Aunque mi cometido de padre de escolares o de acompañante finalizó hace algunos años, no puedo quedar insensible a lo que por los mundos de la escuela ocurre. Es evidente la presencia de la escuela y de las escuelas en la sociedad a la que pertenezco. La construcción y reconstrucción de centros de primaria en el ámbito de la escuela pública con los consiguientes y necesarios inconvenientes para la ciudadanía en general y para el mundo escolar en particular, no escapa a la vista de nadie.
Ello me lleva a reflexionar sobre el asunto aunque, ya digo, desde un plano distinto al común de la sociedad. Particularmente me parece cuanto menos raro la corrosión que sufren las escuelas, hasta el punto de dejarlas inservibles para el fin con que fueron creadas . No sé con exactitud la vida real que se concede a las escuelas y cual es el plazo de su amortización, aunque debo pensar que, por parte de quien sea, se ha jugado con alegría a este cometido de derribar o reconstruir. En cualquier caso ha supuesto para el erario público una sangría en estos momentos difícil de recuperar. Llego a pensar que el hecho es como una función reglamentaria e indispensable y no un deterioro paulatino de los edificios tratados por todos con poco cariño y delicadeza…y por los propios alumnos, claro.
Por otra parte, durante todo el período en que se está llevando a cabo esta labor de saneamiento y reconstrucción ha habido sonadas divergencias entre el partido dominante y su propia oposición. Se han utilizado, tratando de salvar las temporadas lectivas, construcciones provisionales, al parecer alquiladas, que para la oposición han sido barracones y para los otros aulas prefabricadas. Francamente, lo de barracones es introducir malévolamente, en las diatribas políticas reglamentarias, un matiz peyorativo con connotaciones de campos de concentración nazis. He sido testigo durante algún tiempo de la utilización de una de estas escuelas provisionales y salvo la cuestión de espacio por la pequeñez de las clases, he observado la instalación de sistemas de calefacción y refrigeración, así como la instalación a determinada altura para impedir humedades.
Pienso que, por parte de la administración se vigilase la reconstrucción de los centros escolares exigiendo unos cuantos años de vida más para no tener que gastar lo que no se tiene. Por lo menos que pudieran durar tanto como las Escuelas Pias…
Buenas tardes.-
Dos amigos de casa, propietarios de una productiva parcela allá por el Serradal, me han traído, obsequiosos, una enorme bolsa repleta de habas, al objeto de que tras ser desposeídas de sus vainas, las pueda cocinar de la forma tradicional de mi pueblo: Faves al tombet. Las habas son unas leguminosas muy apreciadas en Castellón y, aunque no tienen la fuerza de otras pueden consumirse en verde. Del orden de las fabáceas, no solamente en Castellón tienen predicamento. En cualquier parte de Europa se consumen e, históricamente, ya recibían el encomio de quienes en el Renacimiento, por ejemplo, se dedicaban a clasificar los alimentos según sus propiedades dietéticas. Un ejemplo de ello es un famoso cuadro de Anibale Carracci que pintó “comedor de habas” o, por otra parte, la obra Flos Medicinae de Cremona resalta su importancia alimentaria y las propiedades de las habas en los cuatro hexámetros que les incluyo en imagen y cuya traducción les facilito:

“El haba nutre el cuerpo, pero, con la corteza es astringente. Reduce los humores flemáticos y contrae la vista y el estómago. Pero guárdate de comerla en exceso, pues engendra la gota, purga o restringe, da hinchazón y dolores de cabeza…”.

