantes más.
Efectivamente se celebró en el Auditorio castellonense un gran concierto de la Orquesta de la Comunidad Valenciana con motivo del ochenta y cinco aniversario de la Sociedad filarmónica castellonense. La orquesta fue dirigida, nada menos que, por el afamado Zubin Mehta del que sobran comentarios. Me muerdo los puños porque no pude asistir y, no por no poder sentirme capitalino musical mundial, sino porque el concierto era verdaderamente importante y significativo. No comparto la opinión de mi amigo Drosi del Raval que califica de “caro” el precio de las localidades fijado por Castelló Cultural. El precio de las localidades, necesariamente han de compararse con otros acontecimientos artísticos, deportivos o taurinos que, en honor a la verdad, son absolutamente prohibitivos y que si se satisface su importe es porque el que paga considera importante el partido de futbol, la función de teatro o la corrida de toros. Por tanto, si el concierto nos daba la “capitalidad mundial de la música”, que menos que rascarse el bolsillo con gusto y generosidad.-
Y sigue el frío. Buenas tardes.

Leo hoy mismo en la prensa que, el próximo sábado en esa Pérgola ovalada situada cerca del Grao nuestro, va a tener lugar la presentación de las madrinas, presidentes y toda la familia gayatera del sector núm. 1, nominado por Quiquet de Castalia como “brancal de la Ciutat”.
Efectivamente aquel gigantón madalenero, no contento con dar a conocer a las Gayatas por el número del sector, nominó a las mismas con unos apellidos adecuados a su situación en el plano de la ciudad. Así tenemos a una que se llama “cor de la ciutat” por su situación en el centro de Castellón y ésta, a la que hoy me refiero, como “Brancal de la Ciutat” por estar situada en una de las entradas urbanas. Efectivamente el brancal es el umbral de la casa, la piedra que se pisa para poder acceder. El Diccionario de Moll, dice:” Brancal: pedra col.locada horitzontalment a la part inferior d´un portal, sobre la qual descansen les rebranques…” (que son las jambas).
Muchos padres de mozas casaderas, impedían a los moscones que revoloteaban en torno de ellas, amenazándolas :“que no xafe el brancal…”.
Tombatossals, la obra cumbre de Josep Pascual Tirado, comienza haciendo la siguiente reseña: “…sapies que aquest galifant diuen si medíx cent cinquanta-tres pams, i d´esquena quarante-nou. Calculeu per les mides com serán les cames, peus, braços, mans i demés. Sols direm que al temps que pergué lo dit corrunxet en una extremada forcejada, los pedrapiquers, cercant per les pedreres per a fer lo BRANCAL de Sant Nicolau, aprofitaren aquell dit, i de les estelles ixqueren dos dotzenes de guareda-rodes…”
El amigo Quiquet, tan entusiasmado en todo lo de su pueblo que también es el mío, no tuvo en cuenta el crecimiento de la ciudad, o no quiso tenerlo en cuenta, porque con el tiempo aumentó el número de gayatas y una situada fuera de aquel ámbito primitivo, vino en llamarse la “Cultural”, quedando el “brancal” no en el umbral de la ciudad sino dentro de ella.
Ya digo que mi amigo Paco, “Quiquet”, era muy entusiasmado y por causa de ello, nominó una de las gayatas como “espartera”, por la razón de hallarse enclavada en un barrio que fue antes “agramadora“ de cáñamo. Craso error. Todos sabemos la importancia del cáñamo en Castellón y de todos es sabido que como fibra textil para la fabricación de alpargatas era indispensable pensando en su calidad. El esparto, utilizado como recurso barato en aquella fabricación, desprestigiaba la alpargata. Por ello, discutí con él precisamente ese hecho de nominar una gayata con un producto que nada tenía que ver con Castellón y su industria alpargatera.
Por todo ello, deseo a los de la gayata núm. 1 “Brancal de la Ciutat” que no me hagan mucho caso. El nombre ha cuajado en el ambiente festero y no ocurre nada si el brancal está situado no en el umbral de la casa sino en la “llotjeta”.
Buenas tardes.

No hace muchos días me refería al Viento del Norte para hacer un comentario sobre el frío que este invierno nos regala. Como la referencia no ha servido para ahuyentarlo sino más bien para asentarlo entre nosotros, he de referirme ahora, al invierno de mi pueblo que ya saben cual es.

Lo primero es notar una tendencia de mis convecinos a desacralizar un poco lo que la Iglesia da como sentado, como bueno e imitable. Al mismo tiempo, desde siempre, ha tomado como referencia las fechas en las que su manera de ser se encuentra con festividades muy concretas. Así, al mismo tiempo que Sant Antoni es el abogado de los animales a los que toma a su cuidado y protección y Sant Blay, es abogado de los que sufren males de garganta, el pueblo se fija su aspecto exterior y resalta la capa que ambos llevan por su dignidad eclesial y la convierte en prenda contra el frio: “Farà fred per que els dos Sants >porten capa…” Efectivamente, entre el 17 de Enero y el 3 de Febrero suelen ocurrir, por lo general las grandes debacles de nuestra disminuida agricultura.

Efectivamente, el año en curso ha sido generoso con frío y viento siberiano. Y puede que no termine ahí la cosa, ya se anuncia más frío, más viento o mas nieve, que Dios no lo quiera.
Otra de las muestras que nos ofrece nuestra particular visión de la existencia es la referencia que se hace de algo tan natural y corriente como el paso de las aves migratorias. Tenemos una que nos da una muy particular visión de nuestro invierno. “Quan la merita baixa a l´horta, fes foc i tanca la porta”. Es la “merita” un ave migratoria que, cuando ya no puede aguantar más el frio del norte de Europa, viene hasta nosotros y nos dice: “que viene…que viene”.
Es la “merita” un ave conocida en castellano como “avefría” (vanellus vanellus) procedente, según los ornitólogos, del Africa etiópica que suele invernar por estos pagos y para ello se junta con otras muchas y constituyéndose en grupos numerosos hace las delicias de los halcones aeroportuarios, grandes cazadores de cetrería, especializados en la caza, cuando están en libertad de avefrías y demás pájaros de su tamaño. Y si mucho me apuran, no faltará alguien que al ver a una persona de cara enjuta ojos salidos, dirá, burlón: "Eixe te cara de merita..."

