A tenor de lo que dicen los profesionales de los medios de comunicación, en el Ayuntamiento de Castellón y en organismos que tienen una estrecha vinculación con el mismo, no se es especialmente escrupuloso a la hora de gestionar el dinero público. Las quejas son varias, no siempre van en el mismo sentido, y obviamente, tienen una innegable parte de interesadas, porque cada medio sangra por su propia herida. Pero bueno, intereses particulares al margen, debemos reconocer que se trata de quejas con fundamento.
En el muro de facebook del director de Onda Cero, Juan Carlos Enrique, he leído el siguiente mensaje que ahora reproduzco: ‘La Junta de Fiestas de Castellón, con el dinero de todos los castellonenses –el mío incluido- (el de Juan Carlos, se entiende), organiza un año más un concierto oficial junto a una emisora pirata. Y con el apoyo y visto bueno del periódico Mediterráneo. ¿Vosotros lo entendéis? Yo no (no lo entiende Juan Carlos Enrique)’.
La verdad es que yo sí lo entiendo, porque se trata de un hecho que resulta coherente con otros muchos que se han producido en Castellón en los últimos tiempos. Para empezar, yo no espero mucho de alguien que se aferra al cargo y que desde el mismo es capaz de hacer reina de las fiestas a su propia hija o a la hija del concejal o concejala que resulte menester.
Tampoco espero mucho de aquellos que día sí y día también defienden que en Castellón no se cumplan las leyes con el argumento de que una cosa es que las cumpla el común de los españoles y otra bien distinta es que las leyes atenten contra un supuesto hecho diferencial de Castellón, al que siempre se aferran. No espero mucho ni de quienes políticamente recurren a este argumento, ni de quienes le prestan cobertura mediática, previo generoso pago.
No espero nada de la Junta de Fiestas, ni del Ayuntamiento de Castellón, que al fin y a la postre es quien pone el dinero que gestiona el sempiterno presidente de la Junta de Fiestas, Jesús López.
Al hilo de la queja de Enrique, hay que recordar que otra emisora, Radio Castellón, ha iniciado un contencioso contra el Ayuntamiento de Castellón, la Diputación y algunos otros ayuntamientos de la provincia gobernados por el PP, por haber convertido la publicidad institucional – según Radio Castellón – en una especie de arma arrojadiza con la que supuestamente se premia la docilidad y se castiga la crítica.
Tengo claro que la queja de Radio Castellón también es interesada y que hasta mayo de 2007 las relaciones publicitarias entre el Ayuntamiento de la capital y la emisora castellonense de la SER eran aparentemente cordiales. Sin embargo, creo que no se puede negar la evidencia y que todos debemos reconocer como extraño y sospechoso el actual veto a Radio Castellón mientras se invierte cantidades ingentes de dinero público en otras emisoras con una audiencia manifiestamente inferior.
Hablando claro, lo que ponen de manifiesto este tipo de situaciones es la nefasta gestión del dinero público por parte del Ayuntamiento de Castellón, que bien directamente o a través de otros órganos que dependen de él, adjudica la publicidad institucional de forma ilógica y poco profesional, vetando a la radio más escuchada u organizando conciertos con emisoras piratas.
Según el director de Onda Cero, el presidente de la Junta de Fiestas, Jesús López, ha contratado un concierto de Magdalena con una empresa pirata.
Creo que estamos legitimados para hablar de ‘los exigentes’ cada vez que nos refiramos a los integrantes del equipo de gobierno del PP de la ciudad de Castellón. No se trata de un reproche, ni de una descalificación, ni de nada por estilo. Simplemente es la consecuencia lógica de la manera de proceder del equipo de Alberto Fabra, cuyos integrantes, a falta de proyectos que vender, se dedican a formular al Gobierno central todo tipo de exigencias. Para muestra, unos pocos botones:
El ayuntamiento de Castellón exige al Gobierno que permita los chiringuitos en la playa
24/04/2009
http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/noticia.asp?pkid=458355
Castellón exigirá 93 millones de euros más para inversiones en la ciudad
El Alcalde de Castellón, Alberto Fabra, acompañado del Vicealcalde, Javier Moliner, se ha reunido esta mañana con los diputados y senadores del PP por la provincia de Castellón (Andrea Fabra, Juan Costa, Miguel Barrachina, Manuel Altava, Juan José Ortiz y Alfonso Ferrada).