Para nosotros –los de Castellón—las habas tienen también otra propiedad: la de estar vinculadas a la Romería de la Magdalena, en donde, la tortilla de habas, a pesar de las injerencias culinarias más o menos extrañas, suponen el bocata más importante, junto con el ximo, de la gastronomía festiva.
En nuestra parla vernácula no son extrañas las referencias a las habas. Por ejemplo: el divendres, faves tendres. O, en sustitución de aquella frase tan famosa de “causó más daño que un elefante en una cacharrería”, a nosotros nos gusta más la de : “a fet més mal que una bacona en un favar”. Durante los años treinta (no se exactamente la fecha) se rodó la película en valenciano titulada “El fava de Ramonet” porque cuando alguien está alelado o su despiste sobrepasa los márgenes de la permisividad se suele decir que “fulano esta fava”.
El diccionario de Alcover, gran obra, nos ilustra sobre todas estas cuestiones de manera fehaciente. La “fava” o les “faves”, o como Linneo las catalogó, es llamada “vicia faba” “que es “compon de una beina llarguera que conté diferents bessons o grans, ovalats, de dos a quatre cm. De llargària”. Pero en donde encuentro más enjundia es en la descripción del juego de “fava” que consiste en “Joc d´infants en el qual es posen un o més jugadors acalats i els altres els salten, sía posant-se, per`fent diferents habilitats al temps de saltar. Entre el qui salta i el qui el suporta s´entaula un dialeg que sol esser aquest: Fava! /munta i calla/i si caic?/ reventa com una cigala”.
Aunque lo más extraordinario que se ha visto en torno a las habas es una como una leyenda urbana en la que se afirma que este año, por ser bisiesto, los granos que contiene la vaina salen en dirección del “pessó” y no en la dirección normal que sería la de flor. La verdad de esta afirmación es cuestionable pero no podrá comprobarse de manera segura hasta la próxima cosecha de habas que será en la Madalena próxima que si mal no recuerdo, en 2013, será del 2 al diez de marzo.
Con permiso de mi posible clientela dejo el teclado para ir a comerme un plato de “faves al tombet” que podría traducirse como habas al revolcón…
Buenas noches a todos.
Pedir, exigir, reclamar, implorar, rogar, solicitar, suplicar, impetrar, requerir. Es un verdadero clamor el que puede observarse en los medios. Son todos: entidades, oeneges, sindicatos, partidos y hasta los particulares, de modo espontáneo, los que abren la boca ansiosos de engullir lo que, desgraciadamente no hay. Dicen desde el gobierno que no se puede estirar más el brazo que la manga y que no se puede sacar de donde no hay. Ya pueden ponerse farrucos todos, que la vaca está exhausta, seca y estéril. Lo que fueron buenos tiempos se los llevo por delante el viento y lo que queda son facturas sin pagar.
Posiblemente, en estos momentos, lo que se necesita es un poco de cordura y sentido común –aunque de éste hemos ido siempre escasos—, para enfrentarse con una realidad que no tiene vuelta de hoja. Se dice que no es sólo cuestión nuestra sino que el mal de la vaca con evidentes costillares causados por desnutrición, es mal que sufren otras economías.
Por ello pienso que el reclamar de forma irracional beneficios, alimentos, prebendas y sinecuras, más bien es cuestión de paciencia. Todo llegará, dice el optimista. De la misma manera que el jilguero de la foto, nuestra cadernera, se desvivirá por alimentar a su prole, algún día, alguien llegará que satisfará todas nuestras necesidades, y ello es importante, si se pone por parte de todos el esfuerzo que a cada uno de nosotros corresponde.
Hasta entonces…¡hagan cola!
Buenas tardes.

Tras algunos días escondido detrás de mí, estoy dispuesto hoy a reanudar el blog por la simple necesidad de expresar mi pensamiento, mis opiniones y por respirar aire fresco.
Precisamente hoy, 26 de Abril, cumplo en este mundo, un montón de años y no es cuestión de desperdiciar el acontecimiento. Y la mejor manera de festejarlo es leyendo la prensa, sorprendiéndose de lo que en ella se publica y expresando mi punto de vista ante la desfachatez de muchos, la caradura de otros y la penuria intelectual de bastantes más.
Ese mismo día en 1937, según ha sido amplia y contundentemente comentado, en Guernica los alemanes descargaron una buena cantidad de bombas, sufriéndose no sé cuantas bajas entre sus vecinos. Con este motivo hoy, en ABC, se publica una foto en la que uno de esos individuos que mandan por el país vasco le pone una chapela a un “superviviente” de aquel bombardeo, como si fuera el único que salvó la vida.
Cuando el famoso cuadro de Picasso llegó a España, se expuso en el Casón del Buen Retiro. Estaba por aquellas fechas en Madrid y me asomé a las dependencias del Museo. En una enorme sala estaba la famosa pintura resguardada por un cristal de seguridad y frente al cuadro, en unos bancos colocados al efecto, unos cuantos incondicionales, en actitud beata se extasiaban con la obra. Visité a continuación el Museo del Prado y pude admirar las Meninas de Velázquez recién restauradas. Para sorpresa mía, este cuadro, no gozaba de la seguridad con que se había presentado la obra de Don Pablo Ruiz Picasso.
Quien esto firma, ese mismo día pero en Castellón, cumplía un año de vida. No sé si para esa fecha de 1937, habían comenzado los bombardeos en mi pueblo y tampoco sé, hasta la primavera del 38, cuantos bombardeos se llevaron a cabo por unos y otros. Lo único que sé es que yo soy también superviviente de los cientos y cientos de bombas que se desparramaron por Castellón y sus alrededores.
Cuando empezó lo del 36, habían pasado treinta y ocho de lo de Cuba y Filipinas, veintitantos de lo de África, etc. en todos estos acontecimientos hubo supervivientes. Ante la proliferación de buscadores de huesos que tanto han proliferado en España, solo les pido que se calmen, que dejen de buscar huesos, que nos dejen a los españoles con nuestros recuerdos y no nos quieran insuflar odios antiguos. Por favor.
Seguiremos. Buenas tardes.
Su cuerpo aún debe estar caliente cuando escribo este Blog. Mingote, Don Antonio, después de tantas sonrisas arrancadas a todo nosotros, nos he dejado. Añoraré siempre su viñeta tan actual y tan verdadera, tan ajena a la ironía que ahora se estila…Descanse en paz.