La verdad es que para nosotros el frío exagerado como el que está reinando este año, no es ningún placer. En nuestra cultura mediterránea no creo que existan muchas referencias agradables como las que para los castellanos supone aquella de “año de bienes, año de nieves”. Cuando en la primaria ya se nos colaba de rondón este refrán, nos mirábamos unos a otros, extrañados. Ni en la calle ni en casa, nadie se alegraba del mal tiempo y, menos aún, de la nieve.
Espero que todo esto del frío sea pronto un pasado incómodo. A nosotros, mediterráneos que somos, no nos van esta clase de incomodidades. De verdad.
Buenas tardes.
Hace pocos días ironizaba yo sobre el tiempo: sobre el que hace, sobre el que debería hacer y sobre los meteorólogos que parecen ser toreados por ese fenómeno tan inconstante como es todo el conjunto de meteoros que componen el clima.
Contaba Don Paco Esteve al relatar las vicisitudes de su crucero fin de carrera a las Islas del Mar Egeo y por ende a la cuna de la cultura griega que, observando que del norte soplaba un vientecillo más bien fresco que le impedía pasearse por cubierta, informó solícito al capitán del barco que venía arreciendo el Bóreas. A lo que el capitán le contesto que no sufriese, que no mostrase preocupación porque el barco era resistente.
Pues bien, el Bóreas de Don Paco Esteve ha aparecido entre nosotros y nos está haciendo la cusqui con la frialdad que nos trae de Siberia.
¿Quién es el Bóreas? Existen variantes sobre su existencia. Veamos. Unos dicen que es la personificación del viento del norte, uno de los cuatro vientos principales junto a Euro, Noto y Céfiro. Es hijo de un Titán y de la Aurora. Raptó a la Hija de Erecteo, Oritía, de la que tuvo varios hijos: Quione (nieve), Aura (brisa), Zetes y Calais llamados los Boréadas.Su morada se localizaba en Tracia, para los griegos la región fría por excelencia. Era el más poderoso de los vientos y, su violencia ha sido evocada por todos los poetas desde Homero. Se le representa bajo los rasgos de un anciano barbado con alas en la espalda, los cabellos cubiertos de nieve y una túnica flotante.
Las otras variantes inciden tan solo en detalles de poco peso sin restar méritos a su condición de dios violento y arrasador.
Así están las cosas. Los meteorólogos han acertado al fin y aquí tenemos asentado entre nosotros a este viento frio, helado que no procede de Tracia como decían los griegos, sino de la misma Siberia. Y nos molesta y nos cansa porque al fin y al cabo, somos mediterráneos, acostumbrados a la mida muelle y regalada de la que sacamos nuestro partido.
¿Y la lluvia qué? Esa ha sido una preocupación universal, tanto en el tiempo como en el espacio. Todas las civilizaciones han mostrado preocupación por la escasez y también por la abundancia. Todos, desde siempre, han buscado la forma y manera de beneficiarse de la lluvia pero resulta curioso el sistema usado por los habitantes de las Islas Célebes que atan a un gato a una especie de silla de mano y le hacen dar tres vueltas por los campos resecos, empapándolo con agua mediante unas jeringas hechas con bambú. Cuando el gato comienza a maullar, la gente exclama: “Ya está aquí la lluvia”.
Claro está que cualquier sistema es bueno cuando falta ese bien tan necesario para todo. Por ello, el Bóreas que viene de lejanas e inhóspitas tierras, nos molesta y nos cansa. Que venga la lluvia, aunque sea de más cerca.
Buenos días, amigos.
Es muy difícil zafarse de las informaciones que llegan hasta nuestro oídos y nuestros ojos, y más difícil aún es asimilar todas las opiniones y pareceres que tales informaciones generan.
Respecto de cualquiera de esas trifulcas televisivas o radiofónicas en que se guerrea con ardor y se aportan todos los argumentos posibles, en ocasiones, hasta me asustan un poco por aquello de que no puedo llegar a asimilar lo vertido y manifestado. Esta misma mañana, por la radio he prestado una mínima atención a una de esas trapatiestas y tras oír que la actitud de un encausado podía llegar a ser un oxímoron, he cambiado de dirección y he archivado las manifestaciones de unos y de otros.
Por ello, he esperado un tiempo y he renovado mi sintonía con la misma emisora para poder enterarme del controvertido asunto del tiempo. He llegado a la conclusión de que haciendo un remedo de las discusiones a que arriba me refiero sobre una de las memorias, mis compatriotas (los que son y hasta los que no quieren serlo) tienen una mala memoria climatológica o meteorológica. No existen dos personas que coincidan en recordar la temperatura y el clima de hace un año. Nadie se pone de acuerdo. Tan sólo podría (y de verdad la tiene) tener la razón quien tuviera acceso a los datos históricos sobre este tema que guarda la Dirección General correspondiente. Hasta entonces, nada.
Por otra parte, en este mosaico que es la nación española, el clima es un galimatías. En cada pueblo, en cada región, en cada comunidad no puede hablarse de clima uniforme. Por ello creo que se las ven canutas los que salen a pronosticar lluvias o vientos.
Estos días que estamos viviendo de pleno invierno, aquí en mi pueblo, el clima es inmejorable. Buenos días de sol y frías noches para quienes se dedican a hacer de gato noctámbulo. El careto meteorológico de las teles nos está amenazando desde hace días de un frio polar que trastocará nuestras vidas de inmediato. De modo muy gráfico nos enseñan en la pantalla una como lengua voraz que avanza por Europa hacia nosotros con muy malas intenciones.
Lo único cierto es que llover, lo que se dice llover, cuatro gotas de muestra y nada más. Alguien dirá que para eso la Administración todopoderosa y amorosa nos construyó las desaladoras…pero eso es otra y desagradable historia.
Buenas tardes.

