Su cuerpo aún debe estar caliente cuando escribo este Blog. Mingote, Don Antonio, después de tantas sonrisas arrancadas a todo nosotros, nos he dejado. Añoraré siempre su viñeta tan actual y tan verdadera, tan ajena a la ironía que ahora se estila…Descanse en paz.

http://blog.castello.es/htsrv/trackback.php?tb_id=10448