La cesta de la compra

Septiembre 29th, 2008
Me cuenta una amiga con la que suelo tomarme un café por las mañanas que la cesta de la compra desequilibra cada día más su economía familiar. Ella, como yo, tiene dos hijos y una hipoteca y muchos meses no llega a fin de mes. Además, este mes de septiembre es, en su opinión y también en la mía, el peor mes del año. ¿Por qué?, os preguntareis muchos. Pues está claro, clarísimo. La vuelta al cole, la compra de libros, material escolar, ropa y los pagos de recibos varios nos ponen "el agua al cuello". Para mí este mes es un horror. Empiezo a hacer cuentas, a calcular el gasto y, lo que es peor, lo que me queda hasta fin de mes. Supongo que esta situación la sufren muchas familias, por no decir todas las que tienen hijos en edad escolar o estudiando, pero para mí no es ningún consuelo. Tras el café me he acercado al super a comprar "dos tonterías" y me han soplado 10 euros. Me dice mi amiga que lo mejor es ir a por las ofertas porque "se ahorra bastante", pero a mi eso no me convence. Si el comprar es un suplicio, solo me faltaba tener que ir mirando lo que cuesta cada cosa para ahorrarme unos céntimos... Conclusión: hoy comemos "rancho", un buen plato de lentejas con una ensalada y una pieza de fruta de postre. Como dice Arguiñano, "rico, rico", y además, barato.

Una breve presentación

Septiembre 18th, 2008
Hoy empiezo a escribir este blog que pretente ser, ante todo, un foro de reflexión para todos aquellos que como yo luchan día a día para salir adelante. Primero debería presentarme. Soy una mujer de "cuarenta y pocos", trabajadora, esposa y madre de dos adolescentes (chicas) que intenta llegar a todo y que se da cuenta que el término "supermujer" no es más que una falacia que se ha debido de inventar algún hombre. Porque yo os lo aseguro, nunca podré llegar a serlo. No es que sea por falta de ganas, simplemente he intentado en muchas ocasiones agradar a todos los frentes que me rodean y casi siempre ha terminado en fiasco. ¿Podría ser de otra forma@f7. Sinceramente, creo que no. O por lo menos prácticamente imposible si no cuentas con ayuda (llamese madre, tía, amiga o empleada del hogar). Mi vida supongo que será como la de muchas otras mujeres castellonenses que han decidido compaginar un puesto de responsabilidad en el ámbito laboral con el deseo de ser madre y de llevar una vida en pareja.