Es evidente que los robos se suceden. La prensa diaria nos informa con bastante detalle de los hurtos, robos y lesiones que se producen en nuestro entorno por bandas más o menos organizadas compuestas por aventajados alumnos, pongamos por caso, de los establecimientos de Castellón I y Castellón II (Albocácer).
El anterior subdelegado del Gobierno tenía la rara y evidente maestría de reducir los números absolutos a otros relativos. Tres robos con violencia puede ser un ínfimo porcentaje si tenemos en cuenta la totalidad de los que se llevan a cabo… Tal vez, por no asustar al personal, el tapadillo matemático era eficaz para incrustarlo, junto a la documentación fotográfica, en el necesario curriculum. Así podemos pensar que, a estas horas, aquel señor debe estar contabilizando nubes a las órdenes de su entonces jefe supremo.
También es evidente que este aumento en los robos (con todos los agravantes), se producen cuando la Guardia Civil, desde siempre encargada de la seguridad en el ámbito rural, ha sido relegada a otras cuestiones, también de seguridad y el número de “efectivos” ha sido reducido hasta límites de miedo. Por otra parte sus medios materiales, según se nos informa a través de los medios, son escasos y difíciles de conseguir y reponer.
Puede que sea el paro la causa de estos descalabros y puede que sean bandas de elementos extranjeros los que lleven la voz cantante, pero la desaparición de los cuarteles de la Guardia Civil, su dispersión a pesar de los vehículos, puede que sea la razón por la que , los delincuentes se envalentonan y cínicamente hasta vacían las despensas de las casas en que roban.
Nosotros, el pueblo, que precisa de seguridad para poder seguir viviendo como sociedad y que tiene derecho a la protección que obligatoriamente debe darle el Estado, estamos un tanto temerosos y asustados de cualquier hecho delictivo a que estamos abocados y expuestos. Los robos de cosechas, de aperos, de animales domésticos; de elementos que la civilización nos cede como electrodomésticos y demás elementos domésticos; los tirones y las violencias… es todo un catálogo de inconvenientes que pueden ser evitados.
Espero que el nuevo Subdelegado del Gobierno, Sr. Barelles, no practique el juego engañoso de ofrecernos porcentajes en vez de realidades absolutas.
Buenas tardes.

Lo que voy a decir apenas tiene consistencia necesaria para ser un estudio sobre el cultivo de la naranja aquí, en nuestra Comunidad: el cultivo y, naturalmente, el modo de ser y de entender la vida de cada día por parte de nuestros conciudadanos. Manera de entender la vida de forma muy peculiar, dando vueltas y revueltas a ese fruto esférico, la naranja, que ha sido el modo y el sustento de la vida de muchos valencianos.
Tal vez, al decir lo que estoy diciendo sea tan solo el propósito un tanto teñido de añoranza de quien sin estar directamente vinculado a la naranja y a la tierra que la produce, ha sido testigo del desasosiego y de las alegría de quienes a su cultivo se han dedicado. Palabras como sazón, buen tiempo, agua, poniente o helada han sido de libre y obligada circulación por calles y plazas de nuestros pueblos. En familia o en grupo la conversación, la recuerdo exclusiva por, con, sobre, tras la naranja
Recuerdo que, no hace tantos años, si la cosecha y su correspondiente venta era favorable para el agricultor, repercutía en ciudades y pueblos. El comercio se animaba y el optimismo no era una quimera; se invertía y se animaba la construcción o mejora de viviendas. Todo era posible con las ganancias lícitas y esperadas. Poblaciones como las de la Plana, unas más que otras, hasta fantaseaban con los beneficios y surgieron leyendas urbanas que corrieron de boca en boca.
Pasó el tiempo, cambiaron los aires y aquel sano optimismo se perdió. Nuevos métodos de cultivo, nuevas variedades otros sistemas de riego arrumbaron para siempre con aquella institución que era “l´hortet” que daba sustento a familias enteras y hasta, como he dicho en alguna ocasión, hasta daba posibilidades para que “xic” pudiera estudiar en la Universidad.
Ignoro si nuestra entrada en el Mercado Común, eso que conocemos como Europa, ha sido beneficioso o perjudicial para la menestralía valenciana, agradecida con los beneficios del fruto y sumisa, conformada con los inconvenientes meteorológicos. Puede que el minifundismo imperante haya influido en todo este desvarío. Puede que la política de costes y la competencia de unos países con jornales de miedo, haya tenido que ver con el abandono de los huertos. Puede que Europa tan cuidadosa con sus mantequillas ignore la calidad de nuestras naranjas y prefiera, por cuestión de rentabilidad, el fruto de otros países que, y eso es el colmo, pasan por nuestras narices y, si me apuran, hasta se comercializan como producto español.
Ya sé que no estoy puesto en el asunto y que lo que guía mi comentario es la nostalgia y el recuerdo de tiempos, aunque no mejores, por lo menos, más cómodos para muchos,
Buenas tardes.

Hace tres años estando de vacaciones en Mallorca tuve ocasión de trasladarme hasta Soller y, en aquel privilegiado valle pude comprobar cómo los limoneros –cultivo mayoritario—estaban repletos de fruto y según nos informaron no había posibilidad de venderlos. ¿La causa? El consabido deterioro de los canales de distribución; la competencia de otros países mediterráneos y una posible superproducción siempre presente en estos casos.
Me entero ahora que en el sur de Alicante y en Murcia, los cultivadores de limones se encuentran en situación similar a la que observé en Mallorca. Ignoro si los organismos que coordinan las producciones agrícolas y su comercio son o no responsables de estas situaciones. No quiero pensar en que tales entidades garantes del comercio y la producción están o no en manos adecuadas. Los resultados podrían corresponder a un fallo o a una falta de previsiones, siempre necesarias en esta clase de producciones.
Por mi parte, en plan muy modesto, también sufro los rigores de la superproducción, puesto que el limonero (de tot l´any) que tengo aquí en casa me ha surtido de limones para toda la familia, aún así, noto el exceso de frutos. Para postre, mi amigo Emilio, ayer por la tarde me trajo una caja (siempre hemos dicho un basquet) con hermosas naranjas nável de las de antes y una docena de hermosos limones.
Y lo cierto es que aquí en mi pueblo (que es Castellón) siempre hemos tenido en aprecio este precioso cítrico del que hemos sabido aprovechar tanto el zumo como la corteza. Se ha usado para helados, para cocas, para flanes…siempre, ese fondo un tanto ácido del limón ha sido agradecido por nuestros paladares. También se usa para complementar el sabor de la paella, costumbre ésta, que al admirado amigo el difunto Gonzalo Puerto, lo sacaba de las casillas: consideraba que añadir zumo de limón al arroz, era un insulto para el cocinero al suponer que la añadidura de tal zumo era para disfrazar la calidad de una mala paella.
Cuando mis hijos eran pequeños, Rosa, mi mujer, y yo, a la hora de archivarlos en la cama les cantábamos a dúo canciones de la tierra, como una que precisamente habla de limones.
Eres engayadora
Llima, llimeta.
Boniqueta per fora
Per dins agreta
A raó, a raó de vint-i-nou
Tres borifarres un sou.
Per que la llima
Per voler ser xiqueta
Fa la veu prima…
A raó, a raó de vint-i-nou
Tres botifarres un sou…!!
Habría muchas más cosas que comentar sobre los limones. Otra vez será.
Buenas noches.