http://www.cope.es/local/16-10-09--castellon-exigira-93-millones-euros-mas-inversiones-ciudad-94104-2
17/10/2009
La Tenienta de Alcalde del Grao exige al gobierno que no demore la concesión de las ayudas a los afectados por las inundaciones
■En la ciudad de Castellón, los daños ascienden a 2,1 millones de euros
http://www.elperiodic.com/castellon/noticias/50047_tenienta-alcalde-grao-exige-gobierno-demore-concesion-ayudas-afectados-inundaciones.html
El Alcalde de Castellón exige a la Ministra Salgado que agilice un nuevo sistema de financiación municipal que ofrezca a los ayuntamientos suficiencia financiera para dar estabilidad a los municipios.
Lunes, 31 de Agosto de 2009
http://www.castello.es/noticias.php?cod=3499&sec=8
El Ayuntamiento exige al Gobierno la exención del IVA y la devolución del impuesto al consistorio
http://www.laplanaaldia.com/castello/noticias/25203/el-ayuntamiento-exige-al-gobierno-la-exencion-del-iva-y-la-devolucion-del-impuesto-al-consistorio
El Ayuntamiento exige al Gobierno que no realice prospecciones petrolíferas en Columbretes
22/02/2010
http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/noticia.asp?pkid=536242
Es tal el afán por exigir, que yo creo que a veces, bordean el ridículo. Ayer leíamos que Beatriz Gascó exigía al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio que declare las fiestas de la Magdalena de Interés Turístico Internacional. Al conocer la noticia, pensé que el Gobierno llevaba mucho retraso en estos trámites, pero nada más lejos de la realidad, porque en el citado texto se decía que la Generalitat remitió ayer mismo al Ministerio el preceptivo informe favorable.
http://www.elperiodic.com/castellon/noticias/63193_gasco-exige-ministerio-declare-fiestas-magdalena-‘interes-turistico-internacional-cuanto-antes-para-comenzar-fiestas-este-puerta-grande.html

Foto de los 'exigentes' componentes del equipo de gobierno del PP en la ciudad de Castellón.
Repasando la web de Cope Castellón, veo que la concejala Marta Gallén exige al Gobierno que no realice prospecciones petrolíferas en el litoral castellonense: http://www.cope.es/castellon/22-02-10--marta-gallen-exige-al-gobierno-que-no-realice-prospecciones-petroliferas-litoral-castellonense-140630-2
Y esta nueva exigencia me lleva a preguntarme, ¿qué sería del equipo de gobierno municipal de Castellón de no existir el Gobierno de España? O dicho de otro modo, si el PP estuviera al frente del Gobierno de España, ¿qué sería de Alberto Fabra y sus concejales? Lo digo porque desde hace tres años, al PP local no se le reconoce más actividad que la de hacer oposición al Gobierno de Zapatero. No sabemos qué quiere hacer el PP con Castellón. Lo único que conocemos es que no para de exigirle cosas al Gobierno de España o de oponerse a las iniciativas que pretende poner en marcha el ejecutivo que preside Zapatero.
Es más, de no existir el Plan Zapatero, pocas obras propias hubiera podido impulsar el PP de Fabra II en la presente legislatura. Quizá por ello el concejal socialista del Grau, Joan Morales, ha reiterado en diversas ocasiones que en 2009 y 2010 al distrito marítimo no llegarán más inversiones que aquellas que se nutren de fondos procedentes del Plan Zapatero, ese demonio al que a diario maldicen los populares pero a cuyo dinero no hacen ascos. A veces, parece que la consigna sea ‘COGE LA PASTA Y CORRE!