Hoy mismo he leído que el Ayuntamiento de Onda pretende potenciar las visitas a su famoso castillo y trata de que, por quien corresponda, se organice y, al mismo tiempo, se potencie una ruta o rutas turístico culturales en la que enlacen los castillos de la provincia enclavados en parajes de belleza inigualable.
No ignoro que los hombres, históricamente, han tratado a los castillos de forma poco adecuada y sin un mínimo respeto para su integridad. Por varias razones: unas veces políticas, otras estratégicas y en muchas ocasiones por simple utilidad, lo que un día fueron fortalezas se han convertido, casi en su totalidad, en ruinas egregias en donde toman el sol los lagartos y su antiguo esplendor pasa casi desapercibido para el ojo humano.
Mi amigo Vicente Forcada, gran especialista en el tema, podría dar numerosos y variados ejemplos de la importancia que en su día tuvieron estas edificaciones hoy sumidas en el olvido.
Hace algunos años, tantos que mis hijos eran niños, y el tema no era de general asentimiento, toda la familia, repletas las mochilas de viandas y propicias las piernas a las caminatas, nos lanzamos durante muchos domingos a la conquista de los castillos de la provincia y de ello, tanto mi mujer y yo como mis propios, guardamos gratísimos recuerdos. Dada mi inexperiencia en el asunto y con unos conocimientos más bien escasos sobre la materia, hicimos de tripas corazón y, con una consulta por aquí y una lectura adecuada por allá, llegamos a tener verdadero amor por aquellos vestigios.
Chivert, Polpis, Almenara, Ahín, Albalat, Miravet, Culla, Villahermosa y otros muchos, sin descuidar los más importantes: Peñíscola y Morella, fueron cayendo bajo nuestros pies y contribuyeron a oxigenar nuestros pulmones y agrandar nuestras perspectivas viajeras.
Por ello, por coincidir con lo que mi familia hizo hace ya algunos años, aplaudo la iniciativa que en Onda ha surgido respecto de impulsar la visita a los castillos provinciales, que fueron, a no dudarlo, castillos importantes en la historia común que todos debemos respetar.
Buenas noches.
En la misma plaza en que agoniza el centenario olmo; en la misma plaza en la que está emplazado el interesantísimo museo de Manolo Rodríguez, allí mismo, en la noche del viernes al sábado, un ciudadano de la Comunidad Valenciana, moría decapitado tras ser cogido y atropellado, según manifiesta con crudeza y realismo el Alcalde de Navajas, como consecuencia de la “exhibición” de un toro en las fiestas de San Antón.
Curiosamente, en el mismo diario en que leo la noticia (Mediterráneo, 22-1-2012; pág. 14), aparece en su pág. 33 el anuncio del “Anuario Bou per la Vila 2011”, en el que se detallan a través de más de 400 fotografías el resumen de la temporada que terminaba con el año para dar paso a la del año en que estamos: 2012.
Según se informa en la misma publicación. Durante 2011 perdieron la vida en la Comunidad tres personas y se asevera que, “el pasado ejercicio fue uno de los mejores en cuanto a exhibiciones de astados, a pesar de la crisis…”
En la misma información también se dice que ayer sábado, al mediodía, se guardaron cinco minutos de silencio, aunque no se suspendieron los actos de San Antón y tampoco el toro embolado de la noche.
Cuando desde todos los medios se lanzan campañas para impedir toda clase de violencia, ya sean en el ámbito familiar o ciudadano y tantos funerales se celebran en apoyo de las víctimas, me resulta absolutamente absurdo y decepcionante que se organicen festejos en los que la muerte ronda por encima de las cabezas de todos. Sabemos que por las autoridades trata de evitarse la ingesta de alcohol y que los servicios sanitarios han de estar preparados para atajar esta clase de contingencias.
Desde siempre y una vez más me declaro absolutamente contrario a esta clase de festejos en los que el toro es parte indispensable. El toro, una bestia que con quinientos o seiscientos kilos de peso y con una envergadura cinco veces superior a la de cualquier hombre no sabe de lindezas y sigue el dictado de su instinto.
Descanse en paz el vecino de Alboraya que fue hasta Navajas para ver los toros.
Buenas tardes.

No hace mucho, con lo de la crisis que nos castiga a todos de alguna manera y, con el fin de mejorar la tesorería de los comercios del centro, sus dueños, optaron por expandir un poco el negocio sacándolo a la calle o, cuanto menos, parte de sus mercancías. Se ampliaba con ello el escaparate y las estanterías y, la clientela, no precisaba entrar dentro del comercio reservándose la supuesta dosis de compromiso de una posible compra. La cosa, al parecer, ha tenido resultados positivos puesto que a pesar del tiempo transcurrido desde la adopción de tal iniciativa, los comerciantes siguen sacando su comercio a la vía pública. Tal vez, el mal tiempo en algunas ocasiones, ha roto un poco la continuidad. Así, todos los jueves, de manera continuada, los posibles compradores han tenido ocasión de adquirir artículos un tanto escondidos en los estantes. De la misma manera, los comerciantes, han podido sacarse de encima posibles artículos que por sus características podían considerarse de inconveniente conservación y problemática venta.
(Los fumadores, también sacados a la calle por la Ley del tabaco pernicioso, tienen, posiblemente, más moral que los comerciantes. Resisten con mucho más estoicismo los embates climatológicos al objeto de darle al humo)
Esta misma mañana de jueves, he pasado por la parte de la calle de Enmedio que se corresponde con el portal de la Purísima y he observado que, aquella zona, ocupada por anticuarios, su número ha crecido y, ante las numerosas puertas cerradas, extienden su stock de trastos viejos para la curiosidad de los más y la compra de los menos.
Ver aquellas “paradas” repletas de objetos, ahora casi muertos, pero que fueron antiguas y recónditas ilusiones, añejas sorpresas mirando a los ojos y regalos que tal fueran mutuos es como adivinar el lugar que alguno de ellos ocuparon. Estanterías, anaqueles, alacenas y paredes fueron morada de estos casi trastos que se ofrecen sin precios fijos; que pueden inquietar el recuerdo de muchos paseantes viendo en ellos algo parecido a lo que fue una realidad evidente.
Enumerar todos los objetos que se exponen a la curiosidad pública precisaría de veinte o treinta páginas como las que ocupas este post. Son “cosas” que en algún momento fueron algo y que ahora esperan que alguien con sensibilidad los recupere.
Vayan cualquier jueves a la calle de En medio y sírvase las reliquias que quiera aunque no sean suyas. De alguien fueron y de su alma desconocida e incógnita partieron hacia el futuro que nosotros ahora tocamos con los ojos.
Hablando de reliquias, por aquí, por el Marquesado del Crémor, también disponemos de reliquias: reales, habladas, cantadas o imaginadas. Parte de nosotros mismos que, sin darnos apenas cuenta, aflora de vez en cuando y nos traslada a tiempos que no eran ni mejores ni peores. Eran simplemente distintos.
En aquellos lejanos tiempos con nuestros cuerpos púberes y nuestras caras imberbes imaginábamos situaciones que la realidad nos ofrecía y que nosotros transformábamos en ideas acomodadas a nuestras ensoñaciones. Los más mayores nos vendían con mala intención sus ideas que tropezaban con nuestros pensamientos apenas estrenados.
Hoy, con lo de los anticuarios, me ha venido a la imaginación, una canción que se cantaba por aquí. Una canción absurda y disparatada que nosotros imaginábamos un tanto procaz y un mucho emparentada con un erotismo apenas intuido. Decía:
Draps, ferros-vells
Que el dimoni t´estira la pell
Con el triunfo te voy a comprar
Un quiosco de betes i fils
Marieta la Mecu, la Mecu
ya sabes que te festecu
ya sabes que yo te adoro
figues de moro y un pinçell.
Si alguno de mis lectores la conoce, ¿podría facilitarme el significado de tal despropósito?. Gracias
Buenas tardes

Últimamente he venido dedicando mi atención en estos rollos posteros a algo tan importante como es el dinero. Dinero que se halla, no muy oculto, detrás de cada uno de los procesos judiciales que se encuentran abiertos y marchando. Es algo tan antiguo como la misma humanidad. Sus variantes pueden ir desde la avaricia a la codicia, pasando por la soberbia.
Para que con los dineros no se entienda la gente, puede llamarse de distintas formas y maneras: Moneda, plata; numerario, efectivo, monises, cacao, cuartos, mosca, pecunia, perras, chavos, tela, guita, pasta…y ya muy en serio puede ser el caudal, el capital, los bienes, la hacienda, la fortuna y el peculio.
Más o menos, todos vamos detrás de estos caudales y de no ser por el freno que impone la moral y el miedo al castigo por su mal uso y peor adquisición, aún correríamos mas desbocados de lo que vamos. Bien es verdad que los dinerines sirven para vivir, unos muy bien y otros menos; que sirve para cubrir las necesidades de la familia y para alcanzar un cierto bienestar cuando uno llega a las últimas curvas del camino. Otros prefieren contar montones de moneditas los muy avaros, aún teniendo los dos riñones cubiertos.
En fin, una verdadera pena para todos. Para los que llegamos con lo justo a final de mes. Para los que no llegan. Para los que se pasan mirando de reojo al prójimo. Ahora bien, lo que no acabo de comprender como hay gente con un estómago tan blindado que llega a prestar el dinero a unos plazos asfixiantes y a intereses del veinte por ciento. Pregunto: , ¿la usura ya no es delito? Tampoco entiendo la merienda que se zampan los bancos con los créditos hipotecarios.
Hace años, cuando las amas de casa eran las dueñas absolutas del libro de caja, se las veían y se las deseaban para cuadrar las cuentas aunque ellas no fueran tan exquisitas en las denominaciones. Se exasperaban ante los aumentos de los precios y ante todo aquello que atentaba contra los caudales familiares. Una filósofa amiga de casa, a pesar de ser ya muy mayor, siempre sentenciaba:
Los enemigos de la mujer son tres: dinés, dinés y dinés.
Cuidado con la cartera.
Buenas tardes.