Hace ya mucho tiempo que casi nadie cree a Francisco Camps. Y esta falta de credibilidad permite que el personaje se tome alguna que otra licencia, como calificar en Les Corts el transporte metropolitano de Castellón de excelente. Total, como ya no tiene credibilidad que perder, pues va y dice lo primero que le pasa por la cabeza. Sea como fuere, está claro que hablar no cuesta dinero. Tan claro como que el transporte metropolitano en Castellón es inexistente y que el transporte urbano de la ciudad de Castellón es manifiestamente mejorable.
La verdad es que desde que se supo lo suyo, el presidente no es ni sombra de lo que fue. Aunque ha pasado ya casi un año, luce el mismo estado de ánimo que el del día de la Romería de la Magdalena de 2009.

Lo pregunto porque no lo sé, aunque me gustaría saberlo. Además, imagino que los señores y las señoras concejal@s de la mayoría estarán muy ocupad@s a lo largo de la jornada. Pero sucede que al alcalde sólo le escucho despotricar contra Zapatero; al vicealcalde tres cuartos de lo mismo; y los concejales de la cosa económica (JJ Pérez Macián y Masip) nos aburren con el manido discurso de que 'Zapatero nos quita'. Luego está Miquel Soler, que se ha aficionado a 'cantarle las cuarenta' a la Confederación Hidrográfica del Júcar, a cuyo presidente ha acusado recientemente de 'pasotismo'.
Y todo esto por no hablar de las concejalas especializadas en el acoso y derribo a Juan María Calles: Beatriz Gascó, Marta Gallén, Carmen Amorós y Marisa Ribes (ésta última siempre más discreta y respetuosa). Estas edilas culpan a Calles de todo lo negativo que ocurra en Castellón y que no sea achacable a Zapatero.
Desde su irracional lógica, los dirigentes del Partido Popular sostienen que si otrora había pleno empleo en la provincia de Castellón era gracias a la gestión de los Fabra o de Camps.
Sin embargo, ahora resulta que la subida del paro tiene un único culpable: Juan María Calles.
Calles destruye empleo, con Calles aumenta el paro, Calles es el responsable de que los inspectores de Trabajo cumplan con su función... Y si es menester, se saca una nota asegurando que Calles quiere cargarse los bailes que se realizan en las sedes de las asociaciones de la tercera edad de nuestra capital.
Yo me pregunto: ¿Por qué ponen en práctica esta forma de gestión municipal basada en el enfrentamiento?
¿No tienen ningún proyecto propio que vender?
¿Qué hubiera hecho el Ayuntamiento en 2009 de no haber existido el 'Plan Zapatero'? ¿Qué obras hubiera podido visitar?
Por cierto: ¿Por qué razón todos los pueblos de la provincia hacen una inauguración como toca de las obras financiadas por el 'Plan Zapatero', agradeciendo al Gobierno su aportación? y ¿por qué en la capital de la provincia se intenta esconder por todos los medios que quien paga la mayoría de las obras promovidas por el Ayuntamiento de Castellón en 2009 es el propio Gobierno de Zapatero?
Quienes seguimos la actualidad política sabemos que el Partido Popular es capaz de defender un discurso y su contrario de forma simultánea, así como que Carlos Fabra dirige su partido en esta provincia como quiere, sin sentirse condicionado por lo que defienden los dirigentes nacionales del PP. A las pruebas me remito.
Una de las cantinelas más reiterada a escala nacional en los últimos tiempos por los dirigentes del Partido Popular hace referencia a la exigencia que día sí y día también le trasladan al presidente del Gobierno para que reduzca el número de altos cargos y asesores del ejecutivo central.
A la vez que Rajoy, De Cospedal y Sáenz de Santamaría se desgañitan exigiendo este tipo de recortes para reducir el gasto público, Carlos Fabra vuelve a ser noticia al trascender el nombramiento de un nuevo asesor en la Diputación (ya cuenta con más de 30 cargos de libre designación).
Es decir, Carlos Fabra contradice abiertamente una de las medidas fundamentales propuestas por el PP nacional para salir de la crisis: la de la reducir el gasto público. Lejos de aligerar la nómina de empleados, la incrementa en la Diputación.