Esta misma mañana, en la sesión de constitución del nuevo Consejo Municipal de Cultura he coincidido con el amigo Drosi del Raval y hemos comentado un hecho: el de haber aalternado el sábado por la noche en una cena con otro amigo común, el profesor Epaminondas, el cual me “acusó” de que últimamente solo escribo sobre pájaros. Y es verdad. Tal vez mi cabeza esté llena de ellos y lo que por aquí digo no sea más que un reflejo de lo que pienso en inconsistencia e inoportunidad.
Hoy ha ocurrido que cuando desayunaba no he provisto a mis gorriones de la correspondiente ración de migas de tostada. El suelo estaba absolutamente mojado y seguía la lluvia imposibilitando la visita de mis pupilos.
La verdad es que, después de tanto tiempo deseando la lluvia por escasa, ha aparecido la borrasca y a los habitantes del extrarradio, que no es más que eso en el Marquesado del Crémor, se nos hace difícil el salir a la calle convertida en charco (bassal, decimos los de por aquí) convirtiendo nuestro caminar o deambuleo en un concurso de saltitos ridículos buscando para los pies el lugar seco.
Pues volviendo a lo de los pájaros, de cuya observación me acusan, es realmente clarificador el observarlos de cerca sin romper su intimidad. Podríamos, en cuanto a los gorriones se refiere, tomar nota de su psicología, sus reacciones y su comportamiento tan parecido al humano para sacar conclusiones muy jugosas.
Ellos tienen un comportamiento social muy establecido. Tienen perfectamente claro que la edad es un valor del que no se puede renunciar. Son totalmente desconfiados y son conscientes de que los alimentos que se roban a un semejante pueden acarrear perjuicios y por ello huyen. Son, en definitiva, unos ladronzuelos sin remedio.
No quisiera yo establecer comparaciones que, según dicen, siempre son odiosas…pero el comportamiento de muchos de los que por este mundo se pasean, no son más que una copia en relieve de lo que son esos pajarillos que, los muy sinvergüenzas, ni siquiera me agradecen la alimentación matinal que les reparto.
Y la lluvia que siga unos días hasta que “fassa una bona saó”.
Buenas tardes.
Hace pocas fechas mostraba yo mi extrañeza por la ausencia en todos los estamentos administrativos de la justicia española de recursos informáticos que acelerasen los procesos y se impartiera con rapidez la correspondiente justicia. También mostraba mi escepticismo de que la solución llegase con la premura adecuada.
Leo en la prensa local el hecho de que una persona en un supermercado robó una maquinilla de afeitar cuyo precio era de algo más de cinco euros y que tras ser detectado en la caja de salida el artículo fue repuesto en la estantería correspondiente.
No se exactamente la serie de pasos que se siguen tras observarse una conducta delictiva, aunque supongo que comienza con la correspondiente denuncia, el consiguiente atestado y…. una serie interminable de trámites imprescindibles para que la justicia pueda ejercer su función.
Recuerdo muy bien la foto en la que se podían ver los montones de expedientes y legajos más o menos atados con cinta de balduque y por ello pienso que aquello que dije en 8 de Diciembre del pasado año no lo puedo repetir. Entonces dije que “no me lo creo”. Ahora, necesariamente tengo que rectificar y decir “si, me lo creo”.
Buenas noches.
Mi padre por aquellas épocas no era excesivamente optimista; había vívido lo suyo y el resultado de su experiencia vital no ayudaba a las risas y las alharacas. Aproximadamente era el año 1950 y estábamos sentados a la mesa. Solemnemente aseveró que la situación, a su juicio, iba a cambiar. Había descubierto, junto a la puerta de entrada a la casa, dos mendrugos de pan blanco y ello le conmocionó. Ese era el primer indicio. A partir de entonces el pan negro de composición indefinida y misteriosa, desapareció de nuestro panorama para quedarse en vestigio despreciable.
Habían sido unos largos años soñando con un trozo de pan blanco con algo dentro. Estábamos soñando con algo que durante años había resultado inabarcable. Por fin, modificándose perceptiblemente la situación socioeconómica, teníamos en la mano las deseadas barras de pan blanco.
Digo que no por la presencia de la blancura panificada, estaban solucionados todos los problemas. Ni mucho menos. Las personas se apañaban como podían y con mucha imaginación iban supliendo las carencias de todo. Las famosas cartillas de racionamiento del tabaco, producían fumadores a espuertas y las picaduras y los ideales hacían las delicias de los cogidos por el tabaco. A pesar de ello, una lacra, una vergüenza social seguía vigente. Los colilleros, es decir los que recogían del suelo las colillas que los fumadores dejaban apuradas para poder recomponer cigarrillos con papel “Bambú” y el tabaco reciclado, llegaban a componer un verdadero mercado.
Esos podían ser los indicios de que algo podía cambiar y los vestigios desagradables de que algo seguía igual.
Ayer por la mañana, atravesando la estación, a la salida, vi a un hombre que recogía un buen número de colillas y, más aún, hurgando en los grandes ceniceros de que disponen los fumadores, extraía un buen número de ellas.
No quisiera ser pesimista pero existen indicios de que la Arcadia Feliz que nos hemos fumado entre todos, va a pasar a la historia. ¿Puede ser el colillero un ser que nos devuelva a épocas oscuras y desagradables de otros tiempos olvidados?
Buenas noches.
Casi como si fuera una maldición bíblica cayó sobre nuestra tierra ese bicho repugnante que se come las palmeras llamado Picudo Rojo (rhynchophorus ferrugineus) y que nos ha despojado del más decorativo, llamativo y bello árbol de nuestro entorno. Los tratamientos apenas existen o resultan excesivamente onerosos, frenando la posibilidad de que los particulares actúen a favor de la vida de las palmeras.
Me dicen que alguien ha pensado un método para acabar con los picudos que sería el de obtener la colaboración de las urracas (pica pica), sometiéndolas a una dieta forzada y exclusiva de picudos; soltarlas una vez “recicladas” y dejarlas en las proximidad de las palmeras para conseguir la erradicación de los bichos de una vez por siempre.
En teoría el asunto parece verosímil y siendo las posibilidades humanas absolutamente absolutas en cuanto al dominio del medio ambiente, de sus plantas y de sus animales, hemos de acceder positivamente a la posibilidad que se apunta.
El asunto se enturbia un poco cuando se reflexiona sobre la posibilidad de que las urracas accedan a tan mercenaria actividad. La urraca (llamada garza también) que es un animal absolutamente libre y bello, tiene en contra de su bonita apariencia el ser córvido, es decir, parte integrante de las tropas aéreas dedicadas a alimentarse de restos de animales muertos: carroñera.
Otra de las características que ofrece el ave en cuestión es la de ser ladrona en exceso, apropiándose de todo aquello que brilla y guardándolo como un tesoro en sus nidos. Lo atestigua el propio Rossini en su ópera “La gazza ladra”.
Por tanto, me permito dudar de que el orgullo que acompaña a la urraca, le impida cambiar de oficio a estas alturas de la historia. La urraca que disfruta jorobando al resto de los pájaros robando los huevos de los nidos, es decir, siendo una ladrona con clase y finura, pueda apostar, primero con un enclaustramiento necesario para su reciclado y, segundo, que permita resentir su idiosincrasia perfectamente acreditada durante milenios.
Buenas noches.


No hace mucho les contaba hechos relacionados con lo convencional y, hoy, por más señas, llego a la conclusión que no hay nada más convencional que el calendario. Me asomo a la terraza y me saluda redonda y oronda la luna que, no se somete al convencionalismo del calendario pero acude cada tantos días a la cita. Lástima que en algunas ocasiones las nubes le impidan la cita o, al menos, no podamos ver su clara faz.
Porque dicho sea de paso, como ya entonces me parece haber afirmado, nos sometemos, propicios y obedientes a los dictados de las fechas, a la dictadura de los aniversarios, a la irremediable espera del día de cobro.
Prefiero la luna con su ciclo corto y real, nada convencional. Si alguna luna se esconde tras los nublados me parece tiempo desperdiciado e inútil. La espero como los indios sioux o los egipcios o cualquiera de los pueblos antiguos que creían en Selene porque era realidad y no figuración matemática.
He hablado muchas veces de la luna porque, para mí, es casi obsesión, sin llegar a ser lunático ni licántropo. Creo en la atracción de la Luna creadora de las mareas y estimo cierta la influencia de la Luna sobre las personas y, sobre todo, sobre los animales… y sobre los niños:
La Lluna, la pruna
La mare li pega
El pare no vol…
Y para que no me llamen pesado, aunque lo sea, repaso por enésima vez el recuerdo de Bernat a la Luna
A la lluna de gener
Els gats va per les teulades
Fent cançons enamorades
A les gates del carrer…
Bona nit de Lluna Plena.

Cuando llegan estas fechas que tantos dicen que son muy entrañables, llegan a España los Reyes Magos procedentes de Oriente y los paseriformes que proceden del norte de Europa. Al parecer estos pajarillos, entre los que se encuentran los “pinzones comunes” (Fringilla coelebs) y los petirrojos (Erithacos rubecula) y otros muchos, caen por error en los conocidos “paranys” y, naturalmente, ello hace que disminuya su censo.
Desgraciadamente, aparecen las discrepancias entre un juzgado de instrucción y el Fiscal. La legalidad de la caza del parany está medio en entredicho, pero las aves que son cazadas por error, caen en una duda muy razonable para llegar a saber si son retornadas a la libertad limpias de “visc” y con las patitas enteras. Particularmente, opino que puede resultar muy difícil el hecho de que, una vez cazados recuperen lo que les corresponde.
Hace ahora un año, por las mañanas, junto a la nube de gorriones que alimento con migas de pan, aparecía un petirrojo en alegre compañía y este año, pasaban los días y no aparecía el migrante pajarito. Ayer mismo leí lo de la controversia del parany y pensé que mi amigo podría haber caído “enviscat” en las manos de alguien no demasiado correcto con la vida de estos seres.
Hoy, por fin, ha aparecido de nuevo el petirrojo y, alegremente, se ha unido al banquete que yo tenía preparado para los gorriones asustadizos, desconfiados y sinvergüenzas. Sería una pena y grande, pensar que estos mínimos seres, de poca envergadura y poco peso, hayan hecho viaje tan largo y arriesgado para que caigan por error en un “parany”.
Buenas noches.


En la calle San Vicente número 15 de este Castellón que es mi pueblo, en su segundo piso, vvvía alojada en régimen de alquiler, una familia con la que la mía propia tenía en gran estima y que por proximidad mantenía un trato familiar sincero. La formaban un matrimonio, el de Asunción Mercé y Juanito Sanchís, Angelita que era la soltera y Enrique, también soltero y que presentaba una nube en el ojo derecho que le dificultaba la visión. Todos ellos eran hermanos a su vez de un personaje muy importante en Castellón por su calidad de maestro. Don Severino Mercé era todo un símbolo del magisterio castellonense.
El cometido del hermano Enrique era de dependiente en la Paquetería de Sopes (apodo de la familia Bernad) situada en la entrada por el oeste de la Calle de Colón. Curiosamente la jornada laboral de este personaje se veía dificultada con una antigua enemistad con otro dependiente del mismo comercio, problema que cada día venían solucionando hasta que el comercio por consunción y los dependientes por jubilación, trajo la solución tajante. El tal Enrique tenía, a pesar de los pesares, un cierto vértice humorístico un tanto extraño que trasladaba a sus familiares y, en ocasiones, me llegaba hasta en forma de chascarrillo. En cierta ocasión, serio, con su ojo inútil, me contó que le habían asegurado el suicidio del primer fabricante de picos de boina que había en toda la geografía nacional. Se había quitado la vida colgándose de “la sòca d´un timonet”. A mí me dejó perplejo y el sucedido no se me olvidó jamás.
Este día de Reyes, con la benevolencia acostumbrada, a través de su real conducto me ha llegado un regalo consistente en una boina negra con el correspondiente pico. Era como un deseo largamente soñado. Más aún, según dicen los psicólogos, cuando uno, ya de mayor se mira en el espejo ve la imagen de su propio padre. Efectivamente, cada mañana, en ese primer enfrentamiento con uno mismo a través de la imagen, veía a mi padre pero me faltaba su boina.
Los reyes, con su magnanimidad me han proveído de boina para poder estar más cerca de lo que forma parte de mi propia vida. Ya tengo la boina. Ahora podré llegar con más exactitud a lo que no alcanzaba a ver.
El caso es que mis nietos, todos ellos adultos en exceso y padres en lo natural, me han amenazado con “caparme” la boina, librándola del más genuino de los atributos de la boina en cuestión. Me reacción ha sido fulminante. Como a alguien se le ocurra llevar a cabo al “capado” de mi boina entraré en un proceso de venganza que consistirá esencialmente en la emasculación de todos los culpables.
Que ustedes lo pasen bien. Buenas tardes.