El afortunado nuevo asesor de Fabra, que sustituye a una compañera de partido que al parecer ha pasado a ser funcionaria de carrera en la Diputación, es el concejal de Burriana, Enrique Safont, al que procede felicitar de todo corazón porque con su próximo destino percibirá mensualmente 3.300 euros por 14 pagas. Una cantidad a la que según he leído en los periódicos hay que sumar los 1.500 euros mensuales que recibe del Ayuntamiento por asistencia a plenos y comisiones.

Siento ser tan crudo, pero he de decir que observo una manifiesta irresponsabilidad en unos cuantos dirigentes y alcaldes del Partido Popular en la provincia de Castellón, quienes a falta de proyectos que impulsar, optan por convertir a sus municipios en una plataforma de oposición al Gobierno central. Tenemos muchos ejemplos de lo que digo.
Ahora resulta que el Ayuntamiento de Vila-real se opone a que el Ministerio de Fomento realice extracciones de tierra para el paso del AVE en una zona cercana al Hospital de La Plana por el impacto ambiental que generará.
Es decir, que primero desde el PP se ha machacado diciendo que el AVE no se hacía y ahora, ante la evidencia de que las obras van a comenzar en un breve espacio de tiempo, se opta por incordiar, intentando torpedear el proyecto.
La táctica no es nueva en esta provincia, en la que unos cuantos munícipes se han dedicado a poner palos en las ruedas de los proyectos que impulsa el Gobierno cuando éstos ya están próximos a su inicio.
Ahora resulta que en Castellón la Variante de la N-340 se va a llevar por delante La Magdalena, cuando en 2003 para Alberto Fabra y Javier Moliner el proyecto era estupendo.
Me parece tan lamentable como salir a estas alturas diciendo que las obras de la Variante de la N-340 van a acabar con la producción de alcachofas en Benicarló o el intento de desprestigiar las obras de la rotonda de acceso a Vila-real desde la nacional.
Ahora toca darle la enhorabuena a Carlos Fabra, después de que ayer se conociera que la Audiencia Provincial ha determinado el sobreseimiento provisional de la causa abierta en su contra por el presunto delito de la falsificación de unos sellos de caucho para posteriormente proceder, siempre presuntamente, a la comercialización de unos productos fitosanitarios. Después de seis años de imputación y después de haber perdido todos y cada uno de los procesos abiertos contra distintos medios de comunicación, el presidente provincial del PP ha recibido un innegable balón de oxígeno, si bien es cierto que la sentencia se puede recurrir. Habrá que ver cómo actúa la Fiscalía Anticorrupción, que recordemos, había pedido dos años de cárcel para Fabra por el asunto de la presunta falsificación de los sellos. Pero mientras se decide si habrá o no recurso, lo cierto y verdad es que ayer Carlos Fabra tuvo una muy buena noticia judicial, por la que reitero, hay que felicitarle.
No obstante, cabe recordar que Fabra no está todavía totalmente a salvo en términos judiciales, porque permanecen abiertas otras causas en su contra, estando todavía sin resolver la denuncia de Hacienda por la comisión de un presunto fraude fiscal.
Todos debemos dejar trabajar a la Justicia y respetar sus decisiones. Aunque no estaría mal la exigencia de una mayor celeridad a la hora de resolver los distintos procesos judiciales abiertos.
El director general de Justicia de la Generalitat Valenciana, Antonio Gastaldi, ha debido tener un lapsus y ha dicho en público lo que todo el mundo ya sabía: que muchas obras adjudicadas por la Generalitat están paradas porque el señor Camps no paga a las empresas que las acometen.