Al mirar hoy el blog, observo que he cruzado la barrera de los 500.000 post. No sé exactamente como valorar el hecho pero, vayamos por partes, como decía Don José Sánchez Adell.
Desde el mes de Junio de 2006, he colgado en el blog, mil cuatrocientos cincuenta y seis post que, al ser salsa gustosa a mi paladar, no me han costado excesivo esfuerzo. Eso sí, en alguna ocasión he tenido que utilizar los fórceps para dar a luz comentarios que, o me venían largos o no acertaba a centrarlos. Todo lo demás, cualquier comentario, cualquier crítica o cualquier valoración positiva no me corresponde a mí, sino a esos reales lectores que han ido sumando medio millón. Gracias a todos por seguirme.
Todo ello me lleva a pensar que, dado que hoy en día las condecoraciones se reparten a voleo como el trigo sobre la tierra, no estaría descaminado por mi parte solicitar de quien corresponda, alguna condecoración aunque no fuese pensionada. Solo para poder lucirla en el pecho en días de fiesta como los militares rusos que, posiblemente, por falta de espacio se las cuelgan hasta en la espalda. Me sería igual que fuese encomienda, lazo o medalla, como posiblemente les daba lo mismo a los miembros del Gobierno saliente.
La Real y Americana Orden de Isabel la Católica, fundada por Fernando VII en 1815, ha sido concedida a quien ha “demostrado lealtad acrisolada a España…”
Por su parte la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III fundada por él propio soberano en 1771, bajo el lema “virtute et merito”, ha sido concedida a quienes se han destacado especialmente por sus buenas acciones en beneficio de España y la Corona…
Resulta curioso observar que esta Orden fue abolida o suprimida en dos ocasiones. Durante la I República y durante la segunda a la que los propios condecorados sienten una inclinación, devoción y cariño sin medida, como repetidamente han demostrado.
En fin. Que me quedo sin condecoración. Solo me quedo con el apelativo cariñoso y amigable que me dedican los amigos Drosi del Raval y su compañero Epaminondas: El señor de Cuc. Y con la amistad de quienes aguantan imperturbables mis largos y a veces pesados comentarios.
A todos, gracias y hasta mañana “si Déu vol”.
Era algo cabezón y miope. El pelo rojo y los sentimientos del mismo color. Por algo había sido desterrado de su Soria natal. Nosotros, tiernos infantes con menos de diez años, atendíamos sus enseñanzas porque, todo hay que decirlo, era nuestra obligación. Tenía una risita de conejo sobre todo cuando decía aquello de Debe, Haber y no hay…
Años después, crecido en edad, los hermanos Salamero (Rafael, Ricardo y Raúl), en clases reducidas en aquel caserón de la calle Mayor que había sido sede y taller del Diario República, nos explicaban los rudimentos de la Contabilidad empresarial conocida como de Partida Doble. Entonces llegué a comprender lo del debe, haber y saldo.
Por las fechas a las que me refería al principio, años cuarenta, fallecía revestido con el título de Barón, John Maynard Keynes, considerado como uno de los más importantes economistas del siglo XX, cuyas ideas tuvieron grandísima repercusión. Fue el fundador de un concepto conocido como macroeconomía. Naturalmente, nosotros, tiernos y analfabetos escolares nada sabíamos de aquel señor y, naturalmente, tampoco el pelirrojo dómine que trataba de desasnarnos, iría muy enterado de teorías de ese tipo.
Han pasado muchos años y, casi desde entonces, las universidades de todo el mundo y, particularmente las españolas no han parado de proveer a la sociedad de miles y miles de economistas que, salvo matices, se dividen en keynesianos y antikeynesianos. Todos ellos van a vueltas con las teorías macroeconómicas tratando de poner orden y concierto en el mundo económico tan ligado, como es bien sabido, a los tesoros nacionales, a los dineros patrios y a las deudas inevitables. Como puede adivinarse a pesar de tanto profesional como opina, analiza, previene y --normalmente—no acierta, se siguen discutiendo y aceptando los principios , los conceptos y las teorías del Barón Keynes… o se siguen negando
La prueba la tenemos en nuestro entorno. Endeudados hasta las cejas, tratan los responsables teóricos de mitigar tanto infortunio. La razón, posiblemente, está en que durante mucho tiempo se ha estirado más el brazo que la manga, lo cual es conocido, posiblemente en macroeconomía también, lo que aquel maestro represaliado nos decía con malévola intención: Debe, Haber y No hay.
Buenas noches.
Decía Quevedo: “El mentir de las estrellas/es muy seguro mentir,/porque ninguno ha de ir/a preguntárselo a ellas.”
En mi pueblo, que sigue siendo Castellón, cuando alguien se enroscaba en la mentira, fuera la que fuese, siempre salía alguien que recordaba al que pudo ser el más mentiroso del pueblo: Capeta. “Eixe es més mentirós que Capeta”. También se suele decir que se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Acabamos de estrenar el año 2012 y el suelo (el patrio, el autonómico y el municipal) se halla embaldosado de mentiras. Unas gordas, gordísimas como las de la exministra Sinde y otras tienen un buen pasar y se esconden tras el disimulo. Si calculáramos el número de mentiras puestas en circulación durante un período no muy grande de tiempo, de seguro que el susto nos llenaría el cuerpo y el alma.
Según la Real Academia de la Lengua y por su diccionario, nos enteramos que la MENTIRA es la expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa. Prescindo de otras apreciaciones de tipo moral porque con lo dicho me basta para llegar a conclusiones muy concretas sobre lo que muchas, muchísimas personas que me rodean, me aconsejan, me discuten, me felicitan, me achuchan…
Tal vez por todo ello, quizás sea la palabra con más sinónimos de nuestra parla. Por ejemplo: Bola, trola, volandera, bulo, embuste, trápala, chapuza, chapucería, paparrucha, embustería. Fraude, falsedad, superchería, engaño, embeleco, falacia y patraña. Cuento, ardid, lazo, sablazo, estafa, trapisonda, embrollo, enredo, lío, intriga… y mil más. Todas ellas a nuestra disposición para juzgar…o para probar a ver si sale.
Buenas noches…y no digo ninguna mentira.