Según Gastaldi, las obras del Palau de Justicia de Vila-real están paradas por la crisis. Pero por una sencilla razón: porque al contrario de lo que suele ser lo habitual en las administraciones públicas, la Generalitat adjudica las obras y en vez de poner el dinero por delante, lo tienen que adelantar las empresas adjudicatarias. Y éstas, antes iban con la notificación del proyecto adjudicado a los bancos y obtenían financiación. Pero ahora no. ¿Por qué? Muy sencillo, porque los bancos no se fían de la Generalitat y temen perder el dinero, porque dudan de la solvencia del Gobierno Valenciano.
Y es que la mala gestión, el despilfarro y la Fórmula 1 han dejado la caja de caudales vacía para muchos años. Y a las empresas valencianas asfixiadas. Paradójicamente, en estos momentos de crisis, que Camps adjudique una obra a las empresas supone un grave problema para éstas.
Las especulaciones sobre la sucesión de Carlos Fabra al frente del Partido Popular no son nuevas. Un día que ya queda muy lejano se habló de Víctor Campos; en ocasiones llegué a oír algo de Vicente Rambla; y tras el último congreso provincial del PP, parecía que el llamado a suceder al hombre que ha llevado con mano de hierro el Partido Popular en la provincia desde hace 20 años era el vicealcalde de Castellón, Javier Moliner.
Pero fuentes que beben en el entorno del Partido Popular me dicen que no debería sorprenderme mucho si finalmente a Fabra le sustituye otra persona del mismo apellido. Sería A. Fabra, pero no se llamaría Alberto. Estas fuentes se refieren a una mujer.
Los efectos del picudo rojo parecen haber llegado hasta el parque Ribalta sin que nuestro equipo de gobierno del PP de la ciudad de Castellón haya dado todavía con el antídoto para parar la plaga, que tantas y tantas palmeras ha matado en nuestro término municipal. ¿De quién es la culpa? Muy fácil, si le preguntamos a Alberto Fabra, a Javier Moliner, a JJ Pérez o a Carmen Amorós, no hay duda, de Calles y de Zapatero. ¡Faltaría más!
Pero si hacemos un análisis del problema, nos daremos cuenta de que la inacción del equipo de gobierno municipal quizá tenga mucho que ver con lo que está pasando. Y es que tenemos unos gobernantes locales a los que la ciudad de Castellón se les queda pequeña. Ellos y ellas son más de meterse con Zapatero y con María Teresa Fernández de la Vega; de hablar del trasvase del Ebro; o de aplaudir el despilfarro de la Fórmula 1 en Valencia, mientras la Generalitat le niega a Castellón el pan y la sal.
Se han dormido en los laureles y ahora va a costar Dios y ayuda parar al señor ‘picudo’. Y lo que ha ocurrido con este problema es el reflejo de lo que habitualmente sucede en el Ayuntamiento de Castellón, dada la peculiar forma de gobernar que tiene el Partido Popular.
Sus dirigentes, en vez de ocuparse de aquellos de asuntos que son de su competencia, se pasan la vida buscando enemigos a los que atacar. ¡Zapatero es el demonio y Calles su asesor!, proclaman. Pero mientras se les va la fuerza por la boca, la ciudad está totalmente paralizada, el TRAM paralizado del todo, el autobús municipal sigue dejando mucho que desear, la Ronda de circunvalación inconclusa después de 20 años, la promesa del Nou Castalia en el baúl del olvido, Parc Castelló en el limbo, los edificios de Ghery y Calatrava olvidados, la Ciudad de las Lenguas es poco más que una fantasmagórica ilusión y los barracones siguen estando a la orden del día en nuestro término municipal.
Por eso sorprende tanto que el alcalde Fabra riera ayer tan alegre las gracias de Font de Mora , al apagar las 200 velas de una tarta, en vez de exigirle al conseller que de una santa vez elimine los barracones de esta ciudad.

Un barracón de Castellón

Fabra le ríe la gracieta del día a Font de Mora.
Repasando distintas informaciones por Internet acabo de leer que el alcalde de Castellón, Alberto Fabra, no piensa apoyar la petición de Juan María Calles para que la multinacional IKEA se instale en Castellón. Según la noticia, el primer edil dice que la propuesta “es inviable y sólo persigue crear falsas expectativas”.
Parto de la base de que resultará muy complicado que la firma sueca decida instalarse en Castellón, pero siendo consciente de esa dificultad, no acierto a entender los motivos que impulsan al alcalde a no intentarlo. ¿Tal vez ocurre que se siente incómodo porque la idea no se le ha ocurrido a él personalmente? ¿O es que su concepción de la política pasa por decir NO a todo aquello que venga de la oposición?
Su postura me parece torpe, porque es una de esas iniciativas en las que hay mucho que ganar y nada que perder. Si finalmente viniera IKEA, sería el alcalde el que podría capitalizar la buena nueva. Y si no se consiguiera, la oposición no tendría motivo para la crítica.
Pero lamentablemente, el ‘alcalde del NO’ no está por la labor de apoyar la propuesta de que IKEA se instale en Castellón. Tristemente, hasta la sede central de la multinacional sueca llegará una carta del jefe de la oposición, en vez de una carta del alcalde refrendada por el resto de grupos de la corporación. Me cuesta entenderlo.
Lo que está claro es que Alberto Fabra se ha instalado en el ‘NO’. No puede impulsar aquellos proyectos que prometió durante su larga (pre)campaña electoral que duró desde enero de 2005 hasta la celebración de las elecciones en mayo de 2007 y dice NO a todo aquello que piensa que pueden capitalizar otros.
Dice NO al trazado de la Variante de la N-340 que en 2003 defendió ardorosamente en el Pleno municipal; dice NO a la adjudicación de la redacción del estudio informativo del Corredor Mediterráneo ferroviario; dice NO a la ubicación de unas instalaciones policiales en el Grao; dice NO a quienes le piden que reconsidere su decisión de hacer pasar el TRAM por el parque Ribalta, a pesar de la existencia de varios informes que desaconsejan la medida; y en el colmo del despropósito, recientemente ha dicho NO en ‘Les Corts’ a las enmiendas que él mismo había presentado para exigir una mayor inversión de la Generalitat en 2010 en la ciudad de Castellón. Es obvio que se está ganando a pulso la consideración de ‘EL ALCALDE DEL NO’.
Y alguna otra consideración, como quedó patente el pasado miércoles cuando el conseller de Infraestructuras, Mario Flores, hubo de corregirle en público para defender al ministro de Fomento, José Blanco, ante los injustificados ataques que el propio Fabra II acababa de lanzarle. Imagino que Alberto Fabra sufriría un bochorno tremendo al escuchar cómo le desmentía públicamente un conseller de su propio partido, un conseller del PP. Un honorable senyor al que no le dolieron prendas al reconocer que no es cierta la presunta discriminación de Blanco a Castellón y al desvelar que el ministro está por la labor de que Castellón pueda tener en el futuro aquellas infraestructuras que necesita.
Ayer se publicó que en la reciente renovación de la comisión ejecutiva territorial de Bancaja, una de las sillas ha sido para Andrea Martínez, hija del alcalde de Vall d’Alba y mano derecha de Carlos Fabra en la Diputación, Francisco Martínez.
Sin duda, debe tratarse de una joven muy preparada, ya que no es ésta la primera vez que trasciende que ha obtenido un puesto destacado.
Quienes acusan a su padre de conseguir todo aquello que se propone, tienen en esta noticia un motivo más de crítica.
Consideraciones al margen, creo que procede felicitar a la familia Martínez porque a sus integrantes la vida les sigue sonriendo.

Me cuentan que el alcalde de Castellón metió la pata en el día de ayer hasta el fondo. Participaba en el acto de presentación del plan estratégico del Puerto ante la crisis y a la hora de hablar, hizo lo que seguramente más le gusta: darle un buen repasito al Gobierno, al que como siempre, consideró culpable de cuantos males acechan a Castellón. Complementado lo que había llevado a portada por la mañana el principal medio impreso de la provincia, Fabra II criticó la falta de respuestas e inversiones del Ministerio de Fomento. Y por supuesto, sacó a colación los accesos ferroviarios al Puerto por el sur.
Pero para sorpresa de propios y extraños y fundamentalmente para sorpresa del alcalde de Castellón, el conseller de Infraestructuras de la Generalitat, Mario Flores, tan del PP como Alberto Fabra, contestó que tiene "el compromiso del ministro de Fomento de incluir las infraestructuras solicitadas en el protocolo que firmarán la Generalitat y el Gobierno a finales de marzo". Flores añadió que le "consta el interés del ministro por los accesos ferroviarios sur al Puerto". Es más, el conseller desveló que "en las reuniones preparatorias del 'Protocolo de Infraestructuras', la Generalitat sólo transmitió al ministro de Fomento la necesidad de mejorar las cercanías y un vial en Valencia, y que fue el ministro, José Blanco, el que planteó la necesidad de incluir la construcción de los accesos ferroviarios a los puertos de interés general y los accesos sur al puerto".
Según el conseller, "el Protocolo de Infraestructuras contemplará que el Gobierno construirá los accesos ferroviarios sur y el acceso por carretera norte al puerto" que reclamaba Alberto Fabra. La Generalitat "se compromete a construir la carretera entre el acceso viario sur y la dársena sur".
Vamos, que en pocas palabras, el conseller de Infraestructuras del PP, Mario Flores, ha dejado en evidencia al alcalde de Castellón y coordinador del PP de la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra.
Pero...este tipo de cosas: ¿por qué ocurren? ¿Porque se miente públicamente o porque no se tiene ni idea de lo que se está diciendo? Y Flores, ¿por qué deja en ridículo públicamente al alcalde de Castellón? ¿Quizá porque el conseller, que institucionalmente se entiende muy bien con el ministro, está harto de seguirle el juego al alcalde en asuntos como el de la N-340, en el que desde el principio, se ha visto claramente la intención de Fabra II y Moliner de torpedear el proyecto?

En determinados momentos tengo la sensación de que hay gente que se alegra de la subida del paro. Algunas declaraciones públicas de irresponsables políticos me hacen pensarlo. Como ya tenemos 4 millones de parados, interpretan que el botín electoral está cerca.
Algunos de los que se apuntan a este discurso no hace mucho que sostenían que el oasis del 'pleno empleo' en el que vivíamos era obra de Carlos Fabra y Francisco Camps. En Castellón había más trabajo que en ninguna otra parte del país, gracias a los dos próceres del conservadurismo levantino (levantisco quizás).
Ahora las tornas han cambiado. La tasa de paro nacional se ha situado en el 18,83%, la de Castellón en el 21,89% y la de la Comunitat Valenciana en el 22,56%. Y para ésos que parecen alegrarse de la subida del paro, ni Fabra ni Camps tienen nada que ver con estas elevadas tasas de desempleo.
Al fin y al cabo, como tantas veces se ha dicho, el éxito tiene mil padres y el fracaso es siempre huérfano.
La actualidad a veces depara sorpresas. El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Castellón lleva defendiendo durante meses y con pasión lo que en el consistorio llaman ‘chiringuitos’ de la playa del Gurugú. Alberto Fabra, Javier Moliner y Gonzalo Romero acusan a Costas y por extensión a Zapatero, una vez más, de ir contra los intereses de Castellón.
Pero resulta que ahora sale un grupo de vecinos de la playa del Gurugú y alrededores mostrando su hartazgo por no poder descansar por las noches en verano, pidiendo al Ayuntamiento el cumplimiento de la Ley de Costas y diciendo que en la playa de Castellón se instalan ‘discotecas’ nocturnas y no chiringuitos.
Uno de ellos es Sixto Barberá, ex presidente de la Junta de Fiestas, castellonero de soca y defensor de Castellón, sus tradiciones y su cultura.
Y por supuesto, nada sospechoso de querer atentar contra los intereses de Castellón.
Tengo curiosidad por conocer la reacción de Alberto Fabra y los suyos.
Periodista, locutor de radio y TV. FRASE: El pueblo, con su voto, da el poder, pero no absuelve de nada. Para eso está el poder judicial.